Italia

Meloni respira aliviada tras la primer test electoral de Vannacci

El partido del general, Futuro Nazionale, se queda en el 11% en unas elecciones en Calabria que sirven como termómetro político

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Giorgia Meloni observa desde la cámara del Senado durante la sesión informativa
EFE/EPA/ANGELO CARCONI

Todos los ojos estaban puestos en la región de Calabria. Las votaciones para un escaño que se había quedado vacante y que, si no fuese este el escenario político, serían irrelevantes, se habían convertido en un primer termómetro para valorar el alcance del último fenómeno político en Italia. El general Vannacci, tras haber salido de la Liga de Matteo Salvini, ha conseguido en pocos meses que su nueva formación, Futuro Nazionale, no solo que se coloque ya en algunos sondeos como tercera o cuarta fuerza, sino que haya sido capaz de dominar el debate político. Por primera vez un candidato de su partido se exponía a las urnas y el resultado, aunque no le sirva para cantar victoria, adelanta un nuevo esquema en la política italiana.

Su candidato, Domenico Giannetta, ha obtenido en esta votación, con una participación mínima del 22,3%, un 11%. El primer puesto, el ganador, ha sido para el candidato que proponía la coalición del Gobierno, en este caso de la derecha tradicional de Forza Italia, Fabio Roscioli, hombre de confianza de los Berlusconi, que se ha quedado con un 51%. El debut de FN era importante para Giorgia Meloni porque servía para modular la estrategia necesaria de cara al voto en 2027, que previsiblemente será en primavera o, a más tardar, en otoño de ese año. Esta votación confirma que Vannacci estará en el tablero de las próximas generales y su posición, su peso y su influencia determinarán de lleno la próxima legislatura.

Rome (Italy), 20/09/2026.- Italian Prime Minister Giorgia Meloni speaks during the annual national youth festival 'Fenix, il tempo del coraggio,' organized by Gioventu Nazionale, the youth movement of the political party Fratelli d'Italia, in Rome, Italy, 20 September 2026. (Italia, Roma) EFE/EPA/MASSIMO PERCOSSI
Giorgia Meloni habla durante el festival juvenil nacional anual “Fenix, il tempo del coraggio”.
EFE

Su rápido crecimiento está acelerando el ritmo natural de una legislatura que para la primera ministra ha sido tranquila. Pero la llegada de un nuevo partido a su derecha que puede hacerle competencia ha precipitado un tono electoral que ha marcado algunas de sus últimas medidas, como el decreto que establece un límite del 30% de extranjeros en las aulas y la prohibición del niqab y burka en las escuelas. Medidas identitarias con las que Meloni intenta posicionarse con su electorado ante una propuesta, la de Vannacci, que ha demostrado querer superar cualquier límite y venderse como “la verdadera derecha”. Su programa pone en el centro el concepto de re emigración o reivindica el que ha denominado como “patriarcado Mediterráneo”. Recordemos que su salto a la fama en Italia fue a través de un libro homófobo y racista.

De hecho, su cercanía con sus socios de AfD en Alemania había hecho que la prensa italiana equiparase este voto en Calabria a las elecciones en Sajonia Anhalt. Aunque no ha demostrado una fuerza tal, sí ha dejado claro una presencia evidente. Es precisamente con eso con lo que tendrá que hacer cuentas antes o después Meloni, que por el momento ha cerrado las puertas a que forme parte de una futura coalición como la que ha tenido esta legislatura, junto a la derecha tradicional de Forza Italia y la derecha extrema de Matteo Salvini.

Meloni
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni
EFE/EPA/FILIPPO ATTILI

Pero, según las últimas encuestas (SWG), Futuro Nazionale sería el cuarto partido con el 8% de los votos, por encima de los actuales socios de Meloni. Con una derecha más fragmentada, en cuatro partidos y no en tres, es posible que la primera ministra necesite sus votos para ser la coalición vencedora. Si se acaba confirmando la nueva ley electoral que se está tramitando en el Parlamento, a la coalición que llegue el 42% de los votos, entre la de derecha y la de izquierda (denominada campo largo), se le concederá un premio de mayoría que otorga escaños adicionales para garantizar la estabilidad. El gran dilema de Meloni será si meter o no al enemigo en casa para tener un gobierno bis.

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