750.000 son las viviendas que necesita construir España para hacer frente a la crisis de oferta, según señala el Banco de España, aunque alerta que la situación podría ir a peor. En este contexto, el país se encuentra en una situación crítica respecto a la construcción de la vivienda, aunque el mes de julio supuso un “respiro” y la actividad de la construcción se incrementó un 0,5% respecto al mes de mayo, logrando la primera cifra positiva desde mayo de 2025, según los datos publicados este jueves por Eurostat.
Si bien es cierto que la subida es muy reducida, podría suponer un cambio en la tendencia de cara a los próximos meses -aunque habrá que esperar a conocer la evolución- y que la construcción de viviendas revierta la situación que había encadenado de 13 meses consecutivos de descensos.
La mayor caida corresponde a 2026
Además, durante este periodo se ha registrado también las mayores caídas de la serie histórica. Fue el pasado mes de enero cuando Eurostat registró un descenso del 18,4% intermensual de la construcción de viviendas en España. Este dato superó en 2,4 puntos la mayor caída registrada en marzo del año anterior, cuando este índice se redujo un 9%. Además, en el mes de mayo también se obtuvo un retroceso del 10,6%.

Y es que, las cifras recogidas en este último año resultan preocupantes ya que, desde mayo de 2025, hasta junio de 2026, el índice de construcción de edificios ha registrado una caída acumulada del 50,3%.
España, el país en el que más desciende respecto a 2025
La producción en la construcción en España se ha recuperado en el mes de junio y se ha elevado un 0,3% respecto al mes anterior, dejando atrás la tasa negativa del 3,4% que habían registrado en el mes de mayo.
A nivel europeo, en junio de 2026, la producción en la construcción disminuyó un 1,3% intermensual en la zona del euro y un 1% en la Unión Europea. A nivel interanual también se registró un descenso en la zona del euro, del 0,7%, mientras que en la UE se incrementó un 0,2%.
Entre los Estados con las mayores caídas mensuales se encuentran Eslovaquia (con un descenso del 4,6%), Hungría (cayó un 3,9%) y Francia (descendió un 2,9%).
Por su parte, los mayores incrementos se dieron en Rumanía (donde creció un 4,9 %), Suecia (aumento del 2%) y los Países Bajos (donde se elevó un 1%).
Si la vista se echa atrás y el análisis se centra en la evolución respecto al año anterior, el país peor parado es España, donde la producción en el sector de la construcción descendió un 8,5%, por delante de Hungría (disminuyó un 5%) y Francia (cayó un 4,5 %).
A nivel interanual, los mayores incrementos correspondieron a en Eslovenia (donde creció un 22,9%), Rumanía (un 18,4% más) y Finlandia (un 12% más).
Diferencias entre las ramas analizadas en España
Si bien es cierto, la evolución de la producción en la construcción en España durante los primeros meses de 2026 muestra un comportamiento desigual entre las distintas ramas del sector. Los datos publicados este jueves por Eurostat permiten observar grandes cambios en algunas ramas como la ingeniería civil o la ya mencionada construcción de edificios.
La ingeniería civil presenta el comportamiento más variable de las actividades analizadas y la mayor caída en el mes de junio. En el mes de enero registró una disminución del 11,5%, un descenso que fue a menos, ya que en febrero cayó un 3,5%. Estos dos descensos consecutivos se paliaron en el mes de marzo, cuando este indicador experimentó un crecimiento del 38,8%. Se trata del incremento más elevado de toda la serie histórica.
Tras el mayor aumento, la ingeniería civil volvió a crecer en abril un 7,6%. Sin embargo, en mayo volvió a terreno negativo, con un descenso del 6,1%, y en junio la caída se profundizó hasta el 5,1%. De este modo, la ingeniería civil pasó de ser la rama con mayor crecimiento en marzo a registrar descensos durante los dos meses posteriores, evidenciando una elevada volatilidad.
Construcción especializada en España
Por su parte, las actividades de construcción especializada (la tercera variable analizada) comenzaron el año en negativo registrando una caída del 9,4% intermensual. En febrero volvieron al positivo y registraron un crecimiento del 2,4%, que aumentó hasta el 6,2% en marzo.
De nuevo, en abril se produjo un ligero descenso, situándose la variación en el -0,6%, aunque en mayo la actividad volvió a crecer con fuerza, alcanzando el 4%. En junio, sin embargo, se produjo otro cambio de tendencia con un descenso del 2,1%.

