La Seguridad Social bate récord en septiembre con 92.327 afiliados más, pero el paro sube en 23.587 personas

España supera los 22,4 millones de cotizantes en septiembre mientras el desempleo registrado vuelve a crecer hasta 2,37 millones de personas

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; junto a la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; junto a la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz.

El mercado laboral español cerró septiembre con dos datos que, a primera vista, parecen avanzar en direcciones contrarias. La Seguridad Social ganó una media de 92.327 afiliados respecto a agosto, el mayor incremento registrado nunca en un mes de septiembre, mientras el paro aumentó simultáneamente en 23.587 personas. Dos movimientos que dejan una fotografía más compleja de lo habitual y que están marcados, en buena medida, por la incorporación de trabajadores extranjeros al sistema.

Según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el número medio de cotizantes alcanzó los 22.437.553 trabajadores al terminar septiembre. La subida mensual fue del 0,41% y prácticamente triplica el incremento registrado en septiembre de 2025, cuando la afiliación había aumentado en algo más de 31.000 personas.

La evolución resulta todavía más intensa cuando se elimina el efecto del calendario y de la estacionalidad. En términos desestacionalizados, la Seguridad Social incorporó 108.832 ocupados durante septiembre y elevó el total hasta alrededor de 22,48 millones. Esta serie encadena ya 68 meses consecutivos de crecimiento y vuelve a situarse en máximos.

Los trabajadores extranjeros explican gran parte del aumento

Una de las principales claves para interpretar el récord de la Seguridad Social está en la evolución de la afiliación extranjera. Durante septiembre se incorporaron al sistema 84.220 trabajadores procedentes de otros países. Es decir, aproximadamente nueve de cada diez nuevas altas registradas durante el mes correspondieron a extranjeros.

La cifra total supera así por primera vez los 3,6 millones de afiliados extranjeros, que representan ya alrededor del 16,2% de los cotizantes. El crecimiento coincide con el avance del proceso extraordinario de regularización, que ha permitido incorporar al sistema a personas que en muchos casos ya desarrollaban una actividad económica, pero lo hacían fuera de los registros oficiales.

Al finalizar septiembre, más de 421.000 afiliados a la Seguridad Social procedían de ese proceso de regularización. El fenómeno obliga, por tanto, a introducir un matiz importante en la lectura de los datos: una nueva afiliación no equivale necesariamente a la creación de un puesto de trabajo completamente nuevo. En algunos casos refleja la entrada en la economía formal de personas que ya estaban trabajando anteriormente.

La vuelta del curso escolar también ha tenido un peso considerable. La educación fue uno de los sectores que más afiliación recuperó durante septiembre, después de las bajas habituales que se producen durante los meses de verano. También registraron avances actividades vinculadas a la construcción y otros servicios, mientras comercio y hostelería acusaron el final de la temporada estival y perdieron trabajadores.

El paro sube hasta los 2,37 millones de personas

La Seguridad Social bate récord en septiembre con 92.327 afiliados más, pero el paro sube en 23.587 personas
La oficina de empleo, también conocida como INEM.
EFE

La otra cara de los datos de septiembre aparece en las oficinas de empleo. El número de desempleados registrados aumentó en 23.587 personas, un 1% más que en agosto, hasta situarse en 2.379.505 parados, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Pese al incremento mensual, el volumen total de desempleados continúa por debajo de los 2,4 millones y representa el registro más bajo para un mes de septiembre desde 2007. El aumento tampoco puede analizarse al margen del proceso de regularización: miles de personas extranjeras que hasta ahora permanecían fuera de los registros administrativos pueden inscribirse ahora como demandantes de empleo.

Eso permite entender por qué la Seguridad Social puede incorporar más de 92.000 cotizantes al mismo tiempo que aumentan las listas del paro. Las dos estadísticas miden realidades distintas: la afiliación contabiliza a las personas dadas de alta en el sistema, mientras que el paro registrado recoge a quienes figuran como demandantes desempleados en los servicios públicos de empleo.

La incorporación de población que anteriormente quedaba fuera de ambas estadísticas puede elevar simultáneamente los dos registros. De hecho, el proceso de regularización está modificando durante estos meses la fotografía administrativa del mercado laboral español, al aflorar tanto trabajadores ocupados como personas que buscan empleo.

Septiembre confirma un mercado laboral en máximos, pero con matices

Los datos de septiembre mantienen, en cualquier caso, a la Seguridad Social en niveles históricamente elevados. España cuenta actualmente con más de 22,4 millones de trabajadores afiliados y mantiene un crecimiento interanual superior al 3%, después de que agosto ya cerrara con 679.000 cotizantes más que un año antes.

También continúa reduciéndose el peso de la temporalidad. Los datos difundidos por Inclusión sitúan la tasa de temporalidad alrededor del 12,5%, muy lejos de los niveles superiores al 28% que se registraban antes de la reforma laboral. Al mismo tiempo, más de 10,5 millones de mujeres permanecen afiliadas y el sistema mantiene una relación de alrededor de 2,5 cotizantes por pensionista.

Septiembre deja así una fotografía aparentemente contradictoria, pero explicable cuando se observa qué hay detrás de las cifras. La afiliación registra el mayor aumento de su historia para este mes mientras el desempleo también crece. El regreso de determinadas actividades tras el verano y, sobre todo, la incorporación de trabajadores extranjeros mediante el proceso de regularización están alterando las dos grandes estadísticas laborales al mismo tiempo.

El resultado es un mercado de trabajo que continúa moviéndose en niveles récord de afiliación, aunque los datos de septiembre exigen una lectura más detallada que la simple suma de nuevos cotizantes. Parte del crecimiento responde a empleo adicional y parte a la formalización de trabajadores que ya estaban presentes en la economía española, una diferencia decisiva para entender lo ocurrido durante el último mes.

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