Casi un mes después de que estallara la crisis migratoria en Ceuta, Pedro Sánchez asume el mando único -que quedará en manos del ministro Ángel Víctor Torres- y se pone al frente de la situación. “Cada vez tiene más importancia la coordinación”, justifica Moncloa la decisión, que llevaba semanas reclamando Juan Jesús Vivas. El presidente de la ciudad autónoma llegó a dar un ultimátum a Sánchez al entender que el Gobierno central no está cumpliendo con sus competencias. O lo hacía, o acudía a la Justicia.
Ahora, coincidiendo con la reincorporación total del Consejo de Ministros, que se reúne este martes, el Ejecutivo se enmienda. Sánchez presidirá una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional centrada en Ceuta y después mantendrá la cita con sus ministros.

Como primera medida de calado, el Gobierno -por boca del vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo- ha prometido actualizar un plan firmado en 2022 destinado entonces para modernizar infraestructuras. El objetivo ahora, pasa por evitar que el tejido productivo y empresarial de la ciudad naufrague a consecuencia de la crisis migratoria que ha hecho a muchos negocios bajar la persiana.
En paralelo, la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional se produce después de que Sánchez haya celebrado durante agosto dos reuniones por videoconferencia para coordinar la respuesta del Ejecutivo a la situación en la ciudad autónoma. Ambas tuvieron lugar los días 7 y 17 de agosto y contaron con la participación de varios ministros. El PP, en paralelo, le ha estado exigiendo con insistencia que interrumpiera sus vacaciones, se pusiera al frente de la crisis y compareciera en el Congreso de los Diputados.
El Consejo de Seguridad Nacional es el máximo órgano encargado de asistir al Gobierno en las cuestiones relacionadas con la seguridad nacional. Sus estatutos establecen reuniones ordinarias con carácter bimestral, aunque el presidente puede convocarlo de forma extraordinaria tantas veces como considere necesario, informa EFE.

Fue el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, el encargado de anunciar el giro gubernamental desde Ceuta. “Creemos que las circunstancias actuales exigen ir más allá“, justificó el ministro.
Del plan de choque económico todavía no se sabe la cuantía ni tampoco las medidas que lo compondrán. Hasta ahora ha movilizado 180 millones de euros, según informan fuentes gubernamentales. El objetivo del mismo pasará por fortalecer los servicios públicos y revitalizar la economía. Según los datos que maneja el ministerio de Economía, la actividad económica ha caído hasta el 30 por ciento, aunque Cuerpo ya ve una “progresiva recuperación”. El plan, además, amplía sus fines para reforzar la seguridad urbana y fronteriza, gestionar los retornos y dar una solución a las personas migrantes presentes en la ciudad de Ceuta.
“Llega tarde”
El Gobierno de Vivas aplaude la decisión del Gobierno pero cree que llega “tarde”. Además, tal y como recuerda el PP, el presidente de la formación, Alberto Núñez Feijóo, insistió la pasada semana en la necesidad de establecer un mando único para coordinar la respuesta del Estado. Vivas lo había reclamado antes incluso de la avalancha migratoria.
Los populares también han reclamado durante el último mes un plan de inversiones para hacer más atractiva la ciudad, impulsar su actividad económica y reforzar su consideración como territorio de interés nacional y europeo.

