Suecia

Magdalena Andersson gana por la mínima y podría retomar el poder en Suecia

Los bloques de izquierda y derecha quedaron virtualmente empatados tras el recuento del 95% de las papeletas. La candidata socialdemócrata cuenta con tres escaños de ventaja

STOCKHOLM (Sweden), 14/09/2026.- Social Democrats party leader Magdalena Andersson speaks during the Social Democrats' election night watch party at the Stockholm Waterfront Conference Center in Stockholm , Sweden, 13 September 2026. (Elecciones, Suecia, Estocolmo) EFE/EPA/JONAS EKSTROMER SWEDEN OUT
La líder sueca socialdemócrata, Magdalena Andersson, tras la noche electoral
Efe

Con el 95% de los votos contados y a la espera del resultado final que se conocerá posiblemente este miércoles, la candidata socialdemócrata Magdalena Andersson podría retomar el poder en Suecia. Tras asumir el cargo de primera ministra en 2021 durante un año, la líder del bloque de centroizquierda, que de confirmarse el resultado será la primera mujer en ganar unas elecciones en el país nórdico, revertiría con su nombramiento la oleada creciente de facciones ultraderechistas que alcanzan posiciones de poder en Europa.

El actual primer ministro, Ulf Kristersson, había prometido al partido ultra Sweden Democrats (SD) cargos en el próximo ejecutivo, a pesar del pasado neonazi de algunos de sus integrantes. Acorde a los pronósticos de la autoridad electoral sueca, el bloque de izquierdas habría superado por escasos 20.000 votos al bloque derechista, lo que dejaría a Andersson con tres escaños de ventaja. El recuento actual deja al bloque de izquierdas con 176 diputados frente a los 173 de la derecha.

Una política migratoria que difícilmente dará marcha atrás

La pérdida de apoyos del ultra SD habría favorecido a los intereses del bloque progresista. No obstante, no se espera que el endurecimiento de las leyes migratorias en Suecia vaya a revertirse. La inmigración y el auge del crimen fueron temas clave de la campaña electoral. “Creo que el cambio general hacia una política migratoria sueca más estricta ha llegado, en gran medida, para quedarse”, afirmó a Reuters Niklas Bohlin, politólogo de la Universidad del Centro de Suecia.

En materia de inmigración, los socialdemócratas de Andersson defienden ahora un enfoque considerablemente más restrictivo que el que el partido promovió durante las crisis de refugiados de la década de 2010. El actual gobierno eliminó la residencia permanente para los refugiados, endureció las condiciones de las ayudas sociales e intensificó las expulsiones, reduciendo las cifras de solicitudes de asilo a su nivel más bajo en 40 años.

Durante meses, Andersson llevaba liderando cómodamente las encuestas, pero el resultado final parece que será mucho más competido de lo previsto. “En este momento vamos en cabeza y, si esto se mantiene, Suecia tendrá un nuevo gobierno”, declaró la líder socialdemócrata entre las aclamaciones de miles de simpatizantes reunidos en la sede del partido durante la noche electoral del domingo.

Kristersson, que reconoció que será “complicado” formar gobierno tras conocer el escrutinio de casi la totalidad de los votos, se consoló alegando que la izquierda no ha obtenido una victoria contundente debido a su programa económico “socialista”. Entre otras promesas, Andersson urgió a fortalecer el estado del bienestar, con subidas de impuestos para blindar el sistema de pensiones o la sanidad pública.

“Veremos como acaba”, matizó el líder conservador a la prensa, quien avanzó su voluntad de hablar con dirigentes de otras formaciones para cotejar posibles apoyos. “No tenemos prisa”, insistió Kristersson. A última hora, las encuestas a pie de urna elevaron a 174 los escaños del bloque conservador, frente a los 175 del bloque liderado por Andersson. Para la dirigente socialdemócrata, este resultado confirmaría una victoria agridulce, pues se esperaba una victoria más cómoda.

Andersson necesitará pactos para formar Gobierno

En una entrevista a Político, Andersson reconoció días antes de los comicios que una victoria de su bloque no supondría la inminente desaparición del SD ni de su legado. “Asumiendo el odio que han propagado durante esta elección, pensemos como sería si llegaran a ser ministros y utilizaran sus plataformas ministeriales para difundir más odio”, alertó. Durante la anterior legislatura, Kristersson contó con el apoyo del SD para pasar en el parlamento algunas leyes sobre inmigración y lucha contra el crimen organizado.

Si se confirma la victoria, el camino de Andersson hacia una coalición podría verse complicado por los desacuerdos entre los partidos más pequeños de su bloque. Gran parte dependerá de sus dotes políticas y de su capacidad para sacar adelante un acuerdo de reparto de poder en los días y semanas próximas. La política de Suecia cuenta con dos grandes bloques políticos que agrupan a cuatro partidos de derecha y cuatro de izquierda, lo que hace que los gobiernos de coalición y en minoría sean relativamente frecuentes.

Los líderes de los partidos se han mostrado cautelosos a la hora de proclamar la victoria o admitir la derrota, dado que aún quedan por escrutar 353 distritos electorales y no se prevé que los votos del extranjero se contabilicen hasta el miércoles. En 2022, los sondeos a pie de urna otorgaron inicialmente una victoria ajustada al bloque de centroizquierda -resultado que resultó prematuro-, y Kristersson no dio muestras de querer reconocer la derrota cuando intervino tras las elecciones del domingo.

TAGS DE ESTA NOTICIA