Defensa e Interior intesifican su choque en medio de la crisis de Ceuta al igual que ya pudo verse a principios de la misma. Entonces, tras la entrada de más de 80.000 inmigrantes a la ciudada autónoma, los servicios de Inteligencia dijeron que avisaron, al igual que la Guardia Civil. La ministra de Defensa, Margarita Robles, también lo aseguró. Y el ministro del Interior lo negó.
Las desavenencias entre ministerios se quedaron entonces ahí. Ahora, al calor del inicio del curso político y cuando los ministros tienen que empezar a dar explicaciones en el Congreso sobre su gestión en la crisis inmigratoria, queda en evidencia como la confrontación entre Defensa e Interior sigue viva.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha defendido que las Fuerzas Armadas y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) realizaron la labor que le es “exigible” y que los servicios secretos “compartieron” su información con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno de Ceuta. “Los servicios de inteligencia y obviamente el CNI realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible, y compartieron y analizaron con las fuerzas de seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno”. Unas declaraciones que la titular del ramo ha hecho en su comparecencia en el Congreso de los Diputados, desde donde ha elogiado la acutación de la policía y de la Guardia Civil.
Robles ha asegurado que en los días previos a la entrada masiva del 30 de julio, “era público y notorio” que estaba habiendo llegadas a nado a Ceuta motivadas por la manipulación de la sentencia del Supremo que rechaza devoluciones en caliente si no se salta una frontera física.
“Tenemos unos servicios de información excepcionales”, dice Marlaska
Sin embargo, sus explicaciones vuelven a reactivar el choque total entre ministerios. Minutos más tarde, y desde la mesa del Consejo de Ministros, el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, lo negaba tajantemente. Según sus declaraciones, el CNI no avisó a Interior de la entrada masiva de inmigrantes que finalmente se produjo. En sus palabras, no hay ningún informe de esas características que informara de una crisis similar a la de 2021 cuando entraron en Ceuta 13.000 personas con el beneplácito de Marruecos. “No había ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a suceder lo que finalmente aconteció”. “Tenemos unos excepcionales servicios de información y estoy convencido de que en este caso han actuado perfectamente”. Según el ministro del Interior, de haber tenido ese informe “se hubieran tomado medidas”. “No voy a entrar en mayores cuestiones”, zanjó.
Por otro lado, el Gobierno ha asumido este martes el control de la crisis migratoria en Ceuta 27 días después de que 80.000 personas entraran de forma ilegal en la ciudad autónoma. Un tiempo de ausencia directa sobre el terreno, pese a que el gobierno de Ceuta ha pedido el mando único, sobre el que el que Moncloa evita la autocrítica. “Hemos estado de manera permanente”, ha asegurado el ministro de política Territorial, Ángel Víctor Torres, que ahora asume el mando de la crisis.

