Rusia

La madre de Daria Shipilova rompe su silencio tras su misteriosa muerte: “Dejaron morir a mi hija”

La madre de Daria Shipilova acusa a los médicos de dejar morir a su hija mientras Rusia niega haber detectado la enfermedad. La OMS reclama más información a Moscú para poder determinar si existe algún riesgo sanitario

La muerte de una trabajadora de 28 años de un laboratorio especializado en enfermedades infecciosas ha colocado a Siberia bajo la mirada de las autoridades sanitarias internacionales. Daria Shipilova falleció el pasado 2 de octubre después de trabajar en el Instituto de Investigación Antiplaga de Irkutsk y el Lejano Oriente. Cinco días después, Rusia sigue negando que se haya detectado peste neumónica, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) reclama información adicional para esclarecer qué ocurrió.

A las dudas sobre el origen de la infección se suman ahora las acusaciones de Svetlana Shipilova, madre de la fallecida y trabajadora sanitaria de 64 años. En declaraciones al medio independiente Glubina, ha cuestionado tanto la atención que recibió su hija como algunas de las explicaciones difundidas en los últimos días.

“He salvado a más de un paciente como Daria, pero ellos no salvaron a mi hija. Simplemente dejaron morir a mi hija”, denunció. La familia permanece aislada y todavía no ha podido celebrar el funeral. “Ni siquiera ha sido enterrada. ¿Quién va a enterrarla si estamos aquí encerrados?”, preguntó.

Virus - Salud

La versión sobre lo sucedido ha cambiado a medida que han pasado los días. Las primeras informaciones apuntaban a un posible accidente dentro del laboratorio. Shipilova habría roto un tubo que contenía material biológico durante su trabajo. Su madre rechaza tajantemente esa posibilidad y sostiene que los recipientes empleados en este tipo de instalaciones cuentan con sistemas de protección que hacen muy difícil un accidente de esas características.

Las autoridades rusas también niegan que se produjera una incidencia durante la manipulación de microorganismos. Rospotrebnadzor, el organismo encargado de la protección de los consumidores y la vigilancia sanitaria, asegura que los protocolos fueron respetados y mantiene que Shipilova murió por una “neumonía de etiología desconocida”.

Una muerte todavía sin una explicación definitiva

La familia tampoco dispone, según Svetlana Shipilova, de un documento definitivo que determine oficialmente la causa del fallecimiento. “Estoy esperando a que sea oficial. No algo que aparezca simplemente en los medios; tiene que existir un documento oficial”, explicó.

Mientras tanto, las medidas adoptadas alrededor de quienes estuvieron en contacto con la joven han alimentado las dudas. Rusia comunicó a la OMS que unas 200 personas habían sido puestas en cuarentena. Rospotrebnadzor asegura haber realizado cerca de 5.000 pruebas y afirma que no se ha encontrado ningún microorganismo peligroso. Entre los contactos únicamente habría detectado dos positivos por covid y otros dos casos de infección por rinovirus.

Sin embargo, la OMS considera que todavía faltan datos para cerrar el episodio. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha solicitado detalles sobre los análisis realizados a Shipilova, el estado de las personas que estuvieron cerca de ella y las razones que llevaron a aplicar medidas sanitarias tan amplias. También quiere verificar las informaciones sobre un posible segundo trabajador afectado por una neumonía cuyo origen tampoco estaría identificado.

“Como aún no disponemos de la imagen completa de este suceso, no podemos realizar una evaluación de riesgos exhaustiva”, reconoció Tedros. La organización se ha ofrecido a enviar asistencia técnica y especialistas en epidemiología, bioseguridad y peste, aunque para desplegar expertos sobre el terreno necesita la cooperación de Moscú.

Tedros Adhanom Ghebreyesus - Internacional
Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
EFE/SALVATORE DI NOLFI

La opacidad rusa eleva la preocupación internacional

El hermetismo de las autoridades ha convertido un episodio inicialmente local en un asunto internacional. El Kremlin insiste en que la situación epidemiológica está controlada y pide tomar como referencia únicamente la información de Rospotrebnadzor. Su portavoz, Dmitri Peskov, ha calificado de falsas muchas de las informaciones publicadas sobre el caso.

La peste neumónica es una de las formas más graves de la enfermedad provocada por la bacteria Yersinia pestis. Puede resultar mortal si no recibe tratamiento rápidamente, aunque los antibióticos permiten combatirla cuando se diagnostica a tiempo. Por ahora, no existe confirmación de que Shipilova estuviera infectada por esta bacteria.

La falta de certezas ha llevado a otros países a reforzar la vigilancia. Mongolia ha anunciado controles sanitarios en su frontera con Rusia y China mantiene contactos con Moscú. Tailandia investiga además las informaciones que apuntan a que Shipilova pudo viajar al país asiático, algo que todavía no ha podido confirmar.

Estados Unidos también ha reclamado explicaciones. Su embajada en Moscú emitió una alerta relacionada con las informaciones sobre el posible caso, mientras Donald Trump anunció que prevé hablar con Vladímir Putin sobre lo sucedido.

Por el momento, las autoridades rusas insisten en que no existe ningún riesgo epidemiológico. La OMS tampoco ha confirmado un brote.

TAGS DE ESTA NOTICIA