Bob Mackie, uno de los grandes arquitectos visuales del espectáculo estadounidense durante más de medio siglo, ha muerto a los 87 años. El diseñador y vestuarista falleció este lunes 14 de septiembre en Palm Springs, California, a consecuencia de una neumonía, dejando tras de sí una colección de vestidos, trajes y apariciones televisivas que forman ya parte de la historia de la cultura popular.
Su equipo anunció la noticia a través de sus redes sociales. “Vivió plenamente sus 87 años, cumpliendo su sueño de ser diseñador de moda y vestuario, que era todo lo que siempre quiso hacer”, señaló el comunicado, que destacó que sus creaciones “seguirán aportando belleza a este mundo”.
Bob Mackie vistió a Cher, Diana Ross, Tina Turner, Carol Burnett, Elton John, Madonna o Dolly Parton. Y antes de convertirse en el llamado “sultán de las lentejuelas”, su lápiz participó en la creación de una de las prendas más famosas del siglo XX: el vestido con el que Marilyn Monroe cantó Happy Birthday, Mr. President a John F. Kennedy en 1962.
El joven que dibujó el vestido más famoso de Marilyn Monroe
RIP.
The “ Happy Birthday” dress worn by Marilyn Monroe at celebration for President Kennedy, May 1962.
Designed by Jean Louis from a sketch by Bob Mackie. https://t.co/eDQMkAI1V4 pic.twitter.com/AU5eWhzmFm
— The '60s at 60 (@the_60s_at_60) September 14, 2026
La historia comenzó cuando Bob Mackie tenía apenas 21 años. Tras formarse como ilustrador, entró a trabajar para Jean Louis, uno de los grandes diseñadores del Hollywood clásico. Allí recibió el encargo de realizar el boceto de un vestido destinado a Marilyn Monroe.
La pieza, diseñada bajo la firma de Jean Louis a partir de aquel dibujo, parecía prácticamente desaparecer sobre el cuerpo de la actriz. Estaba confeccionada en una tela del color de su piel y cubierta por miles de cristales, creando la impresión de que Monroe aparecía desnuda bajo las luces del Madison Square Garden.
El 19 de mayo de 1962, Marilyn salió al escenario para felicitar al presidente Kennedy y convirtió aquel vestido en un objeto histórico. Décadas después, Bob Mackie reconocería que en aquel momento jamás imaginó la dimensión cultural que terminaría adquiriendo el encargo.
La prenda volvió al centro de la conversación en 2022 cuando Kim Kardashian la utilizó durante la Met Gala. Mackie criticó entonces la decisión y la calificó como un “gran error”, al considerar que una pieza concebida exclusivamente para Marilyn debía haberse preservado como objeto histórico.
Cher convirtió a Bob Mackie en una leyenda

Pero si hubo una artista inseparable de Bob Mackie, esa fue Cher. Su colaboración comenzó a principios de los años setenta y transformó tanto la imagen de la cantante como la propia manera de entender el vestuario televisivo.
Transparencias, plumas, pedrería, enormes tocados y siluetas imposibles se convirtieron en parte de su lenguaje común. Mackie comprendió antes que casi nadie que una estrella no necesitaba simplemente un vestido bonito: necesitaba una imagen que el público recordara décadas después.
Una de ellas llegó en los Oscar de 1986. Cher apareció con un gigantesco tocado negro de plumas, el abdomen descubierto y un conjunto que desafiaba deliberadamente la sobriedad tradicional de la ceremonia. La imagen terminó convertida en uno de los grandes momentos de la historia de la alfombra roja.
Su relación profesional continuó durante décadas. En 2019, Mackie ganó el Tony por el vestuario de The Cher Show, culminando una colaboración que había comenzado casi medio siglo antes.
De Carol Burnett a Elton John: cuando el vestuario contaba historias
La televisión fue otro de los grandes territorios de Bob Mackie. Durante once temporadas de The Carol Burnett Show llegó a crear decenas de trajes cada semana y convirtió el vestuario en parte esencial de los propios chistes.
Su creación más célebre fue probablemente el vestido confeccionado con unas cortinas para la parodia Went with the Wind!. Mackie dejó incluso la barra de la cortina atravesada sobre los hombros de Burnett. La prenda se conserva actualmente en el Smithsonian.
También diseñó el espectacular uniforme de béisbol cubierto de cristales que Elton John llevó en el Dodger Stadium en 1975, trabajó con Diana Ross y Tina Turner y creó algunos de los estilismos más reconocibles de la cultura musical estadounidense.
Nueve Emmy, un Tony y una influencia que llega hasta hoy
Su trayectoria dejó nueve premios Emmy, tres nominaciones al Oscar y un Tony, además de su entrada en el Television Hall of Fame y el reconocimiento del Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos a toda una carrera.
Pero el legado de Bob Mackie quizá pueda medirse mejor observando las alfombras rojas actuales. Los llamados naked dresses, las transparencias imposibles, las lentejuelas y el vestuario concebido como espectáculo forman parte hoy del lenguaje habitual de estrellas como Miley Cyrus, Taylor Swift, Zendaya o Sabrina Carpenter.
Muchas de ellas han recuperado directamente piezas de su archivo. Mackie siguió viendo cómo nuevas generaciones vestían sus diseños hasta prácticamente el final de su vida.
Todo había empezado décadas atrás con un lápiz, un joven dibujante de 21 años y un encargo secreto para Marilyn Monroe. Después llegaron miles de vestidos, nueve Emmy y algunas de las imágenes más inolvidables del espectáculo estadounidense. Bob Mackie no se limitó a vestir estrellas: ayudó a construir la forma en que todavía hoy imaginamos que debe parecer una estrella.

