Diana Navarro lleva 31 años sobre los escenarios y dice que nunca ha separado su arte de su espiritualidad. Hoy cantará ante el Papa León XIV en dos actos distintos: en el himno de bienvenida Alza la Mirada y en solitario en el encuentro con la comunidad diocesana en el Santiago Bernabéu, donde interpretará el Chotis de Madrid. Un guiño a la capital que hará una andaluza, dice ella, “para que todo sea más comunitario”. Antes de que llegue ese momento, nos recibe con la voz ya calentada y los nervios bien colocados.
¿Cómo te llegó la invitación para participar en los actos de la visita papal?
Fue de una manera muy bonita. Me lo comunicó mi arreglista y amigo Julio Aguad, que me dijo que había posibilidad de que estuviera en este momento tan importante. Para mí habría sido un honor, así que cuando el padre Toño me lo confirmó y me preguntó si quería formar parte del grupo que va a cantar la canción de bienvenida al Papa, Alza la Mirada, dije que sí sin dudarlo. Y además voy a hacer una pieza en solitario: el Choti de Madrid. Estoy súper emocionada.
¿Qué tiene de especial para ti cantar delante del Santo Padre?
Va a ser muy bonito cantar con tantas personas que tenemos la misma fe, delante de quien está más cerca de Dios. Tengo muchas ganas de que sea un papado de igualdad, de cercanía, de que todos los cristianos estén juntos en armonía, como hacía el Papa Francisco. Y cantar en el Bernabéu va a ser la segunda vez que lo hago: la primera fue en el homenaje a Plácido Domingo, que fue muy multitudinario e impresionante. Aquí tendrá el valor añadido de que es un canto a la paz y al hermanamiento.

¿Cómo te estás preparando, tanto vocal como interiormente?
Con mucha responsabilidad. Me gustaría estar muy acertada en mi manera de cantar y de sentir, y sobre todo poder conectar con todas las almas que van a estar allí, sabiendo que lo van a retransmitir por todo el mundo. Cuando se juntan muchas personas con un mismo sentimiento positivo creo que pueden llegar a sanar al colectivo. Me preparo desde ese lugar, con mucho respeto.
¿Hay alguna canción que te hubiera gustado cantar y que al final no va a poder ser?
Me hubiera gustado cantarle el Padre Nuestro, te lo reconozco. Pero al ser la oración más importante consideraban que no era el momento. Lo entiendo y lo respeto. Ojalá en algún otro momento se pueda. Lo que sí tengo claro es que lo que voy a cantar lo voy a sentir de verdad.
Para ti, ¿la música y la oración son la misma cosa?
Yo creo que la música es el bálsamo sanador de las almas. Para mí siempre es oración, siempre lo hago desde un punto de espiritualidad. Y creo que eso hace que mi público, 31 años después, siga estando conmigo. La música tiene esa capacidad de sanación que no tiene ninguna otra cosa.
¿Cómo ves que en este acto la cultura y la fe vayan de la mano?
Es que creo que es inevitable, que no es sustitutivo el uno del otro. Quien tiene fe va a tener música en su corazón, y quien no la tenga también. La música es una forma de espiritualidad aunque no seas creyente. Yo siempre he ido muy por libre, respeto todas las ideologías, todos los pensamientos. Pero mi pensamiento y mi sentir es cristiano, y lo llevo con mucha felicidad. Para mí la cultura y la espiritualidad siempre han ido de la mano.

¿Vives tu fe como un don?
Sí, completamente. Y siento que ese regalo merece ser muy respetado y muy trabajado. Es un regalo que me ha dado Dios, que me ha dado la vida, y por ello tengo que honrarlo. Eso hace que sea también un sacrificio importante, pero lo asumo con alegría.
Si tuvieras la oportunidad de decirle algo al Papa, ¿qué le dirías?
Yo siempre voy a abogar por todos los cristianos del colectivo LGTBIQ+. Que haya un consenso, un entendimiento, porque la vida va avanzando. Todos somos hijos de Dios y eso es muy, muy importante. Todos somos amados por Dios, independientemente de a quién amemos.
¿Y qué te gustaría que el Papa se llevara de estos días en España?
Que sea esa unión entre todas las personas, entre todas las religiones, entre todas las almas. Y que la paz, por fin, llegue. Sé que parece un topicazo, pero es que es muy necesaria. Lo que más necesitamos en estos momentos es paz.
