COCHE ELÉCTRICO

ITV del coche eléctrico: diferencias con la de los vehículos de combustión y qué saber

Aunque los plazos son los mismos, los aspectos que revisan los inspectores suelen ser muy diferentes a los habituales

Una mujer inspecciona un vehículo eléctrico
Getty

Es común pensar que un coche eléctrico lidia de manera diferente con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), o incluso que sus plazos son diferentes.

En realidad, la frecuencia es la misma que la de los vehículos de diésel y de gasolina: a los 4 años de la primera matriculación, cada 2 años hasta el año número 10, y de manera anual a partir de ese momento.

A pesar de que los EV poseen menos piezas y engranajes mecánicos, su obligación de inspección es idéntica a los coches de combustión. No cumplir con los plazos y circular con la ITV caducada supone una multa de 200 euros, o 100 euros si se paga en los 20 días siguientes a la notificación de la infracción.

Diferencias de la ITV del coche eléctrico

Una estación de carga de vehículos eléctricos
ShutterStock

En una reciente guía, el Real Automóvil Club de España (RACE) indica que la ITV del coche eléctrico puede ser “ligeramente más barata” al no incluir la prueba de emisiones. No obstante, como sucede con los vehículos de combustibles fósiles, el coste depende de cada estación y de cada autonomía.

Respecto a la inspección en sí, hay aspectos que no varían entre tipo de coches: los frenos, la dirección, las luces, los neumáticos…

Donde sí hay más fijación por parte de los inspectores en el estado de la batería y del sistema eléctrico. La revisión visual se realiza sobre el sistema de carga, el aislamiento eléctrico, la integridad de la batería y el estado de los cables de alta tensión.

Además, en los modelos matriculados a partir de 2019, es obligatorio revisar el avisador acústico de baja velocidad (AVAS). Es el sonido que emiten este tipo de vehículos para alertar a los peatones (ese ruido que parece sacado de una película de ciencia ficción).

Si todos estos aspectos están en buenas condiciones, no debería haber problema en pasar la ITV. Sin embargo, cualquier defecto grave o muy grave, obligará a emitir el estado de desfavorable.

Los tres pilares

Unos coches eléctricos
ShutterStock

Antes de llevar un coche eléctrico a pasar la ITV, es importante haber revisado tres partes fundamentales del mismo:

  • Neumáticos. Los EV suelen ser más pesados, lo cual termina desgastando sus gomas con mayor frecuencia. Resulta imperativo revisar el estado de estas, y su presión, por supuesto.
  • Software. Junto a la batería, la mayor diferencia del eléctrico a uno de combustión es toda la tecnología digital que incorpora. Aunque conviene asegurarse de su correcto funcionamiento, por ahora no es obligatoria su revisión. Pero la UE apunta a obligar a revisar sistemas como el ADAS (ayudas a la conducción) antes de 2028.
  • Frenos. La frenada regenerativa en la movilidad eléctrica hace que los frenos se usen menos. Esto suele llevar a una oxidación temprana. Aunque la pastilla esté como nueva, puede haber una corrosión excesiva. Se debe recordar revisar su estado y frenar manualmente de vez en cuando.

Tal y como se hace con un vehículo de combustión, basta con revisar el estado general del coche eléctrico para asegurar una salida favorable de la inspección y olvidarse de problemas tanto de seguridad como de costes económicos.

TAGS DE ESTA NOTICIA