La activista Greta Thunberg se ha unido este martes a las protestas de los estudiantes franceses, que han vuelto a salir a las calles para exigir una mayor inversión en educación y denunciar las condiciones en las que estudian. La activista sueca ha acudido al instituto Paul-Éluard de Saint-Denis, a las afueras de París, uno de los principales escenarios de unas movilizaciones que ya acumulan cinco jornadas nacionales de protesta.
Desde allí, Thunberg ha expresado su apoyo a los jóvenes que llevan semanas organizando bloqueos y manifestaciones. “Estoy extremadamente orgullosa de los estudiantes franceses”, ha declarado ante los medios, antes de cuestionar la falta de participación de las nuevas generaciones en las decisiones que afectan directamente a su futuro.
“Las escuelas no cuentan con las inversiones que necesitan. Esto transmite a los jóvenes el mensaje de que no son una prioridad en su sociedad”, ha denunciado. La activista también ha insistido en que los estudiantes no están dispuestos a aceptar esta situación: “¿Y qué se supone que debemos hacer? ¿Rendirnos? Por supuesto que no. Vamos a luchar por nuestro futuro“.
Su visita ha coincidido con una iniciativa de una veintena de abogados que se han concentrado frente al instituto vestidos con sus togas para formar una cadena de apoyo y protección a los manifestantes.

La protesta se extiende por todo el país
La presencia de Thunberg llega en un momento importante para el movimiento estudiantil francés, que intenta mantener la presión sobre el Gobierno de Emmanuel Macron antes del inicio de las vacaciones escolares.
Este martes, los sindicatos han cifrado en 480.000 las personas que han participado en las movilizaciones. Por su parte, la organización Unión Estudiantil ha asegurado que alrededor del 90% de las aproximadamente 70 universidades francesas se encontraban bloqueadas o cerradas durante la jornada, aunque ha reconocido que todavía estaba elaborando un listado detallado.
En París, los estudiantes han convocado una marcha desde la plaza de Italia hasta Los Inválidos, en las proximidades de la sede del primer ministro y del Ministerio de Educación. Bajo el lema “No nos escuchan, iremos a buscarlos”, los manifestantes buscan trasladar sus reivindicaciones directamente al Ejecutivo.
Las protestas también se han extendido a ciudades como Lyon, Nantes, Rennes y Estrasburgo, donde estudiantes y profesores han denunciado las deficiencias del sistema educativo.

Aulas saturadas y falta de profesores
Las reivindicaciones van más allá de una mejora puntual de las instalaciones. Los estudiantes exigen una inversión extraordinaria de 10.000 millones de euros para afrontar los problemas estructurales de la enseñanza pública.
Entre sus principales denuncias figuran la escasez de docentes, las clases masificadas y el deterioro de numerosos edificios escolares. Al comienzo del curso, el 53% de los centros públicos de secundaria tenía al menos un profesor menos de los previstos. Además, durante el curso anterior quedó sin impartir aproximadamente una décima parte de las horas lectivas programadas en los institutos.
Los jóvenes también cuestionan el funcionamiento de Parcoursup, la plataforma de acceso a la educación superior, y reclaman más plazas universitarias y ayudas económicas.
El Gobierno francés ha anunciado el despliegue urgente de 3.000 profesores suplentes, aunque la medida no ha convencido a todos los sindicatos docentes.

Una actuación policial puesta en duda
La respuesta de las fuerzas de seguridad se ha convertido en otro de los principales motivos de enfrentamiento. Más de 6.800 personas han sido detenidas desde el comienzo de las protestas, según datos del Ministerio de Justicia, mientras que la Inspección General de la Policía Nacional ha abierto 36 investigaciones.
Thunberg ha criticado duramente la actuación policial y ha acusado a los agentes de emplear una violencia desproporcionada contra jóvenes que, según sus palabras, únicamente reclaman unas condiciones educativas dignas.
Las autoridades, por su parte, han denunciado episodios violentos durante algunas movilizaciones, incluidos ataques con material pirotécnico que han provocado heridas a trabajadores escolares y policías.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, sostiene que la participación estudiantil ha disminuido respecto a las semanas anteriores y calcula que unos 200 institutos permanecen cerrados este martes. Sin embargo, los sindicatos ya preparan nuevas movilizaciones para el sábado 17 de octubre.

