RecEn los últimos años, los coches se han vuelto mucho más seguros. Los nuevos vehículos eléctricos e híbridos incluyen cada vez más sistemas de seguridad. No obstante, las mujeres no se benefician por igual de estas mejoras.
Un reciente estudio ha evidenciado que una mujer tiene una probabilidad mayor de sufrir lesiones en un accidente de tráfico que un hombre. Incluso contando con las mismas condiciones.
La investigación, llevada a cabo por el Instituto de Seguridad Vehicular de la Universidad Tecnológica de Graz, ha analizado datos de accidentes en Austria entre 2012 y 2024. Y tras la reconstrucción de cada caso, han descubierto que ellas tienen un riesgo 1,6 veces mayor a padecer alguna lesión en un accidente.
El riesgo se multiplica por dos en el caso de las lesiones graves y los fallecimientos, incluso en accidentes que involucran velocidades de colisión más bajas. Así lo ha comentado la coordinadora de la investigación, Corina Klug.
Además, la científica apuntó que el daño es desproporcionadamente mayor “en el pecho, la columna vertebral, los brazos y las piernas” de las mujeres. El riesgo de sufrir lesiones, de acuerdo con el estudio, es más grande en el grupo de 50 años o más de edad.
En parte, esto es debido a la posición de las ocupantes del coche. Pero no todo es culpa de estas, puesto que los sistemas de seguridad parecen no estar diseñados ni probados para los cuerpos femeninos.
Por qué hay mayor riesgo para una mujer en un accidente de tráfico

Para lograr una mayor objetividad en el estudio, los investigadores reconstruyeron todos los accidentes reales. Estos simularon con modelos digitales (de cuerpos de hombre y mujer) las diferentes posiciones al ocupar un vehículo en dichos accidentes de tráfico.
Así es como descubrieron que el cuerpo femenino presenta un mayor riesgo ante diferentes tensiones. Un riesgo que aumenta para ambos sexos en el asiento del copiloto, si bien Klug apunta a que la mayoría de veces suelen ocuparlo las mujeres.
A pesar de que la Euro NCAP, principal programa europeo independiente de evaluación de seguridad de automóviles, utiliza también maniquís “femeninos” en sus pruebas, estos parecen no ser suficientes.
Tal y como apuntan los expertos, esta figura es en realidad una simple versión a menor escala del maniquí masculina. Adicionalmente, es más pequeño y ligero que el 95% de las mujeres, según apunta la científica austríaca tras el reciente estudio.
Teniendo en cuesta estas diferencias, y que las características anatómicas específicas femeninas no están presentes en sujetos de pruebas de colisiones frontales y laterales, los investigadores asumen que los modelos de pruebas no son realistas.
En la Unión Europea, solo existen maniquís de mujeres promedio en tests de colisiones por alcance, y ni siquiera se utilizan aún en el marco de proyectos europeos.
Reclamaciones y recomendaciones de los expertos
Por estos motivos, los investigadores de Graz recomiendan mejoras inteligentes en los sistemas de seguridad. Estas pueden ser airbags y cinturones que se adapten automáticamente a las fuerzas de gravedad, la complexión física y la posición sentada de los ocupantes de un coche en caso de accidente.
Y no solo eso, pues también reclaman más pruebas realistas que cuenten con diferentes formas corporales y posiciones de asiento más comunes.
Mientras se implementan estas soluciones, Corina Klug recuerda a las mujeres (y a los hombres que lo necesiten) revisar la posición en la que se abrochan el cinturón de seguridad. “Es importante no sentarse demasiado atrás, enderezar el respaldo y colocar el cinturón de manera que la parte abdominal quede sobre la pelvis y la parte superior sobre la clavícula“, aclara la experta.
