La baliza V-16 vuelve al centro del debate justo antes de los grandes desplazamientos del verano. La Dirección General de Tráfico prepara una nueva campaña informativa para impulsar el conocimiento y el uso de este dispositivo conectado, obligatorio desde el pasado 1 de enero como sustituto de los triángulos de emergencia. El anuncio coincide con la desaparición de algunas ofertas y con un ligero repunte observado en determinados puntos de venta.
La coincidencia temporal ha despertado dudas entre los conductores que todavía no han adquirido el dispositivo. Sin embargo, conviene separar los hechos de las interpretaciones: la DGT ha confirmado que dará un nuevo impulso informativo a la V-16 y varios distribuidores han modificado sus promociones, pero no existe una comunicación oficial de una subida general ni pruebas de que los fabricantes estén actuando de forma coordinada.
La DGT admite un estancamiento de las ventas
El director general de Tráfico, Pere Navarro, reconoció en mayo que existía “cierto estancamiento” en las ventas de las balizas conectadas. Según explicó, el sector había trasladado a la DGT que la polémica política y las dudas surgidas durante la implantación habían generado incertidumbre entre los consumidores.
Ante esa situación, Tráfico anunció un “nuevo impulso” antes del verano para explicar la utilidad del dispositivo y despejar confusiones. La campaña se centrará previsiblemente en recordar que desde el 1 de enero de 2026 los triángulos han dejado de ser el sistema ordinario válido para señalizar una avería o un accidente en carretera.
El objetivo declarado es mejorar la información y reforzar la seguridad vial, no fijar precios ni intervenir en el mercado. Otra cuestión es que una mayor visibilidad pública pueda elevar la demanda y reducir las promociones comerciales disponibles.
Las ofertas empiezan a perder fuerza

Durante los primeros meses del año, la fuerte competencia entre fabricantes y vendedores favoreció importantes descuentos. Tras el pico de compras previo a la entrada en vigor de la obligación, el mercado acumuló existencias y algunas balizas conectadas comenzaron a ofrecerse por menos de 30 euros.
En junio, distintas consultas en comercios electrónicos muestran un mercado todavía muy desigual. Siguen existiendo modelos en torno a los 20 o 30 euros, pero otros se sitúan cerca de los 40, y algunas promociones que habían rebajado notablemente el precio ya no están disponibles.
Eso no permite hablar todavía de una subida uniforme. Los precios cambian según la marca, la tienda, el certificado, la duración de la conectividad incluida y las campañas promocionales. Lo que sí parece desaparecer es el escenario de descuentos agresivos que siguió a la avalancha inicial de compras.
Cómo saber si una baliza es realmente válida
El precio no debe ser el único criterio de compra. Para que el dispositivo sea legal, tiene que estar conectado a la plataforma DGT 3.0 y aparecer en el listado oficial de modelos certificados. No todas las luces anunciadas en internet como “V-16 homologadas” cumplen los requisitos vigentes.
Las balizas válidas incorporan conectividad propia y transmiten su ubicación cuando se activan, sin necesidad de utilizar un teléfono móvil. La comunicación sirve para informar del vehículo detenido y permitir que la incidencia llegue a los sistemas de gestión del tráfico y a otros usuarios de la vía.
El conductor debe comprobar la marca, el modelo y el número de certificado. También conviene confirmar hasta qué fecha están incluidos los servicios de comunicación, que deben cubrir el periodo mínimo exigido por la normativa.
Una baliza muy barata puede salir cara si no figura entre los dispositivos certificados. En ese caso, no cumpliría la función legal exigida ante una avería o accidente.
Por qué la V-16 sustituye a los triángulos
La razón principal del cambio es reducir el riesgo de atropello. Con los triángulos, el conductor tenía que salir del vehículo y caminar por la calzada o el arcén para colocarlos a distancia. La V-16 puede situarse sobre el techo desde el interior o con una exposición mucho menor al tráfico.
El dispositivo emite una luz intermitente visible en 360 grados y comunica la ubicación de la incidencia. La DGT sostiene que esta combinación mejora la señalización física y digital del vehículo inmovilizado.
La obligatoriedad estaba prevista desde años antes. El marco regulador estableció que las balizas luminosas sin conectividad solo podrían utilizarse durante el periodo transitorio y que, a partir de 2026, únicamente serían válidos los modelos conectados.
La crisis de la empresa pionera del dispositivo

El debate sobre las ventas se ha intensificado después de que Netun Solutions, vinculada a la marca Help Flash y al desarrollo inicial de la V-16, comunicara la apertura de negociaciones con acreedores dentro del marco preconcursal.
La compañía ha precisado que no se encuentra formalmente en concurso de acreedores. La medida busca reorganizar compromisos financieros e industriales, en un contexto en el que las ventas habrían quedado por debajo de las expectativas del sector.
Fabricantes y distribuidores llevan meses reclamando más claridad institucional y una campaña informativa estable. Argumentan que invirtieron en tecnología, certificaciones y producción dentro de un marco legal que posteriormente quedó rodeado de polémica y desinformación.
¿Conviene comprar ahora o esperar?
No existe garantía de que la baliza vaya a encarecerse en todas las tiendas, pero tampoco de que las promociones actuales continúen durante el verano. Una campaña institucional puede aumentar la demanda, aunque el elevado número de marcas y modelos certificados mantiene una competencia importante.
Quien todavía no disponga de una V-16 válida debería comparar precios, comprobar el listado oficial de la DGT y evitar compras impulsivas. No es necesario elegir el dispositivo más caro, pero sí asegurarse de que su certificación y conectividad cumplen la normativa.
La campaña llega, por tanto, en un momento sensible. Tráfico quiere reactivar el conocimiento de una obligación ya vigente mientras el mercado empieza a dejar atrás sus mayores descuentos. La subida puede producirse en algunos modelos, pero no debe presentarse aún como una decisión general ni como una consecuencia automática de la actuación de la DGT.

