Moda

De los escaparates saqueados de París a Vinted, las sospechas sobre el negocio de la ropa robada

Los disturbios de París han reabierto el debate sobre la posible reventa de ropa de marca robada en plataformas como Vinted

Escaparates destrozados, tiendas de lujo asaltadas y cientos de prendas desaparecidas. Los disturbios que sacudieron la capital francesa durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre han dejado una estela de comercios saqueados y pérdidas millonarias. Ahora surge una pregunta… ¿dónde termina la mercancía robada? Las plataformas de compraventa de segunda mano, especialmente Vinted por su especialización en moda, vuelven a situarse bajo la lupa ante la posibilidad de que parte de los artículos sustraídos termine a la venta en internet.

Una sospecha que ya apareció durante los disturbios de 2023, cuando el periódico francés Le Parisien investigó anuncios de artículos nuevos que podían proceder de establecimientos saqueados. Sin embargo, no hay pruebas públicas suficientes para afirmar que Vinted se haya llenado de ropa robada durante los últimos disturbios.

Unos 1.500 comercios afectados y pérdidas millonarias

Los primeros balances reflejan la gravedad de los disturbios. Alexandre Bompard, presidente de la Federación de Comercio y Distribución francesa (FCD) y consejero delegado de Carrefour, estimó el domingo 18 de octubre que alrededor de 1.500 comercios habían resultado afectados en toda Francia. La cifra incluye establecimientos que sufrieron saqueos, incendios o destrozos, por lo que no equivale necesariamente al número de tiendas en las que se robó mercancía. Bompard también advirtió de que los daños económicos podrían ascender a varios cientos de millones de euros, aunque la cuantificación definitiva continúa pendiente. Entre las firmas de moda y lujo afectadas durante los disturbios figuran Louis Vuitton, Burberry, Kenzo y Lacoste, según la información publicada por Vogue. Los saqueos han vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de un sector cuyos productos tienen un elevado valor comercial y pueden encontrar compradores en el mercado de segunda mano.

El Ayuntamiento de París confirmó este sábado, el pasado 17 de octubre, los saqueos y los daños ocasionados en distintos barrios. Al día siguiente movilizó a cerca de un millar de trabajadores de limpieza para recuperar los espacios públicos afectados, mientras los comerciantes comenzaban a evaluar las pérdidas y los desperfectos en sus establecimientos. La magnitud de los daños llevó al Gobierno francés a convocar para este lunes una reunión en el Ministerio de Economía con representantes de comerciantes, bancos y aseguradoras para estudiar las consecuencias económicas de los disturbios y las posibles medidas de apoyo. Para los establecimientos perjudicados, el problema no termina con la reposición de los cristales o la reparación de los locales. También existe el riesgo de que parte de las existencias sustraídas desaparezca definitivamente en circuitos de comercialización difíciles de rastrear, especialmente cuando se trata de prendas, complementos y zapatillas que pueden cambiar de propietario con facilidad.

 Vinted y los antecedentes de 2023, ¿cómo llega la ropa robada a Internet?

Las sospechas sobre una posible reventa digital tienen un precedente especialmente relevante. En julio de 2023, tras los disturbios desencadenados por la muerte de Nahel, un adolescente de 17 años que falleció durante una intervención policial, Le Parisien investigó la aparición de anuncios que podían estar relacionados con los saqueos. El periódico detectó publicaciones de productos nuevos, entre ellos zapatillas deportivas sin estrenar y teléfonos móviles precintados. Uno de los datos más llamativos procedía de Leboncoin, una de las principales plataformas francesas de compraventa: había aproximadamente 40.000 anuncios de zapatillas nuevas con etiqueta sobre un total de 350.000 publicaciones de esa categoría. Aquella cifra, sin embargo, no implicaba que los 40.000 artículos fueran robados. La investigación tampoco pudo determinar cuántos de los productos nuevos anunciados en Vinted procedían realmente de los disturbios. El periódico concluyó que los indicios detectados no permitían hablar de un fenómeno generalizado.

