Una conversación durante la recepción del 12 de octubre en el Palacio Real ha devuelto a Karima Benyaich al primer plano de la actualidad española. La embajadora de Marruecos se acercó a saludar a Alberto Núñez Feijóo en un momento especialmente delicado para las relaciones entre ambos países, marcado por la crisis migratoria de Ceuta y las discrepancias sobre la actuación de Rabat.
Según publicó El Independiente, el presidente del Partido Popular aprovechó el encuentro para mantener sus reproches al Gobierno marroquí. Fuentes de su formación sostienen que lo hizo «sin pedir perdón». No obstante, el contenido exacto de aquella conversación no ha sido comunicado oficialmente.
Detrás de este episodio se encuentra una de las figuras más singulares de la diplomacia marroquí. Karima Benyaich no solamente representa los intereses de su país en España. Su historia personal está estrechamente relacionada con la familia real alauita, hasta el punto de que compartió buena parte de su infancia con el actual monarca, Mohamed VI.
La tragedia familiar que cambió la vida de Karima Benyaich
Karima Benyaich nació en Tetuán el 2 de abril de 1961. Su padre, Fadel Benyaich, era el médico personal del rey Hasán II, mientras que su madre, Carmen Millán, era una española originaria de Granada. Aquella vinculación familiar con Marruecos y España acabaría acompañándola durante toda su trayectoria profesional.
Su infancia cambió radicalmente en julio de 1971. Un grupo de militares intentó derrocar a Hasán II durante una celebración en el palacio de Sjirat, situado en la costa atlántica marroquí. El monarca sobrevivió, pero decenas de personas murieron durante el ataque. Entre ellas se encontraba Fadel Benyaich, que tenía 37 años.
Karima tenía solamente diez años cuando perdió a su padre. Como consecuencia de aquella tragedia, Hasán II decidió ofrecer protección a la familia del médico fallecido. Los hermanos Benyaich crecieron bajo el amparo de la monarquía y recibieron una educación vinculada al entorno palaciego.
Fue entonces cuando Karima Benyaich compartió su infancia con Mohamed VI, nacido en 1963, y con otros miembros de la familia real. Aquella relación, surgida mucho antes de que ambos asumieran sus actuales responsabilidades, constituye uno de los elementos más relevantes para comprender su proximidad a la Corona marroquí.
De la universidad canadiense a la Embajada de Marruecos en España
La formación académica de Karima Benyaich continuó fuera de Marruecos. Estudió Derecho y cursó estudios de posgrado en Ciencias Económicas en la Universidad de Montreal, en Canadá. Su preparación internacional y su conocimiento de distintos idiomas facilitaron posteriormente su incorporación al servicio exterior marroquí.
En 1987 comenzó su trayectoria en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos. Durante los años siguientes participó en iniciativas relacionadas con las relaciones euromediterráneas, la cooperación internacional y el acercamiento entre Marruecos y sus vecinos europeos.
Su carrera también estuvo vinculada al Comité Averroes, una iniciativa concebida para favorecer el entendimiento entre España y Marruecos. Además, desempeñó funciones de asesoramiento diplomático relacionadas con las aspiraciones marroquíes de organizar los Mundiales de fútbol de 2006 y 2010.
En 2008 fue nombrada embajadora de Marruecos en Portugal. Permaneció una década en Lisboa hasta que Mohamed VI decidió trasladarla a Madrid en 2018. Con aquel nombramiento, se convirtió en la primera mujer al frente de la Embajada marroquí en España.
Karima Benyaich sucedió en el cargo a su propio hermano, Mohamed Fadel Benyaich, también diplomático. Su llegada a Madrid confirmó la importancia de una familia estrechamente relacionada con la política exterior de Marruecos.
El papel de Karima Benyaich en las crisis entre España y Marruecos
Su etapa española ha estado marcada por varios episodios de tensión diplomática. Uno de los más importantes ocurrió en mayo de 2021, cuando miles de migrantes entraron en Ceuta desde territorio marroquí en medio de una crisis bilateral relacionada con la presencia en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario.
El Gobierno español convocó entonces a Karima Benyaich para trasladarle su rechazo por lo sucedido en la frontera. Rabat respondió llamando a consultas a su representante diplomática, que abandonó Madrid y permaneció durante meses en Marruecos.
Antes de abandonar España, la embajadora lanzó una advertencia recogida por los medios: «Hay actos que tienen consecuencias y se tienen que asumir».
Karima Benyaich regresó a Madrid en marzo de 2022, después de que Pedro Sánchez modificara la posición española sobre el Sáhara Occidental y considerara la propuesta marroquí de autonomía como la base más seria, creíble y realista para resolver el conflicto.
La crisis migratoria de Ceuta del pasado 30 de julio de 2026 volvió a situarla en una posición especialmente delicada. Según informó Artículo 14 en septiembre, un informe policial apuntaba a la presencia de agentes marroquíes durante los acontecimientos fronterizos, mientras el Gobierno español evitaba atribuir a Rabat la responsabilidad de aquella entrada masiva.
Su encuentro con Feijóo en el Palacio Real
La última aparición de Karima Benyaich adquiere especial importancia por el contexto político. El 12 de octubre participó en la recepción ofrecida por Felipe VI y Letizia en el Palacio Real de Madrid, una celebración a la que también acudieron numerosos representantes institucionales y del cuerpo diplomático.
Durante el acto, la embajadora se acercó a Alberto Núñez Feijóo. Según la información publicada por El Independiente, el dirigente popular reiteró sus críticas a Marruecos por la crisis de Ceuta. El PP considera que Rabat debe ofrecer explicaciones sobre lo sucedido, mientras que las autoridades marroquíes han rechazado las acusaciones formuladas desde la política española.
El encuentro se produjo, además, en vísperas del viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla, previsto para los días 13 y 14 de octubre. Una visita de considerable significado institucional por las reivindicaciones históricas de Marruecos sobre ambas ciudades españolas.
Así, Karima Benyaich vuelve a ocupar un lugar destacado en las relaciones entre Madrid y Rabat. Su trayectoria reúne una infancia extraordinariamente cercana a la monarquía, décadas de experiencia diplomática y la responsabilidad de representar a Marruecos ante uno de sus principales socios europeos en un periodo de renovadas tensiones.

