“Tenemos cero experiencia en corrupción, en puertas giratorias, en pisotear a la población con políticas miserables”. Una joven Ada Colau, con escasos meses de experiencia en la alcaldía de Barcelona, se convertía en diciembre de 2015 en la estrella invitada por Podemos en una de sus grandes demostraciones de fuerza. “Ada, t’estimo molt”, le dedicó Pablo Iglesias ante 11.000 personas durante un mitin en La Caja Mágica (Madrid).
Faltaban 7 días para sus primeras elecciones generales; lideraba Iglesias, Irene Montero era la número cuatro por Madrid y Pablo Bustinduy el seis. Colau era entonces el símbolo más potente de que la remontada en las encuestas, hasta ganar las elecciones, era posible. Quedaron terceros, pero pasaron de no tener representación a lograr 69 escaños. A apenas 340.000 votos del PSOE. El escenario hoy es bien distinto.
Once años después, la ya exalcaldesa de Barcelona tiene varias papeletas para tomar las riendas de un espacio que aspira a reunificarse, con todas las encuestas situándoles a la baja. Estos días, además, han vuelto a airear sus peleas internas. El lunes se cumple una semana desde que Pedro Sánchez compareció para anunciar la convocatoria de las elecciones generales del 29-N, y todavía no han cerrado su propuesta política.
El Frente Amplio, que capitanean los partidos de Sumar (Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes y Movimiento Sumar), llega a esta cita sin poder presentar ante sus potenciales votantes quién les liderará, o cuántos partidos se integrarán finalmente en sus listas. Ni siquiera han han dado a conocer su nueva imagen gráfica.
Giro de los acontecimientos: Colau ofrece a Rufián que lidere la izquierda
A última hora del viernes, Colau sorprendió pidiendo a Gabriel Rufián, portavoz de ERC, que ejerza su “responsabilidad” y aporte su “liderazgo” a esta candidatura. “Estamos absolutamente abiertos desde el Frente Amplio a que Gabriel Rufián pueda sumar ese liderazgo para acabar de ayudar a unir toda esa izquierda”, afirmó, en declaraciones a La Sexta recogidas por Europa Press.
Sólo unos minutos antes, la portavoz de Sumar en el Congreso y co-coordinadora de Movimiento Sumar, Verónica Barbero, también empujó a Rufián a dar este paso. “Tenemos todos los teléfonos pendientes de que si es así, de que Gabriel Rufián quiere estar en el Frente Amplio, podamos atender esa llamada”, ofreció, en su caso ante los micrófonos de TVE.
Hasta esta semana, había distintas opiniones sobre las intenciones del republicano o su hipotético encaje en este espacio, si bien no creían que tuviera la aspiración de ponerse a los mandos. Su tirón electoral es reconocido, como lo son su oratoria o su capacidad de leer el momento político. Por su parte, fuentes de los Comunes reconocen que su partido reunió a su Consell Nacional el jueves, hasta bien entrada la noche. “En ningún momento se habló de Rufián”. La idea, que a priori podría contentar a sus potenciales votantes -y que no descartan dirigentes de algunos de los partidos de Sumar-, está aún en pañales.
Antes del viernes, en público, el debate en la izquierda discurría en paralelo al pulso político de Rufián con la dirección de su partido, ERC. El jueves, cuando distintos medios publicaron que la formación de Oriol Junqueras tiene un plan B para sustituir a su actual portavoz si se complican las conversaciones, la tensión se disparó a máximos.
Según ha podido saber este diario, Rufián llevaba entonces tres días esperando una respuesta a su petición de una serie de condiciones mínimas de trabajo para poder continuar representando a ERC. El actual portavoz pedía también ir de la mano de otras fuerzas políticas, “que entiendan que el momento es grave y excepcional”. En su perfil en X, Rufián replicó después estas ideas:
“Yo quiero representar a Esquerra Republicana. Y lo estoy intentando hacer con unas mínimas condiciones para poder enfrentarnos con suficientes garantías y arrestos a lo que viene. Y lo estoy intentando hacer acompañado de otras fuerzas de izquierdas y antifascistas porque esto solos no se gana. Y lo intentaré hasta el final. Y ojalá ERC también lo quiera” apostilló. Añadió que no va a entrar “en ningún culebrón” ni “a rajar de nadie”.

