“Vamos a ser claros, caretas fuera. Porque aquí de lo que se trata es de fondos buitre o de familias”. Así de contundente fue Montse Mínguez, la hasta ayer portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, cuando hace apenas 15 días y delante de los diputados, defendió en el Congreso los decretos a contrarreloj del Gobierno en materia de vivienda. Mínguez trasladó a los diputados la responsabilidad de aprobar ambos decretos y defendió la labor de un gobierno que, bajo su opinión, “ha hecho todo” para que estas medidas salgan adelante.
La portavoz afronta ahora uno de sus momentos más duros después de que Javier Chicote, compañero de este diario, revelara que su pareja, Sergi Vélez, se dedicaba a los negocios inmobiliarios distribuidos hasta en once sociedades distintas. El contraste entre las posiciones defendidas por Mínguez y los negocios a los que se dedica su pareja (responsables de hasta 3 desahucios), han sembrado en Ferraz la sensación de que esta incoherencia puede pasarles factura de cara a las elecciones.
Tanto es así, que Mínguez, que reconoció la veracidad de la información de Artículo14, dimitió por sorpresa este viernes lanzando un comunicado por redes sociales en el que aseguraba que prefería dar un paso atrás “convencida de que es lo mejor para el proyecto colectivo al que he dedicado mi esfuerzo, mi compromiso y mis mejores energías”.
Con la conciencia tranquila, la cabeza alta y la fidelidad intacta a mis principios. https://t.co/br2Hdco5y4
— Montse Mínguez (@montseminguez) October 16, 2026
“En el partido hay gente deprimida con este tema”
Desde entonces y especialmente a raíz de su dimisión, en el PSOE intentan pasar de puntillas por la contradicción de su portavoz, y dentro de Ferraz ya cunde el pánico. “En el partido hay gente bastante deprimida con este tema”, reconocen fuentes del PSOE a este periódico. “Hacer de portavoz y tener este marrón colgando no es un movimiento muy inteligente”, reconocen desde Ferraz, donde aseguran que la decisión estaba tomada y ha sido imposible convencer a la portavoz de aguantar. “La gente está alucinando con que ella no se haya protegido algo más”, sentencian.
Mínguez, a la que sus propios compañeros la definen como “una mujer todoterreno”, llegó a la portavocía del partido en uno de los momentos más complicados para el PSOE. Ha sido la encargada, por ejemplo, de atender a los medios tras los batacazos electorales en Extremadura, Aragón o Andalucía.
La hasta ayer portavoz, se estrenó por primera vez en el Congreso hace ya casi 8 años, y a pesar de las críticas de la oposición dentro del partido se ha convertido en una de las figuras con más peso. Sus compañeros, en conversación con Artículo14, la definen como una mujer 360: “capaz de negociar unos presupuestos, hacer intervenciones brillantes en el pleno u organizar y distribuir trabajos dentro del grupo”.

“No ha podido aguantar con más presión”
De carácter amable y siempre tirando de humor, la portavoz “no ha podido aguantar con más presión”. El presidente del Gobierno, que ayer desde Bruselas reconoció estar al tanto de la decisión, aclaró que Mínguez “estaba rota” después de que se conocieran los negocios inmobiliarios de su pareja.
La última vez que la hemos visto fue ayer en las dependencias del Congreso de los Diputados, concretamente en el interior de la Diputación Permanente. Entró a la carrera por los pasillos colgada del teléfono, y una vez dentro, Mínguez habló con varios compañeros y recibió muestras de cariño por parte de varios diputados. Desde Ferraz respetan la decisión de Mínguez y agradecen “su dedicación y compromiso en el desempeño de sus responsabilidades, así como la pasión con la que ha defendido los valores socialistas en cada una de sus intervenciones públicas”.

¿Sucesora?
Madre de dos hijos y nacida en Lérida, la hasta ayer portavoz del PSOE deja también su escaño como diputada. Mínguez se licenció en Administración y Dirección de Empresas en 1999 y en 2013 sumó a sus estudios un máster en Contabilidad y Auditoría. Ha sido su pareja Sergi Vélez, que proviene de una familia de constructores, quien ha precipitado la salida de la portavoz. Su empresa, que sostiene junto a su hermana Nuria Vélez, tiene activos por más de 8 millones de euros y facturan alrededor de medio millón al año.
Con Mínguez ya fuera de Ferraz, dentro no hay apenas tiempo para lamentarse y toca buscar -en plena precampaña- a un posible sucesor “con más peso político”. Las quinielas de algunos diputados socialistas se fijan en la diputada Cristina Narbona como posible sucesora…

