Las midterm en femenino II

Texas puede volverse azul de la mano de Gina Hinojosa

La candidata puede quitarle el puesto de gobernador al republicano Greg Abbott. Ningún demócrata lo ha logrado desde 1995

Texas
La candidata demócrata a gobernadora, Gina Hinojosa
Shutterstock/KiloyCuarto

Los texanos pueden darnos la mayor sorpresa política de la temporada en estas midterm si después de tres décadas deciden cambiar el barco republicano por el demócrata. La candidata Gina Hinojosa, con una estrategia de campaña dedicada al coste de la vida y la defensa de la educación pública, puede quitarle el puesto de gobernador a Greg Abbott. Las últimas encuestas sitúan a ambos en un empate técnico a menos de tres semanas de las elecciones del 3 de noviembre.

Hinojosa lleva meses intentando convencer a los texanos de que el cambio político que durante años parecía imposible está a su alcance. La candidata demócrata a la gobernación de Texas ha conseguido reducir la distancia de dos dígitos en febrero a quedar empatada con Abbott, que dirige el Estado desde 2015 y aspira a un cuarto mandato. El avance ha transformado una carrera que parecía decidida en una de las contiendas más determinantes de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. El 12 de octubre, el promedio de encuestas de The Hill y Decision Desk HQ situaba a Abbott en el 47,6% de la intención de voto y a Hinojosa en el 46,9%.

Texas
: La Representante estatal demócrata y candidata a gobernador de Austin, Gina Hinojosa

La posibilidad de una victoria demócrata tiene una dimensión histórica. Ningún candidato de ese partido ha ganado la gobernación de Texas desde Ann Richards, que abandonó el cargo en 1995. Si Hinojosa vence, será la primera latina en ocupar el puesto y la primera mujer gobernadora desde Richards. “Nuestra lucha ahora mismo es hacer de Texas un Estado de y para la gente y no un estado de multimillonarios. Esa es la lucha en Estados Unidos. Es la lucha de Texas”, afirmó en una entrevista con Dasha Burns para el programa The Conversation, de Político.

Hinojosa, que cumple su quinto mandato en la Cámara de Representantes estatal, cree que el desgaste de tres décadas de dominio republicano puede abrir una oportunidad que no tuvieron otros candidatos demócratas. “La gente está decepcionada con los dos partidos y se fija en el candidato para saber si va a trabajar para ellos, si va a intentar mejorar su vida”, explicó. Su diagnóstico apunta a un electorado cansado de las disputas ideológicas y preocupado por el precio de los alimentos, la vivienda, los recibos de la luz y la educación de sus hijos.

La candidata relata que, a su juicio, la presión económica que sufren las familias, trabajadores de clase media, que hacen cola ante centros de donación de plasma antes de que abran para obtener ingresos adicionales. “Demuestra el nivel de dificultad para sobrevivir”, dijo en la entrevista. También denunció que Texas, pese a ser una potencia energética, registra numerosas desconexiones del suministro eléctrico por impago y afronta dificultades para sostener pequeños negocios.

Quién es Gina Hinojosa

Su trayectoria le permite presentar esas preocupaciones desde dos perspectivas. Como abogada laboralista, comenzó su carrera defendiendo a sindicatos y trabajadores. Antes de llegar a la Cámara estatal, también participó en la política educativa local a través del consejo escolar de Austin, que llegó a presidir. Su oposición a los planes de Abbott para impulsar los vales escolares, que permiten utilizar fondos públicos para financiar determinadas opciones educativas privadas, ha sido uno de los ejes de su perfil político. “Soy madre y todavía tengo un hijo en la escuela pública”, explicó. Esa experiencia, sostiene, le ha permitido conectar incluso con madres republicanas y votantes de Donald Trump que comparten su preocupación por la calidad de la enseñanza.

