España se ha convertido en uno de los mercados estratégicos para la transición energética de IKEA. El Grupo Ingka, propietario y operador de la mayor parte de las tiendas de la compañía sueca en el mundo, acaba de adquirir sus dos primeros parques solares en la península, una operación que refuerza la apuesta de la multinacional por las energías renovables.
Detrás de este movimiento se encuentra una mujer, Karen Pflug, directora de Sostenibilidad del Grupo Ingka, una de las ejecutivas encargadas de trasladar la sostenibilidad a las decisiones empresariales de la compañía.
El brazo inversor de IKEA ha adquirido el parque solar La Oliva, en Villasequilla (Toledo), que ya se encuentra operativo y produce alrededor de 51 GWh anuales, y otro proyecto en Los Alcázares (Murcia), que añadirá otros 55 GWh al año. En conjunto, ambas instalaciones generarán 106 GWh de energía renovable anuales.
La compañía plantea estas inversiones como una contribución a la seguridad energética y a la generación de nueva capacidad renovable en Europa.
«Fortalecer la capacidad de energías renovables de Europa es esencial tanto para el progreso climático como para la estabilidad a largo plazo», asegura Karen Pflug tras el anuncio de la operación.
La directiva considera que las inversiones del grupo en España y Portugal contribuyen a construir un sistema energético más flexible, interconectado y resiliente.
Pflug acumula más de 25 años de carrera en empresas vinculadas a la moda, el deporte y el consumo. Antes de asumir la dirección de Sostenibilidad del Grupo Ingka en 2021, pasó por compañías como Nike, Reebok, Triumph o la firma deportiva Skins. También desempeñó distintos cargos dentro del ecosistema IKEA, entre ellos la dirección de Ikano Insight y la responsabilidad global de calidad en Inter IKEA.

La apuesta de la empresa por la península ibérica no es casual. España cuenta con algunas de las mejores condiciones solares de Europa, lo que genera un gran atractivo para las inversiones en energías renovables. Desde la compañía destacan que la volatilidad de los precios energéticos y las tensiones en el suministro en los últimos años han puesto en evidencia la necesidad de reforzar la producción local de electricidad.
Ingka Investments ya ha comprometido 4.300 millones de euros en energías renovables en todo el mundo. Además de los nuevos parques solares españoles, la compañía está incorporando paneles solares a su parque eólico en Portugal, con una instalación híbrida destinada a aumentar la producción y mejorar la estabilidad de la red eléctrica.
El papel de los responsables de sostenibilidad también ha cambiado en los últimos años. Hace apenas una década estos departamentos se centraban principalmente en cuestiones ambientales o regulatorias. Hoy participan en decisiones relacionadas con la energía, las inversiones y la estrategia empresarial.
Karen Pflug forma parte de esa nueva generación de directivos. Su trabajo no se limita a fijar objetivos de reducción de emisiones. La sostenibilidad se ha convertido en un elemento que influye en la actividad del negocio y en las decisiones de inversión.
El grupo defiende además que las grandes empresas consumidoras de energía tienen la responsabilidad de contribuir a generar nueva capacidad renovable, en lugar de limitarse a utilizar la infraestructura existente. La compañía considera que IKEA puede desempeñar un papel relevante en la transición energética.
El giro verde de la compañía va más allá de la producción energética. En los últimos años, IKEA ha impulsado programas de recompra de muebles, venta de productos de segunda mano, reparación y reutilización, además del incremento del uso de materiales reciclados en sus productos.
La inversión en generación renovable supone un paso más en esta estrategia. La compañía refuerza así su papel no solo como gran consumidor de energía, sino también como inversor en infraestructuras renovables.
La compra de los primeros parques solares de IKEA en España muestra esta transformación. Y una de las mujeres encargadas de impulsar ese cambio desde dentro es Karen Pflug.

