La Policía ya cuenta con un protocolo de actuación ante el hantavirus en el que pone el foco sobre la prevención y los equipos de protección individual o EPI, ante un virus sobre el que “no existe vacuna ni tratamiento específico”, advierte el documento. La imagen de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y del Ejército en el Covid, virus con una tasa de mortalidad del 0,9%, quedó asociada a estos EPI. Ahora los reclaman como clave en su papel de contingentes en primera línea para tratar con posibles infectados por una afección extremadamente peligrosa.
“En escenarios con sospecha, se deberán utilizar los siguientes EPI: Mascarilla FFP2 o FFP3 (imprescindible). Guantes desechables (de nitrilo). Protección ocular (si hay polvo o suciedad en suspensión). Mono desechable (en intervenciones prolongadas o muy contaminadas)”, detalla el protocolo de la Policía, que también recoge cómo debe efectuarse la retirada de los EPI y su desinfección.
Sin protocolos en la Guardia Civil
Por su parte, la Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil) ha registrado un escrito de carácter urgente ante la Dirección General de la Guardia Civil por la falta de información y protocolos, cuando “se ha solicitado la activación de patrullas para este sábado o domingo con el fin de trasladar a los enfermos desde el puerto de Granadilla de Abona hasta el Hospital de la Candelaria”, recuerdan.
“La gravedad de la situación es extrema, ya que se ha confirmado que la variante del hantavirus detectada en el buque es contagiosa entre seres humanos. El balance actual es muy preocupante, pues ya han fallecido tres personas y se contabilizan ocho contagiados por el momento, entre los que se encuentra el propio médico de la embarcación, lo que eleva el riesgo biológico a un nivel crítico”, subraya Jucil sobre un virus con una mortalidad del 50%, aunque su transmisión parece menor que la del coronavirus. Unos datos que hay que manejar con cautela, ha alertado el epidemiólogo Daniel López Acuña en TVE, porque se desconocen muchos elementos de la afección.
Jucil denuncia que, mientras el Cuerpo Nacional de Policía ya ha elaborado y difundido un protocolo de actuación estableciendo medidas preventivas y uso de equipos de protección individual (EPI), “la Guardia Civil aún sigue esperando a que se le envíen las instrucciones pertinentes. Los agentes destinados en Tenerife se enfrentan a una intervención de alto riesgo biológico sin conocer los protocolos específicos para garantizar su salud”.
Escenarios de riesgo biológico
Desde la asociación se subraya que “esta falta de previsión es una constante inaceptable. En esta ocasión es el hantavirus, pero antes fueron el ébola o el coronavirus, y mañana será cualquier otra patología que llegue de cualquier lugar. Resulta inadmisible que los agentes de la Benemérita no tengan protocolizado cómo actuar ante estos escenarios de riesgo biológico. Jucil exige que se realice una evaluación de riesgo inmediata y que se facilite el equipo necesario, incluyendo mascarillas FFP2 o FFP3, guantes de nitrilo y protección ocular”.
En el escrito presentado por el secretario general de Jucil, Ángel Lezcano, se solicita que se informe sobre las medidas de coordinación con las autoridades sanitarias y se establezca un plan de vigilancia de la salud para los agentes expuestos y sus familias.
Asimismo, la asociación solicita que, mientras no se disponga de un protocolo específico y de los EPI que garanticen la seguridad, se descarte la implicación del personal en cualquier tarea que implique riesgo de contagio.
