Las nóminas volverán a cambiar a partir del próximo 1 de enero. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), la cotización adicional creada para reforzar la financiación futura del sistema de pensiones, aumentará del 0,90% aplicado durante 2026 al 1% en 2027. La subida está establecida por ley y afectará tanto a trabajadores como a empresas, aunque serán estas últimas las que asumirán la mayor parte de la aportación.
El cambio supone un nuevo escalón dentro del calendario progresivo diseñado para el MEI. Durante 2026, el 0,90% se reparte entre un 0,75% pagado por la empresa y un 0,15% descontado al trabajador. Desde enero de 2027, la distribución cambiará: la empresa asumirá un 0,83% y el empleado un 0,17%. En total, la cotización adicional destinada al sistema de pensiones llegará al 1% de la base correspondiente.
El incremento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional será automático. No depende de una nueva negociación con sindicatos y empresarios ni de que se aprueben unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. La senda quedó incorporada a la legislación de Seguridad Social con la reforma de las pensiones de 2023 y continuará avanzando durante los próximos ejercicios.
Cuánto pagará de más un trabajador en 2027
Aunque el porcentaje puede resultar llamativo, la repercusión directa sobre una nómina individual será reducida porque el aumento correspondiente al trabajador es de solo 0,02 puntos porcentuales. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional se calcula sobre la base de cotización por contingencias comunes y no directamente sobre el salario neto que llega cada mes a la cuenta bancaria.
Un empleado con una base de cotización mensual de 2.000 euros aporta en 2026 unos tres euros al mes mediante el MEI. En 2027 pasará a pagar 3,40 euros mensuales, es decir, 40 céntimos más. Su empresa, por su parte, pasará de aportar 15 euros a 16,60 euros: 1,60 euros adicionales cada mes.
Con una base de 3.000 euros mensuales, la aportación del trabajador al Mecanismo de Equidad Intergeneracional crecerá de 4,50 a 5,10 euros mensuales. Son 60 céntimos más. La empresa pasará de asumir 22,50 euros a 24,90 euros. El impacto individual es limitado, pero adquiere otra dimensión cuando se aplica sobre millones de cotizaciones.
España cerró septiembre de 2026 con 22.437.553 afiliados a la Seguridad Social de media y alcanzó los 22.480.796 ocupados en términos desestacionalizados. Estas cifras permiten dimensionar el tamaño del mercado laboral, aunque no deben interpretarse automáticamente como el número exacto de personas afectadas por el MEI, ya que el mecanismo se aplica en los regímenes y situaciones en los que existe cotización por jubilación.
Los autónomos también tendrán que aportar más

La subida del Mecanismo de Equidad Intergeneracional no afecta únicamente a los asalariados. Los trabajadores autónomos también están sujetos a esta cotización adicional. La diferencia es que, en su caso, no existe una empresa que asuma la mayor parte del porcentaje, por lo que el trabajador por cuenta propia soporta íntegramente la aportación correspondiente.
Un autónomo con una base de cotización de 2.000 euros mensuales aporta durante 2026 unos 18 euros al mes mediante el MEI. Cuando el porcentaje alcance el 1% en 2027, la cantidad aumentará hasta los 20 euros. La diferencia será, por tanto, de dos euros mensuales sobre esa misma base.
El mecanismo tampoco se detendrá en 2027. El calendario legal establece que el MEI subirá al 1,10% en 2028 y alcanzará el 1,20% en 2029. A partir de 2030 y hasta 2050 está previsto mantener ese porcentaje, distribuido entre un punto a cargo de la empresa y 0,20 puntos asumidos por el trabajador cuando se trate de empleados por cuenta ajena.
Más de 4.000 millones recaudados en ocho meses

El Mecanismo de Equidad Intergeneracional comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2023 con un objetivo muy concreto: reforzar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social ante el incremento del gasto en pensiones previsto durante las próximas décadas. Su funcionamiento es finalista, por lo que los ingresos obtenidos a través de esta cotización se destinan a alimentar la conocida como «hucha de las pensiones».
Los últimos datos oficiales muestran el tamaño que ya ha alcanzado. Entre enero y agosto de 2026, la Seguridad Social ingresó 4.075 millones de euros procedentes del MEI, un 25,9% más que durante el mismo periodo del año anterior. Todo ese dinero se destina al Fondo de Reserva, que a cierre de marzo había alcanzado 15.267 millones de euros, su nivel más elevado en una década.
El pago del Mecanismo de Equidad Intergeneracional no genera, sin embargo, un derecho individual a recibir una pensión mayor. No funciona como una cuenta personal en la que cada trabajador acumula lo aportado. Su finalidad es colectiva: reforzar los recursos disponibles para sostener el sistema cuando aumente la presión derivada de la jubilación de generaciones mucho más numerosas.
El próximo 1 de enero traerá, por tanto, una nueva subida automática de las cotizaciones vinculadas a las pensiones. El MEI alcanzará por primera vez el 1% y continuará creciendo durante los dos años siguientes. Para un trabajador individual el impacto será de céntimos o pocos euros al mes, dependiendo de su base de cotización. Sumadas millones de aportaciones, sin embargo, la Seguridad Social está construyendo con ellas uno de los principales colchones financieros destinados a afrontar el aumento futuro del gasto en pensiones.

