Al menos trece personas han sido detenidos desde la avalancha de los días 30 y 31 de julio por organizar traslados ilegales de inmigrantes a la península usando embarcaciones recreativas y otros tres mediante vehículos que utilizarían el ferry público. Estos son los datos que han reconocido fuentes oficiales del Ministerio del Interior a Artículo14, aunque policías destacados en Ceuta sostienen, de forma confidencial, que hay al menos una veintena de embarcaciones intervenidas, por lo que el número de detenidos por patronearlas o facilitarlas debería ser superior.

Tanto Policía como Guardia Civil están constatando que los traficantes de personas tratan de minimizar el riesgo sin patronear la embarcación. Meten en cada lancha siete u ocho inmigrantes irregulares, a los que cobran entre 3.000 y 8.000 euros por persona, y enseñan al menos a uno de ellos a manejarla -si no tiene conocimientos previos- y seguir la ruta hasta la península. No es complicado, pues se trata de pequeñas lanchas como la de la imagen que ilustra esta información. En paralelo interponen una denuncia por el robo de la embarcación de cara a una hipotética interceptación de la misma, para poder alegar que se la sustrajeron. Además, como obtienen hasta más de cien mil euros por trayecto en las embarcaciones más grandes, asumen con gusto el riesgo de perder la lancha, que tiene un coste inferior.
Las lanchas implicadas tienen, según fuentes policiales, base en Ceuta y hay otras que atracan en el muelle de tránsito, cargan y salen pitando. En cuanto a los patrones, se trata de delincuentes habituales, viejos conocidos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que “lo mismo trasladan hachís que personas”, dice a este diario un miembro de la lucha contra estas mafias. Hay marroquíes y españoles tanto de origen magrebí como autóctonos, “lo mismo moros que cristianos”, dicen las fuentes consultadas.
Los detenidos serían al menos dieciséis, pero este dato se refiere a los responsables del tráfico de personas, no a los inmigrantes que portan. De hecho, hace unos días la Guardia Civil interceptó a 17 persona en una única embarcación. El número total de inmigrantes interceptados supera ampliamente el medio centenar, informan fuentes conocedoras a Artículo14. A estos se les ofrece la condición de testigo protegido, para que delaten a los traficantes. En cuanto a los pagos, algunos migrantes llevan dinero encima, pero en muchos casos son familiares quienes pagan el pasaje a las mafias ya sea en Marruecos o en el sur de la península.
Tres en un kajak
La desesperación es tal que la semana pasada agentes del instituto armado pillaron a tres inmigrantes que trataban de cruzar el Estrecho en un kayak, con el riesgo que eso comporta.
El negocio de la trata de personas es muy lucrativo, pero también se han dado casos de residentes en la península, en lugares como Algeciras, que han navegado hasta Ceuta para recoger a amigos y/o familiares que cruzaron desde Marruecos a la ciudad autónoma en la avalancha de finales de julio.
Tan y como desveló este diario, fuentes policiales cifraban en 15.000 los inmigrantes ilegales que permanecían en Ceuta mes y medio después del asalto. La inmensa mayoría de los mayores de edad saben que serán devueltos, expulsados tras el tedioso proceso administrativo, por lo que han de buscar fórmulas para lograr su objetivo, más allá de malvivir esperando la expulsión.

