Es una de esas marcas de quesos cuyo nombre forma parte desde hace décadas del imaginario de los consumidores españoles. Nació hace 64 años y hoy es la segunda generación de la familia la que dirige los pasos del grupo, con una mujer al frente: María del Mar García-Baquero Vela, presidenta de Lácteas García Baquero.
En 1962, Hersilio García-Baquero, padre de María del Mar, comenzó a elaborar quesos en una pequeña quesería de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), con una producción de apenas siete quesos diarios, según recoge actualmente la propia compañía. En 1978 construyó una fábrica que elevó la producción hasta los 1.500 quesos al día. Desde entonces, el negocio se ha multiplicado hasta convertir a García Baquero en uno de los grandes grupos del sector quesero español.
Marca propia
En paralelo, el crecimiento continúa. Las exportaciones representan aproximadamente una cuarta parte de su negocio, con Europa, América Latina y Estados Unidos entre sus principales mercados, y sus quesos están presentes en más de 60 países.
Un desarrollo empresarial que se produce en un mercado cada vez más competitivo y marcado por el peso de la marca de distribución. Entre sus grandes rivales se encuentra Grupo Entrepinares, uno de los principales proveedores de quesos de Mercadona y el mayor fabricante nacional del sector. La compañía vallisoletana alcanzó unas ventas de 723 millones de euros en 2025. García Baquero compite en este escenario apoyándose en su marca, las especialidades y la internacionalización.

Del queso a los hoteles
Pero mientras consolida el negocio que dio origen a la empresa familiar, los García-Baquero han comenzado también a mirar más allá del queso. Este 2026, la familia ha dado un nuevo paso en la diversificación de su patrimonio con la compra del Tivoli La Caleta Tenerife Resort, un hotel de cinco estrellas en Costa Adeje. La adquisición se ha realizado a través de la sociedad que gestiona las inversiones y el patrimonio familiar, al margen del negocio quesero.
El establecimiento cuenta con 284 habitaciones y suites, acceso directo al mar, tres piscinas exteriores y una amplia oferta de restauración y bienestar. Así, la familia García-Baquero se ha convertido en propietaria del activo, mientras que la gestión del establecimiento continúa en manos de Minor Hotels bajo la marca Tivoli.
La operación llega en pleno auge de la inversión hotelera en España. El capital nacional concentró el 62% del volumen total invertido en hoteles durante el primer semestre de 2026. Cabe recordar que la fortaleza del turismo y la rentabilidad del sector están llevando a familias empresarias y grupos procedentes de otras actividades a buscar en los hoteles una nueva vía de inversión.
Para los García-Baquero, el mundo hotelero no es completamente desconocido. En 2002 el grupo llegó a tener una participación del 5% en Occidental Hoteles. Posteriormente abandonó aquella estrategia de participaciones para concentrarse en el negocio quesero. La adquisición del Tivoli La Caleta supone ahora el regreso de la familia al sector, esta vez mediante la propiedad de un activo hotelero de lujo.

Patrimonio y cultura quesera
Y no es el único proyecto con el que amplían su radio de acción. La familia está inmersa en la creación de un Museo del Queso en Toledo, en pleno barrio de la Judería. El proyecto contempla una inversión de seis millones de euros y una previsión de más de 150.000 visitantes durante su primer año, además de la creación de entre 11 y 20 puestos de trabajo.
El museo pretende recorrer la historia del queso y los orígenes de García Baquero, explicar los procesos de elaboración y maduración e incorporar espacios inmersivos, audiovisuales y de degustación. La compañía obtuvo en 2025 la licencia municipal para acometer las obras de acondicionamiento del edificio.
Pese a esta diversificación de su patrimonio, el negocio quesero sigue siendo el núcleo de su actividad empresarial. De esta forma, García Baquero afronta 2026 con la previsión de mantener un crecimiento moderado, apoyado especialmente en la innovación, los productos de mayor valor añadido y la expansión internacional.
De aquella pequeña quesería fundada por Hersilio García-Baquero en 1962 a un negocio en expansión y una familia que ahora amplía sus inversiones hacia el turismo de lujo.