El antecedente plantea una cuestión que vuelve a cobrar actualidad ahora: ¿cómo distinguir un artículo de segunda mano legítimo de una prenda sustraída durante un saqueo? Una chaqueta de lujo sin estrenar, unas zapatillas con su caja original o un bolso con sus etiquetas pueden proceder perfectamente de una compra legal, pero esas mismas características también pueden encontrarse en mercancía robada directamente de una tienda. Los precios excepcionalmente bajos, la aparición repentina de múltiples unidades de un mismo producto o la acumulación de prendas nuevas en una cuenta pueden despertar sospechas, aunque ninguno de estos factores demuestra por sí solo que exista un delito. Para establecer una conexión real sería necesario contrastar los artículos con los inventarios de las tiendas afectadas, sus números de serie u otros identificadores y las pruebas obtenidas durante una investigación policial. La facilidad con la que los productos pueden circular entre particulares complica todavía más esa tarea.

La magnitud económica de los disturbios anteriores ayuda a comprender por qué esta cuestión preocupa a los comerciantes. Según un informe del Senado francés publicado en abril de 2024, los disturbios de 2023 dejaron más de un millar de comercios vandalizados o saqueados y 16.400 siniestros declarados a las aseguradoras, por un importe de 793 millones de euros. Île-de-France, la región que comprende París, concentró el 38,9% de los siniestros y el 42,5% del coste total. Estos datos corresponden a 2023 y no pueden extrapolarse directamente a los incidentes actuales, pero muestran el volumen económico que pueden alcanzar los robos y los destrozos durante episodios de violencia urbana. También permiten dimensionar las dificultades que afrontan los comerciantes para recuperar las existencias desaparecidas, especialmente cuando se trata de productos fáciles de transportar, almacenar y revender.

¿Qué responsabilidad tiene Vinted ante la posible venta de artículos robados?

La plataforma ya tuvo que responder a preguntas sobre este asunto en 2023. En declaraciones recogidas entonces por Le Parisien, Vinted aseguró que la comercialización de productos robados estaba prohibida y explicó que contaba con equipos destinados a detectar comportamientos maliciosos. También señaló que podía colaborar con las fuerzas de seguridad en las investigaciones. Las normas de la compañía permiten denunciar artículos y usuarios que incumplan sus condiciones de uso, y contemplan medidas como la retirada de anuncios o las restricciones a determinadas cuentas.

Sin embargo, uno de los principales problemas es determinar el origen de la mercancía. Que un producto sea auténtico no significa necesariamente que se haya adquirido de manera legal. Del mismo modo, que un vendedor no conserve la factura de una prenda tampoco demuestra que proceda de un robo. Esta dificultad obliga a diferenciar entre las publicaciones que pueden resultar sospechosas y aquellas sobre las que existen indicios verificables de una actividad delictiva.

La investigación de este tipo de operaciones exige, por tanto, la colaboración entre las plataformas digitales, las marcas perjudicadas y las autoridades policiales. Los datos sobre existencias sustraídas, identificadores de producto y posibles coincidencias con los anuncios publicados pueden resultar decisivos. Por ahora, no se dispone de cifras públicas verificadas sobre cuántos anuncios relacionados con los saqueos de estos días han sido retirados por Vinted, cuántas cuentas podrían estar implicadas o si existen investigaciones policiales específicamente vinculadas a la plataforma. Esas incógnitas impiden afirmar que se haya creado un mercado masivo de ropa robada tras los disturbios de París, pero también ponen de manifiesto las dificultades para seguir el rastro de los productos sustraídos cuando abandonan los establecimientos comerciales y entran en posibles canales de reventa.

El crecimiento del mercado de segunda mano ha multiplicado las posibilidades de comprar y vender moda entre particulares. Se trata de una actividad legítima que, como cualquier otro canal comercial, puede ser utilizada indebidamente. Para los comerciantes afectados, recuperar la mercancía robada será una parte fundamental del proceso de reparación. Para las plataformas, el desafío consiste en identificar operaciones ilícitas sin perjudicar a quienes utilizan sus servicios de forma legal.

La pregunta que dejan los saqueos de París sigue abierta: cuánta de la ropa sustraída terminará reapareciendo en internet y qué capacidad tendrán las autoridades y las empresas para identificarla. Mientras no existan datos concretos que vinculen los productos anunciados con los establecimientos saqueados, la sospecha seguirá siendo precisamente eso: una hipótesis que necesita pruebas para convertirse en noticia acreditada.

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