La economía ocupa el centro de su programa. Hinojosa propone entregar 1.500 dólares a cada familia de Texas y sostiene que el Estado dispone de recursos para financiar la medida. También ha planteado convertir la crisis del coste de la vida en una prioridad legislativa desde el primer día de su hipotético mandato. Su argumento es que el crecimiento económico texano no se traduce en bienestar para quienes viven y trabajan allí.

La estrategia incluye apartarse de las guerras culturales que han dominado parte de la política republicana y que también han condicionado el debate demócrata. “No estamos haciendo guerras culturales. Estamos hablando de cómo vamos a responder a las necesidades de los texanos y facilitar la vida de las familias trabajadoras”, señaló a Político. En un anuncio electoral, incluso presentó sus pronombres como “mamá, texana y futura gobernadora”, una forma de ridiculizar la obsesión partidista de apropiarse de esos términos.

Su posición sobre el aborto también revela el intento de hablar de asuntos complicados desde una experiencia personal. La candidata defiende el derecho al aborto, pero ha explicado que su prioridad inmediata como gobernadora sería impulsar una respuesta bipartidista para eliminar las penas criminales que pueden afectar a médicos y a otras personas que ayudan a una mujer a abortar. En Texas, la legislación prohíbe el procedimiento salvo determinadas excepciones relacionadas con riesgos físicos graves para la embarazada.

Qué dicen las encuestas en Texas

El avance demoscópico revela una campaña sorprendente. En junio, una encuesta de The New York Times y Siena College situaba a Abbott por delante, con un 51%, frente al 44% de Hinojosa. En septiembre, el mismo instituto registró que la demócrata obtenía el 49% y el gobernador, el 46%. Una encuesta de Marist publicada ese mes arrojó el mismo resultado. A comienzos de octubre, YouGov volvió a situar a Hinojosa por delante, con un 48% frente al 47% de Abbott, aunque el margen de error impide hablar de una ventaja concluyente. Otros sondeos han seguido dando la delantera al republicano.

Texas
El gobernador de Texas, Greg Abbott
Efe

Abbott cuenta con la ventaja de la incumbencia y con una maquinaria financiera muy superior. Según los datos recogidos por The Texas Tribune el 24 de septiembre, disponía de unos 18,2 millones de dólares en efectivo para la campaña, frente a los cuatro millones de Hinojosa. La demócrata ha recaudado 20,4 millones durante el año hasta esa fecha, una señal de que su candidatura ha logrado atraer recursos, aunque no puede igualar la capacidad de gasto del gobernador.

James Talarico puede ayudar a Hinojosa. El representante estatal demócrata, candidato al Senado frente al fiscal general republicano Ken Paxton, ha movilizado a millones de votantes demócratas. Si Talarico gana a Paxton, Hinojosa podría superar a Abbot arropada por el éxito de su compañero de partido. Ambos encabezaron la convención demócrata de Texas en junio y han presentado sus campañas como parte de un mismo esfuerzo por disputar el poder republicano.

TExas
James Talarico habla en San Antonio, Texas (Estados Unidos)
Efe

La carrera al Senado también puede contribuir a movilizar a los votantes demócratas. Una encuesta de UMass Lowell y YouGov difundida en octubre situó a Talarico y Paxton empatados al 45%, mientras que otros sondeos han mostrado una ventaja del demócrata. Si Talarico logra atraer a jóvenes, votantes latinos y electores independientes, su campaña puede beneficiar a Hinojosa al aumentar la participación en un Estado donde los demócratas necesitan ampliar su base electoral. “Cada encuesta cuenta la misma historia. Los texanos están cansados de trabajar más y recibir menos”, afirmó durante el verano. La abogada demócrata quiere dejar atrás las promesas abstractas de cambiar Texas, consciente de que cuenta con electorado joven, las mujeres y los latinos. La incógnita es si ese malestar bastará para derrotar a un gobernador que ha ganado sus tres elecciones anteriores. Por primera vez en años, los sondeos permiten plantear la poderosa idea de ver a Texas vestirse de azul sin que parezca una fantasía demócrata.