El último congreso de ERC, en diciembre de 2024, se saldó con la victoria de Junqueras por la mínima, y evidenció que el grupo parlamentario estaba partido en dos. Rufián lleva meses exigiendo a Junqueras el control de las listas, condicionando su repetición como candidato. Será el domingo cuando los republicanos ratifiquen sus candidaturas, despejando las incógnitas sobre su mediático diputado.
Además, coincidiendo con el debate en el seno de la izquierda, Rufián ha celebrado varias charlas con destacados dirigentes de Más Madrid, Podemos o Compromís, abogando siempre por un entendimiento de los partidos de la izquierda alternativa, provincia a provincia, para no ver penalizada la fragmentación de estos votos. Pese a haber sonado fuera como potencial candidato, los partidos de Sumar nunca habían mostrado mucho entusiasmo ante esta idea. Él mismo se ha descartado en varias ocasiones, hasta ahora.
De consolidarse, este movimiento podría acercar a Podemos, que celebra estos días las primarias que entronizarán a Irene Montero como su candidata. El partido morado lleva años enfrentado con estos partidos. Rompió el grupo parlamentario escasos días después de la investidura de Sánchez, en diciembre de 2023, y desde entonces no ha dejado de señalar sus inconsistencias, o lo insuficiente de su acción desde el Gobierno.
De hecho, entre los aliados de Sumar ven muy probable que vuelvan a romper el grupo si finalmente concurren juntos: “Con toda seguridad”, vaticina un dirigente. El viernes, después de una semana intensa y bajo una enorme presión, ni siquiera estaba claro que puedan llegar a contar con los morados en sus candidaturas. Entre otras fórmulas contempladas, Más Madrid planteó hace días la opción de integrar a Montero en las listas por Barcelona.

Más Madrid pide “seriedad” a Podemos; Movimiento Sumar exige “discreción”
Desde mediados de semana, varios partidos han evidenciado las tensiones que les recorren. El viernes, Tesh Sidi, diputada de Más Madrid en el Congreso, pidió “seriedad” a Podemos, cuestionando la web que los morados utilizan para sus primarias: “Un partido serio no debería promover unas primarias como si la democracia participativa se hiciera en TikTok”. También pidió “trabajar a puerta cerrada para el 29-N”. Unas horas antes, Movimiento Sumar ya había mandado recado a los partidos de Sumar, a los que exigió “discreción y generosidad”.
El nombre de la persona que les representará en las listas, Verónica Barbero, se conoció en esa jornada; el principal referente de IU, Toni Valero, el miércoles. Ese mismo día también se había conocido el comunicado en el que Más Madrid allanaba el terreno a Colau para ser candidata. En privado, condicionaban esta cesión a tener el control de los cuatro puestos de salida en la lista madrileña. Y a que la exalcaldesa de Barcelona concurra en la candidatura catalana.
Las llamadas a la calma en público con las que iniciaron la semana se han ido reduciendo en los últimos días. El lunes, dirigentes de los cuatro partidos principales de esta alianza comparecieron en rueda de prensa y, además, Barbero concedió una entrevista en televisión; el martes, la agenda de Sumar recogía cinco entrevistas de sus principales portavoces; el miércoles una entrevista y tres comparecencias institucionales relacionadas con su labor en el Gobierno; el jueves otra entrevista, una rueda de prensa de Yolanda Díaz y la participación de varias dirigentes en un acto preelectoral.

El viernes, esta agenda sólo mencionaba otro acto de la vicepresidenta y declaraciones del portavoz de IU en el Congreso, Enrique Santiago, acompañado por un dirigente de CCOO, desde Córdoba. El retraso a la hora de designar a su líder, sin embargo, no ha desaparecido de la agenda mediática.
En privado, dirigentes de estos partidos lamentan la imagen que están trasladando de puertas hacia afuera. En un momento en el que la vivienda -una de sus banderas- está en el centro del debate público, y que los partidos más grandes se encarrilan al 29-N con candidatos ya conocidos, reconocen que deberían desvelar sus cartas cuanto antes.
Llevan tiempo jugando en prórroga; la intención inicial era anunciar a su cabeza de cartel antes del verano; después se pospuso a septiembre, y seguidamente a octubre. El lunes, cuando Sánchez activó el adelanto electoral, se fijaban desvelar esta incógnita durante la semana; el viernes, a más tardar.
El único anuncio con el que saldaron su reunión del fin de semana previo al adelanto electoral fue la fecha del 17 de octubre para la presentación de su proyecto a las generales. De hecho, si los dirigentes involucrados en estas conversaciones reconocen la presión, muchos de los que han estado en posiciones similares recientemente directamente expresan un profundo hartazgo.

