Lo dice la Constitución en su artículo 62.g. Corresponde al Rey “ser informado de los asuntos de Estado”.
Si bien es cierto que la ley fundamental no especifica qué se entiende por “asunto de Estado”, no resulta descabellado considerar que el hecho de que buques de la Marina Real de Marruecos recogieran el 30 de julio una treintena de inmigrantes a nado, para subirlos a cubierta y volver a arrojarlos al agua cerca del Tarajal, en vez de devolverlos a su lugar de origen, lo sea.
El Rey no estuvo informado de los hechos
Este medio ha publicado en exclusiva la prueba de que la “extraordinaria colaboración” entre el Ejecutivo de Sánchez y el país vecino del sur no fue así. El 30 y 31 de julio hubo una avalancha masiva de inmigrantes sin precedentes que llegaron a una ciudad autónoma española y Marruecos no sólo no lo impidió, sino que ayudó a que se produjera. El Gobierno de Sánchez lo supo y además de ocultar la información a los españoles, no informó al Jefe del Estado de los hechos, según informan a este medio fuentes diplomáticas consultadas por Artículo14.

Según publicara El País el 12 de octubre -día de la Fiesta Nacional y el anterior a que los Reyes realizaran su histórico viaje a Ceuta- al menos una fragata y varias patrulleras marroquíes entraron en aguas españolas, pertenecientes a la Marina Real del país -rama naval de las Fuerzas Armadas Reales Marroquíes-. El Gobierno de Sánchez confirmó la publicación y alegó de que se trataba de algo “puntual”, como si la presencia de los buques en aguas españolas fuera resultado del derecho de “paso inocente” -así se conoce en derecho internacional marítimo al permiso que se concede a otro buque para navegar por las aguas territoriales de otro país siempre que no represente un peligro-.
La juez Tardón que investiga la invasión exigió a Defensa que aclarara las incursiones de los barcos de guerra, dado que buques de la Armada española fueron desplegados para disuadir a los barcos marroquíes, y el PP solicitó a la juez que reclamara a Moncloa si dispone de informes que vinculen el asalto a Ceuta con el despliegue de los buques.

Tras la información avanzada por Artículo14, el Gobierno manifestó no tener “constancia” de los hechos. Una respuesta que llama la atención si se tiene presente que Salvamento Marítimo, que depende del Ministerio de Trasportes, al frente del que está Óscar Puente, ha confirmado la publicación de este medio. Y además, informado de que procedieron al rescate de estas personas, ya que su función es salvaguardar la vida humana en el mar.
Fuentes de los Cuerpos y Seguridad del Estado informaron a Artículo14 que, según apreciaron, los militares marroquíes del buque recogieron a los inmigrantes del mar para que no se ahogaran, pero al avistar el llamativo color naranja de los barcos de Salvamento Marítimo los acercaron y arrojaron de nuevo al mar con el objeto de que los recogieran, ya que por ley un buque español debe depositar a las personas que recoge en suelo español.

No sólo la tripulación de Salvamar Atria, embarcación de intervención y rescate de alta velocidad de Salvamento fue testigo de los hechos, sino que contactó con el COS -Centro Operativo de Servicios de la Guardia Civil- para informar de la situación. Lo que significa que tanto el ministerio de Transportes como el de Interior, del que es responsable Fernando Grande Marlaska, estuvieron al tanto de la situación.
El Gobierno informó al Monarca de la llegada de los buques
Fuentes de Zarzuela confirmaron que el Rey fue informado de la entrada de los buques en aguas españolas, pero no se ha aclarado ni por parte del Gobierno ni de la Casa el momento en que tuvo lugar dicha comunicación.
Sánchez no invitó al Rey al Consejo de Seguridad Nacional
De lo que sí se tiene constancia es de que el Gobierno de Sánchez no invitó a Don Felipe, que además de Rey es Capitán General de las Fuerzas Armadas, a la reunión del Consejo de Seguridad Nacional de las FAS el 24 de agosto, 26 días después de la invasión a Ceuta.
Pese a esta escenificación pública por parte del Gobierno de mantener al Monarca al margen, el Rey en ningún momento ha ocultado su “indignación y preocupación” por la invasión sufrida en Ceuta, lo que desde el primer momento tachó de “intolerable”. Tras no ser invitado a la reunión del Consejo, el Monarca sí reunió posteriormente a la cúpula militar en Zarzuela, el día 8 de septiembre, encabezada por la ministra Margarita Robles y el JEMAD, Teodoro Esteban López Calderón, encuentro en el que se abordó la situación en Ceuta.

Un mes después, el día 13, de octubre, Don Felipe, durante la recepción ofrecida en el Parador de Ceuta, mantuvo un aparte con miembros del Ejército durante más de media hora, tal y como informó este medio, para obtener información de la situación e infundir ánimos a los mandos que dirigen a los más de 3.000 efectivos desplegados en la zona.
Previamente, el Rey pronunció un discurso igual de histórico que la visita, en el que lanzó una clara advertencia: “La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y, ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación“.

