Las primeras previsiones sobre el tiempo en la semana del puente del Pilar dibujan un escenario claramente otoñal, aunque todavía con una importante dosis de incertidumbre para los días centrales del puente. España afronta una semana marcada primero por las tormentas, después por la llegada de una vaguada acompañada de aire de origen polar y, ya hacia el fin de semana, por la posible formación de una nueva depresión aislada en altura.
“Se acerca rápidamente la vaguada con aire polar”, advierte la meteoróloga Andrea Danta en su última previsión de Meteored. El cambio se dejará notar especialmente a partir del miércoles, con un descenso de las temperaturas y un desplazamiento de las precipitaciones hacia el norte y otras zonas del interior.
La cuestión está en lo que ocurrirá después. El lunes 12 de octubre es festivo nacional y el fin de semana coincide además con las celebraciones del Pilar en Zaragoza y con el Día de la Comunidad Valenciana el viernes 9. A varios días de distancia, los modelos apuntan a una nueva configuración inestable, pero todavía no permiten determinar con precisión dónde lloverá más durante el puente.
Una semana que comienza todavía bajo la influencia de la DANA
El tiempo en la semana del puente del Pilar ha comenzado condicionado por la DANA situada al oeste de la Península y por un importante aporte de humedad. Durante este martes todavía pueden desarrollarse tormentas fuertes en diferentes zonas del interior.
Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y otras áreas del centro y oeste continúan entre las regiones donde pueden aparecer chubascos intensos, acompañados localmente de granizo y fuertes rachas de viento.
La distribución será irregular, como suele ocurrir en episodios convectivos. Algunas localidades pueden recibir cantidades importantes en poco tiempo mientras otras situadas a pocos kilómetros apenas registran precipitaciones significativas.
También Cataluña y otros puntos del nordeste permanecen pendientes de una atmósfera todavía inestable tras varios días en los que las tormentas han provocado incidencias e inundaciones en distintas zonas del país.
El miércoles llega la vaguada con aire de origen polar
El siguiente cambio importante para el tiempo en la semana del puente del Pilar llegará durante el miércoles. Una vaguada avanzará rápidamente sobre la Península y permitirá la entrada de una masa de aire de origen polar.
La expresión puede resultar más alarmante de lo que realmente implica. Hablar de aire polar significa que la masa de aire procede de latitudes más altas, pero no que España vaya a sufrir un episodio excepcional de frío.
El principal efecto será un descenso térmico que devolverá los termómetros a valores mucho más habituales para octubre después de varias jornadas anormalmente suaves en numerosas zonas.
La llegada del aire frío en altura también favorecerá la inestabilidad. Galicia y el Cantábrico aparecen entre las regiones con mayor probabilidad de precipitaciones, mientras los chubascos podrán alcanzar puntos de Castilla y León, Navarra, Aragón y otras zonas del interior norte.
Las temperaturas bajarán, pero no se espera un episodio extraordinario de frío
Las primeras previsiones apuntan a que las máximas perderán varios grados durante la segunda mitad de la semana. En amplias zonas de la mitad norte será más difícil superar los 20 ºC, especialmente fuera del valle del Ebro.
En la mitad sur los valores seguirán siendo más elevados, aunque también se apreciará el cambio. El valle del Guadalquivir continuará previsiblemente entre las zonas con temperaturas más altas.
AEMET introduce aquí un matiz relevante: su predicción para el conjunto de la semana del 5 al 12 de octubre sitúa las temperaturas generalmente en torno a los valores normales para estas fechas, salvo algunas áreas costeras y los archipiélagos, donde podrían mantenerse por encima de lo habitual.
Por tanto, el aire polar supondrá fundamentalmente una normalización térmica y un ambiente más otoñal, no necesariamente una irrupción fría excepcional.
La gran incógnita comienza a partir del viernes
La previsión se vuelve bastante más incierta conforme se aproxima el puente. Los modelos manejados por Meteored plantean que la vaguada podría terminar favoreciendo el aislamiento de una nueva DANA al suroeste de la Península o sobre el norte de África.
Ese escenario podría cambiar sustancialmente el tiempo en la semana del puente del Pilar, especialmente en el sur peninsular.
Si la depresión termina situándose en una posición favorable para impulsar humedad hacia la Península, aumentarían las posibilidades de lluvias y chubascos en Andalucía, Ceuta, Melilla y otras zonas del sur.
Pero todavía no es posible convertir esa posibilidad en una previsión cerrada. Una diferencia relativamente pequeña en la posición final de una DANA puede trasladar las precipitaciones cientos de kilómetros y cambiar qué comunidades reciben los mayores acumulados.
AEMET mantiene una señal de inestabilidad para el puente
La tendencia semanal de AEMET sí permite extraer una conclusión general: el tiempo en la semana del puente del Pilar tendrá más inestabilidad de lo habitual en numerosas regiones.
La Agencia Estatal de Meteorología considera probables las lluvias y los chubascos en buena parte del país durante la semana, con mayor posibilidad de acumulados significativos en el extremo norte, las zonas montañosas, la vertiente mediterránea y Baleares.
Esta señal general no permite todavía precisar el tiempo que hará en cada ciudad entre el sábado 10 y el lunes 12. Los pronósticos a varios días trabajan con escenarios probabilísticos y la fiabilidad sobre la localización exacta de las precipitaciones disminuye conforme aumenta el plazo.
El puente del Pilar dependerá de dónde termine la nueva depresión
La atención durante las próximas jornadas estará centrada, por tanto, en la evolución de esa posible baja en altura y en su interacción con las masas húmedas procedentes del Mediterráneo y del Atlántico.
Canarias también podría notar un aumento de la inestabilidad si el aire frío se desplaza suficientemente hacia el sur, mientras que en la Península el reparto de las lluvias dependerá de la posición que finalmente adopte el sistema.
Las previsiones se irán afinando a medida que se acerque el viernes. A esta distancia, lo más prudente es hablar de un puente potencialmente variable e inestable en algunas regiones, pero no de un puente lluvioso generalizado en toda España.
La fotografía más sólida por ahora es la del tramo central de la semana: la actual inestabilidad dará paso a una vaguada con aire polar, las temperaturas bajarán hasta niveles más propios de octubre y las precipitaciones cambiarán de distribución. Lo que suceda después, justo durante los días más importantes del puente del Pilar, continúa dependiendo de una pieza atmosférica cuya posición todavía está lejos de quedar definitivamente resuelta.

