España afronta su primera huelga general desde 2012: un paro de 24 horas por la vivienda antes del 29N

CCOO y UGT preparan a principios de noviembre un paro nacional centrado en los salarios, el acceso a la vivienda y la negociación colectiva

Huelga general en 2026 - Política
Manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas por la vivienda y llama a la huelga general.
EFE

España se encamina hacia su primera huelga general en 14 años. CCOO y UGT han acordado convocar un paro de 24 horas durante este otoño para reclamar salarios suficientes que permitan acceder a una vivienda digna, una movilización que llegará además en un momento político especialmente sensible: pocas semanas antes de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

La huelga general todavía no tiene una fecha definitiva. El acuerdo alcanzado por las dos grandes centrales debe ser ratificado por sus máximos órganos de dirección y posteriormente coordinado con el Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones sociales. Sin embargo, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha situado ya el horizonte en «principios de noviembre», mientras que su homólogo de UGT, Pepe Álvarez, ha dejado claro que el paro se convocará antes de las elecciones, pero no durante la campaña electoral.

El margen es, por tanto, reducido. El Real Decreto publicado este martes en el BOE establece que la campaña para las elecciones del 29N comenzará a las cero horas del viernes 13 de noviembre y terminará el viernes 27. Si los sindicatos mantienen su intención, la huelga general podría celebrarse durante los primeros días de noviembre, en plena precampaña y con los partidos preparando sus candidaturas.

Vivienda y salarios, en el centro de la huelga general

El origen de la movilización no está, sin embargo, en la convocatoria anticipada de elecciones. CCOO y UGT llevan la huelga general al terreno de la vivienda, el poder adquisitivo y la negociación colectiva. En su comunicado conjunto, las centrales aseguran que pretenden reivindicar «salarios dignos para acceder a una vivienda digna» y relacionan directamente el encarecimiento residencial con las dificultades de millones de trabajadores para llegar a final de mes.

El movimiento sindical aceleró sus planes después de que el Congreso rechazara los reales decretos-leyes impulsados para afrontar la crisis de la vivienda. A ello se sumaron las protestas celebradas durante el fin de semana en diferentes ciudades. Solo en Madrid, unas 70.000 personas participaron en la manifestación, según la Delegación del Gobierno, bajo una cabecera que reclamaba avanzar «hacia la huelga general».

La convocatoria conecta además con la negociación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. CCOO y UGT han planteado en ese marco incrementos salariales de entre el 4% y el 7%, cláusulas de revisión salarial y medidas destinadas a facilitar el acceso a una vivienda. Su propuesta sindical reclama también un parque público permanente de vivienda protegida, limitaciones sobre el precio de los alquileres y la aplicación efectiva de la Ley por el Derecho a la Vivienda.

«La vivienda es cara porque los salarios se bloquean», ha defendido Sordo en una entrevista en RNE. El dirigente de CCOO sostiene que no existe una separación real entre ambos problemas y considera que las dificultades para afrontar un alquiler forman parte también de las condiciones materiales de los trabajadores. «Un sindicato negocia condiciones de trabajo y de vida», ha resumido.

La primera huelga general desde noviembre de 2012

La dimensión de la convocatoria aumenta por su carácter excepcional. Si finalmente se celebra, será la primera huelga general estatal desde el 14 de noviembre de 2012 y la novena desde la Transición. Aquella última movilización, convocada también por CCOO y UGT durante el Gobierno de Mariano Rajoy, estuvo dirigida contra las políticas de austeridad, los recortes y la reforma laboral y coincidió con una jornada europea de protestas.

Catorce años después, el conflicto es diferente. La nueva huelga general sitúa en primer plano una crisis de vivienda que los sindicatos consideran inseparable del estancamiento de determinados salarios y del bloqueo de numerosos convenios colectivos. CCOO y UGT quieren interpelar tanto a las administraciones con competencias en vivienda como a las organizaciones empresariales.

La patronal ha reaccionado con dureza. CEOE y Cepyme consideran «difícilmente justificable» una huelga general en pleno proceso electoral y cuestionan que las reivindicaciones planteadas sean esencialmente laborales. Su presidente, Antonio Garamendi, ya había puesto en duda su encaje legal al entender que una protesta centrada en la vivienda no responde a un conflicto laboral.

Los sindicatos rechazan esa interpretación y defienden precisamente el vínculo entre vivienda, salarios y condiciones laborales. La convocatoria abre así un nuevo frente social a las puertas de las urnas. España llegará al 29N después de una legislatura marcada por la dificultad para construir mayorías parlamentarias y ahora también con la perspectiva de la primera huelga general en 14 años. Falta todavía conocer el día exacto, pero todo apunta a que noviembre comenzará con la calle entrando de lleno en una precampaña que ya se anticipa especialmente intensa.

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