La semana ya se anticipaba negra a primera hora del lunes. Entonces, ni siquiera había trascendido el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre el caso Leire Díez y las operaciones para desestabilizar investigaciones judiciales; el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tampoco había acordado levantar el secreto de la pieza separada de esta causa.
Y aún faltaban horas para que trascendiese que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero reclama más tiempo para preparar su declaración como investigado de este miércoles y jueves, al menos en lo que toca a las joyas halladas en su oficina en la calle Ferraz, cuyo valor estimado sobrepasa los 1.3 millones de euros. Lo previsto es que Zapatero, otrora faro político y moral de Pedro Sánchez, declare sobre el caso ‘Plus Ultra’, aunque podría dejar para más adelante -si así lo acepta el juez José Luis Calama- sus explicaciones sobre su millonario tesoro. Y estos hechos son sólo los añadidos, los que no entraban en el guion inicial.
Al PSOE le puede la ansiedad; el viernes se cumple un mes de la citación del expresidente como imputado, y en Ferraz están hartos de ver multiplicarse las informaciones sobre sus supuestas actividades y su patrimonio, sin tener una versión de Zapatero a la que aferrarse. Viéndose obligados a respaldarle por orden de Sánchez, pero sin defensa posible. Cuando la han tenido, baste recordar la estimación del portavoz del expresidente sobre el valor de las joyas -lo cifró entre los 30.000 y los 50.000 euros-, no ha jugado precisamente a su favor.
En Ferraz reconocen que siguen manteniendo contactos con el exjefe del ejecutivo, “como no podía ser de otra manera”. Fuentes de la cúpula socialista afirman verle “fuerte”, si bien afirman que debe ser él quien responda a las cuestiones más peliagudas. Y cuanto antes: “Es él quien tiene que dar explicaciones”.
El apoyo férreo de los primeros días ha ido perdiendo algunos defensores en privado, aunque en público nadie se atreve a cambiar de tercio. Tras la reunión de la Ejecutiva de este lunes, presidida por Sánchez, en el PSOE insistieron en que Zapatero “va a entrar” a todas las preguntas que le puedan plantear sobre el caso ‘Plus Ultra’, por el que se ha convertido en el primer expresidente investigado. “Es el primero que va a querer entrar a ello”, insisten.
La versión oficial es que, mientras estas explicaciones llegan, en la dirección aguardan “con mucha tranquilidad”. Sin embargo, visto que el plan de regeneración con medidas anticorrupción -2024- apenas fue aprobado en primera vuelta en el Consejo de Ministros en febrero; que no tienen los apoyos necesarios; y que tienen difícil colocar nuevos temas en agenda, cuando aún están muy lejos las vacaciones de verano, en Ferraz han optado este lunes por curarse en salud.
Por anticipar que las 13 medidas que Sánchez prometió el año pasado, en el Comité Federal (5-J) que certificó el derribo de Santos Cerdán, estarán definitivamente en vigor tras el Comité Federal del 27 de junio. Fue la secretaria de Organización, Rebeca Torró, quien decidió comparecer en rueda de prensa para vender estos cambios, previos a una reunión del máximo órgano de dirección socialista que incluso en Ferraz anticipan tensa.

“Un striptease” sin precedentes
Durante las últimas semanas, en el partido eran reticentes a aclarar cómo pudieron producirse al menos 22 reuniones entre el exsecretario de Organización y Díez en la sede socialista, según el juez. O cómo pagó el PSOE a la fontanera, incluso billetes de avión a su nombre, sin que saltaran las alarmas. Siempre, dentro del marco de la supuesta operación de Cerdán y Díez para tumbar causas que perjudicaban al PSOE o al Ejecutivo.
A falta de la mayoría de las respuestas, afirman que durante estos meses han certificado que “este partido es limpio”. “Nos hemos sometido a un striptease al que no se ha sometido nadie en este país”, presumen. La forma de salir del bucle, sin embargo, requiere de algo más: “Necesitamos que todo avance, que se prueben los hechos”.
Además de la declaración de Zapatero, de la sentencia por el caso ‘mascarillas’, que se espera pronto, este lunes aún tuvieron que superar la vistilla del juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez, esposa de Sánchez. El martes continuará el via crucis con la comparecencia de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, en una de las comisiones de investigación del Senado. Las prisas por lograr que al menos el expresidente se aclare no podrían ser más evidentes.
Alejan el fantasma de la financiación ilegal y disparan contra Cerdán por su “comportamiento ilícito”
Una de las pocas preguntas a la que sí pueden responder tiene que ver con el pago de dos facturas giradas por la trama de Díez, en concreto con el abogado Jacobo Teijelo como cobrador. La UCO insiste en su último informe en que “no existe constancia” del pago de estas facturas desde las cuentas del partido, en la documentación remitida por los socialistas. En la información remitida por el letrado sí consta su expedición.

Y en el PSOE la propia Torró afirmó en rueda de prensa que no constan porque nunca llegaron a pagarlas. Se trata de obligaciones de pago contraídas por Cerdán, y por eso decidieron no abonarlas. “No lo pagamos porque no quisimos pagarlo”. Eran contratos “para la asistencia jurídica” del secretario de Organización anterior a Torró, apostillaron en sus filas.
Hoy se esfuerzan por encapsular toda la causa en Cerdán -“Se tiene que presuponer que un secretario de Organización no tiene un comportamiento ilícito detrás”-, que entre otras cosas fue quien autorizó los pagos de viajes a Díez. A juicio de la cúpula es “normal” que Cerdán costeara desplazamientos a una militante sin cargo orgánico. Y destacan que Ana María Fuentes, directora gerente del partido investigada en esta causa, fue quien acabó con el sistema de pagos de reembolsos de gastos en metálico. “Era muy estricta”.
En lo que a esta causa se refiere, según el PSOE, todo empieza y termina en Cerdán: “La Ejecutiva no era consciente de esto”. Se refieren a las “andanzas” -Sánchez dixit– de Díez y el exnúmero tres, pero también a las reuniones en la sede socialista, corazón del partido. “Es Santos el que tiene que explicar qué relación tenía con esta señora”; “Nadie sabía lo que pasaba en ese despacho”. La opción de querellarse contra Cerdán o Díez, pese al daño causado, sigue hoy en vía muerta.

El caso del ordenador de Cerdán: “El PSOE no esconde nada”
Con tantas dificultades para contrarrestar las informaciones sobre la investigación, en el PSOE insistían este lunes en su colaboración con la Justicia. Fuentes de la cúpula recordaron que, la primera vez que la UCO se personó en la sede de Ferraz a clonar los correos electrónicos de Cerdán (20 de junio de 2025) tras el estallido de su caso, los investigadores no se llevaron un ordenador que habría sido usado por el secretario de Organización. Tampoco una agenda y varias carpetas que custodiaba en su despacho.
En el partido, según narran, optaron por introducir estos objetos en una caja metálica. Los trabajadores y dirigentes que participaron en esta operación elaboraron un acta que sellaron y firmaron, y la UCO ha podido acceder a estos documentos hace un par de semanas, cuando volvió a requerir documentación a Ferraz. “El PSOE no esconde nada. En el PSOE no hay escondido nunca nada”, repiten. De momento, se ven con poco margen para abanderar otra consigna.

