Día mundial del refugiado

Más solicitudes, menos protección: el giro del asilo en España

El país es el tercer receptor de peticiones en Europa, pero figura entre los que menos reconocimiento otorgan a los refugiados. "La política de fronteras de la UE dificulta cualquier entrada irregular”, advierten las expertas

El proceso de regularización extraordinaria de migrantes mediante el trámite presencial ha comenzado este lunes. EFE/ Raquel Manzanares

Hace ya tiempo que España se ha convertido en uno de los principales destinos de asilo en Europa. Nuestro país es el tercer estado que más peticiones de asilo recibe y, sin embargo, uno de los que menos concede. Si tenemos en cuenta los últimos datos, reflejados en el informe anual de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), España sólo concede 1 de cada 9 peticiones que recibe. Es una caída de más de un 13% en muy pocos años, que hace que España se haya convertido en unos de los países más exigentes con los refugiados que solicitan entrar en territorio español.

Desde el año 2015 las solicitudes de asilo para entrar en la UE se han desbordado. La sangrienta guerra civil de Siria, que alcanzó su punto más complicado en el año 2015, hizo que miles de refugiados huyeran de Damasco dirección a la Unión Europea. Después vino la pandemia, que lo frenó todo. Y un poco más tarde, los años de mayor represión en Venezuela. “El aumento del número de solicitudes se debe fundamentalmente al éxodo de la población venezolana, que por razones culturales y lazos históricos suele pedir asilo en España en lugar de otros países europeos”, explica Inés Díez de Frutos, coordinadora del equipo de refugio de Amnistía Internacional España, en conversación con este periódico.

También tiene especial importancia el hecho de que a los venezolanos no suele reconocérseles el estatuto de refugiado, sino una protección subsidiaria. El segundo país por detrás de Venezuela en solicitudes a nuestro país es Mali, que sí tiene una tasa de reconocimiento muy elevada -cercana al 90%-. “Si atendemos al número de solicitudes resueltas, más del 51% son de personas venezolanas. Esto puede explicar el descenso de concesiones en 2025 frente al 18% de 2024”, añade la experta.

TULKAREM (-), 17/06/2026.- Displaced Palestinians carry their belongings through through theTulkarem refugee camp in the West Bank city of Tulkarm, 17 June 2026, as the Israeli military continues its long-term deployment across the city and its two refugee camps. EFE/EPA/ALAA BADARNEH
Palestinos desplazados transportan sus pertenencias a través del campo de refugiados de Tulkarm, en la ciudad de Tulkarm, Cisjordania
EFE/EPA/ALAA BADARNEH

Los refugiados

En España, la principal puerta de entrada para los solicitantes de asilo sigue siendo el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas o, en el caso de personas que proceden de países africanos, a través de rutas marítimas de sobra conocidas y extremadamente peligrosas. El riesgo, señala la experta, no comienza en el Mediterráneo sino en el momento en el que abandonan sus hogares y emprenden esos trayectos marcados por la inseguridad y las mafias.

Tampoco ayuda las nuevas legislaciones de la UE y el giro hacia posturas cada vez más conservadoras. El Parlamento Europeo, formado por una aplastante mayoría de conservadores, ha dado luz verde esta semana al reglamento de retornos que permite la creación de los impopulares centros de deportación en terceros países para migrantes rechazados.

Y esto explica en gran medida la reducción de solicitudes. No hay mayor seguridad en los países en conflicto. Tampoco se han suavizado regímenes autoritarios, sino que las restricciones para llegar a suelo europeo son cada vez son más estrictas. “Hay enormes dificultades para llegar a territorio de la UE. Se les exige visado de entrada o de tránsito, y la política de fronteras de la UE dificulta cualquier entrada irregular”, explica Díez.

Centenares de personas migrantes vuelven a hacer cola desde primera hora de este martes en el recinto ferial La Farga de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).
EFE/ Quique García

Estados Unidos como ejemplo

El debate migratorio, que ya se ha convertido en uno de los temas más polarizadores de la agenda política, también cumple su papel. La experta considera que el auge de partidos de ultraderecha con discursos contrarios a la inmigración ha contribuido a la difusión de mensajes cada vez más duros sobre las personas migrantes y refugiadas. “El discurso de odio se ha extendido y ha calado en la sociedad”, explica Inés, que pone de ejemplo la violencia de los agentes del Servicio de Inmigración (ICE) en Estados Unidos.

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