Las midterm en femenino IV

Susan Collins, la senadora republicana que lucha por conservar su escaño en Maine

Con los demócratas apuntando a su escaño en las elecciones de mitad de legislatura, Susan Collins se enfrenta a una de las batallas por la reelección más duras de su carrera política. Su derrota podría contribuir a redefinir el control del Senado de EE UU

Las midterm, en femenino
La senadora republicana por Maine, Susan Collins
KiloyCuarto

Susan Collins lleva casi tres décadas en el Senado de EE UU. Se ha forjado una reputación como republicana dispuesta a trabajar más allá de las divisiones partidistas. En menos de tres semanas, la senadora de Maine, de 73 años, se enfrenta a una reñida carrera por la reelección que podría determinar qué partido controla la Cámara tras las elecciones de mitad de legislatura, las midterm de este 3 de noviembre.

Collins, elegida por primera vez en 1996, aspira a su sexto mandato frente al candidato demócrata Troy Jackson, expresidente del Senado estatal de Maine. Las encuestas sugieren que la contienda está demasiado igualada como para pronosticar un ganador, lo que convierte a Collins en una de las mujeres republicanas a las que hay que seguir de cerca en las elecciones de este año -y en una de las que podría perder su escaño-.

Mapa EE UU
Los estados en los que se presentan candidatas al Senado de EE UU
CAWP/Artículo14

Karen Beckwith, catedrática Flora Stone Mather de Ciencias Políticas en la Universidad Case Western Reserve de Cleveland (Ohio), explica a Artículo14 que “las contiendas individuales por el Senado pueden tener consecuencias significativas para la política nacional”. Identifica a Collins como una de las senadoras republicanas en el cargo que se encuentran en “situación de riesgo”, argumentando que se considera que “algunos candidatos representan las prioridades del presidente Donald Trump en lugar de las de sus votantes“.

La independencia de Collins

Collins lo tiene complicado. Maine ha votado en repetidas ocasiones en contra de Trump, y Collins es la única senadora republicana que se presenta a la reelección en un estado en el que el presidente perdió en 2024. Collins tiene que aumentar su apoyo más allá de la base republicana. En varias ocasiones, ha votado junto a los demócratas en materia de sanidad, educación, desarrollo de la pequeña empresa y defensa nacional.

Para algunos, su antigüedad en el Senado es otra baza para su campaña. Los republicanos destacan su experiencia legislativa, mientras que los demócratas sostienen que no ha hecho lo suficiente para plantarle cara al presidente.

estados unidos
La senadora por Maine, Susan Collins
Efe

Collins también ha demostrado que está dispuesta a romper con su partido en cuestiones concretas. Recientemente, ha sido una de las cuatro senadoras republicanas que firmaron una declaración bipartidista en la que instaban a Trump a dar marcha atrás en los planes de comprar gasóleo a Rusia, en plena invasión de Ucrania. Argumentaron que esa medida violaría una ley de 2022 que prohíbe las importaciones de energía rusa y advirtieron contra la concesión de apoyo financiero al presidente ruso, Vladimir Putin, mientras Rusia continúe su guerra contra Ucrania.

Este gesto sirve para recordar que la relación de Collins con la Administración Trump no está exenta de fricciones, aunque sus oponentes cuestionen la eficacia con la que se ha opuesto al presidente.

Un rival que basa su campaña en la equidad económica

Jackson, de 58 años, procede de una familia de leñadores del norte de Maine y lleva 20 años en la Asamblea Legislativa estatal, seis de ellos como presidente del Senado. Su campaña se centra en la equidad económica, los derechos de los trabajadores y el cambio. Su trayectoria incluye iniciativas para reducir los precios de los medicamentos con receta, ampliar la asistencia sanitaria en las zonas rurales, proteger los puestos de trabajo sindicalizados y proporcionar comidas escolares gratuitas.

El expresidente Barack Obama respaldó a Jackson el 8 de octubre, lo que le ha proporcionado al candidato demócrata un aliado destacado a nivel nacional. Sin embargo, Jackson se enfrenta al reto de darse a conocer en todo el estado tras incorporarse a la carrera electoral relativamente tarde.

Qué dicen las encuestas

Hasta los sondeos están reñidos. Una encuesta de Marist publicada el 6 de octubre situaba a Jackson en cabeza con un 51% frente a un 47% entre los votantes inscritos. Por su parte, una encuesta de CBS News/YouGov revelaba que los candidatos estaban empatados con un 50% cada uno, mientras que una encuesta anterior de The New York Times/Siena otorgaba a Collins una ventaja del 49% frente al 46% entre los votantes probables.