“Agotamiento” y “hartazgo” tras haber cumplido cuatro años en el cargo el pasado 8 de junio son las razones que Soledad Fernández Doctor ha dejado entrever para pedir su relevo, según ha podido saber Artículo14. Una salida que se ha filtrado en el día en que la Agencia Tributaria (AEAT) ha admitido por fin que se ha personado en la pieza de las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero, y al día siguiente de una nueva reunión con la Generalitat sobre financiación singular para Cataluña.
Fuentes conocedoras apuntan a que Fernández Doctor se incorporará a la Delegación Central de Grandes Contribuyentes, que controla a multinacionales y al Ibex. Rosa Prieto, directora de Gestión, se perfila como su sustituta en un puesto en el que no debería pasarse más de tres años, según suele decir la todavía máxima responsable de la agencia estatal. Pero a nadie se le escapa que los directores de la AEAT los quitan los ministros y que la gestión de Fernández Doctor ha sido probablemente la que se ha enfrentado a más turbulencias en la historia de la Agencia estatal, incluyendo los años convulsos de los Gobiernos de Zapatero y Mariano Rajoy en plena crisis financiera y con medidas polémicas como la regularización de la lista Falciani y la amnistía fiscal, respectivamente.
Perfil bajo con el cupo
Y es que a Fernández Doctor le ha tocado lidiar con el mayor desafío al que se ha enfrentado la AEAT, su propia fragmentación en el cupo catalán, a la que se han enfrentado con firmeza sus propios compañeros, la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE). La todavía directora de la AEAT ha mantenido un perfil bajo y tibio para IHE, aunque en alguna de sus escasas comparecencias -restringidas a la presentación de la Campaña de la Renta y el congreso de IHE- sí avisó de los efectos negativos que las cesiones a Cataluña podían tener en la lucha contra el fraude.
En 2024, Fernández Doctor llegó a trasladar a su entorno que se quería ir y que lo habría planteado, pero que no la habrían dejado.
De hecho, la filtración de su relevo este miércoles se ha producido precisamente al día siguiente de una cita entre la Generalitat y Hacienda para abordar el modelo de financiación autonómica que seguiría la ronda casi sólo bilateral que sigue el Ministerio ante la negativa de la mayoría de comunidades de reunirse. Este encuentro a puerta cerrada cuando ya ha pasado el periodo de latencia del cupo por las elecciones andaluzas ha despertado temores entre inspectores.
En paralelo, el Gobierno viene aprobando una serie de desarrollos o, incluso, meros acuerdos sindicales, para facilitar el acceso a la Función Pública y que las pruebas de promoción interna que empiezan a implantar una vieja reivindicación de los técnicos para la que se han aliado con Podemos: que los técnicos puedan ser inspectores sólo con un test y una sobreestimación de méritos.
Corrupción inédita
En otro aspecto el mandato de Fernández Doctor se ha enfrentado a un escenario inédito: la catarata de casos de corrupción que rodean al Gobierno de Pedro Sánchez y la ofensiva de éste contra los jueces y algunos fiscales. Otros Ejecutivos han tenido causas que les salpicaban pero nunca han sido tantas ni con tanta implicación política para la AEAT. La amnistía fiscal puso en aprietos a la Hacienda de Cristóbal Montoro, con el propio Luis Bárcenas entre los beneficiados, pero fue el propio entonces todopoderoso ministro quien impulsó con la plana mayor del Gobierno de Rajoy la causa contra Rodrigo Rato.
A esta AEAT le ha tocado lidiar con el caso del hermano del presidente del Gobierno, en el que ha desempaño un papel que ha causado bochorno entre algunos inspectores y sorpresa a la propia jueza de Badajoz, que recibió un informe exculpatorio sin firma ni membrete ni logo y que escuchó a la cúpula de la AEAT en Extremadura sostener que eran los autores aunque nunca habían hecho ningún informe.
Y la gota que ha colmado el vaso ha sido la gestión del caso de las joyas de Zapatero, sobre las que la AEAT sólo se ha personado tras pedirlo el juez a los 35 días de que se conociera su hallazgo, según avanzó Artículo14, y que ha llegado a negar. Sólo este miércoles lo ha admitido, justo cuando se filtraba el relevo de Fernández Doctor, y que los directores de Inspección, Manuel Trillo, y Recaudación, Virginia Muñoz, han solicitado cambiar de destino.
La propia Fernández Doctor ha tenido que comparecer en el Senado para responder sobre las acusaciones de Víctor de Aldama de que el entonces director de Gabinete de la exministra de Hacienda, María Jesús Montero, Carlos Moreno Medina, intercedió por él ante su número dos para que le aplazara una deuda. Y va a tener que volver a la Cámara Alta el próximo 13 de julio para responder por las joyas de Zapatero, según ha anunciado la portavoz del PP en el Senado, Alicia García.

