Crisis en Ceuta

‘Ferragosto’ político en Italia: Meloni mira a España para hablar a su electorado

El Gobierno italiano había anunciado su intención de reconsiderar el cierre de Schengen con España, pero de momento, la primera ministra no mueve ficha

Italia
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni
EFE/EPA/YOAN VALAT

Mientras más de 10 millones de italianos e italianas disfrutaban de sus vacaciones y celebran el famoso Ferragosto, el culmen del verano, el Gobierno italiano medía al milímetro cada uno de sus movimientos. La crisis diplomática abierta con España tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta ha convertido el verano previo a las elecciones de 2027 en el inicio oficial de una campaña electoral que será crucial en este otoño político.

Hasta ahora, la posición del Gobierno italiano ante el debate abierto en sede europea y ante las criticadas medidas extraordinarias implementadas contra los pasajeros que llegaban desde España ha sido inamovible. El Ejecutivo de Giorgia Meloni había anunciado su intención de esperar hasta el 15 de agosto antes de reconsiderar la draconiana medida impuesta por la primera ministra italiana. Pero de momento, el Gobierno de Italia no mueve ficha.

La primera ministra ha iniciado este mes de agosto una conversación con su electorado que no se cerrará hasta las generales, previstas en primavera, mientras la oposición critica el uso táctico de esta crisis para recuperar consensos tras los últimos meses de desgaste para su Ejecutivo. A punto de que su Gobierno cumpla en septiembre el récord del más duradero de la República italiana, un nuevo partido, el del general Vannacci, agita las piezas del tablero.

La cronología de los hechos fue rápida y se convirtió luego en cierre de filas, día tras día, ante el posicionamiento firme del Gobierno italiano. El viernes 31, tras varias horas de rumores y con la entrada de miles y miles de migrantes a través de la frontera de Marruecos con Ceuta aún en las imágenes de las televisiones de medio mundo, Italia decide “suspender el acuerdo de Schengen con España”. En la práctica significaba más bien reforzar los controles en aquellos lugares que, precisamente por el acuerdo de libre circulación, no están previstos. Controles aleatorios y extraordinarios a los pasajeros llegados de España en las fronteras aéreas y marítimas, al no compartir ambos países una frontera física.

La medida, considerada una traición en un momento de gran fragilidad, es vista por el Gobierno Sánchez no solo como innecesaria, sino incendiaria. Además, algunos turistas españoles comienzan a quejarse de las filas creadas en los aeropuertos italianos. Europa se mueve y tras la reunión de ministros de Interior celebrada el martes 4 de agosto parece que Italia, a pesar de que reivindica su derecho a “proteger la seguridad nacional”, relaja el tono.

Brussels (Belgium), 18/06/2026.- Italian Prime Minister Giorgia Meloni (L) and Czech Rebublic's Prime Minister Andrej Babis attend the European Council summit in Brussels, Belgium, 18 June 2026. European leaders are gathering in Brussels for a two-day meeting packed with pressing geopolitical and economic issues. (Bélgica, Bruselas) EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
Giorgia Meloni y el primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, asisten a la cumbre del Consejo Europeo en Bruselas.
EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

En realidad la crisis diplomática entre ambos países no había hecho más que empezar y, tras el ultimátum del Gobierno Sánchez, España introduce una medida similar de respuesta, aumentando la lista de reproches entre ambos ejecutivos. Italia, además de negarse, diciendo precisamente que no aceptaba imposiciones del exterior, intentó de nuevo justificar estas medidas con el peligro que supondría lo ocurrido en Ceuta, a pesar de que la propia UE había asegurado que ninguna de esas personas entradas ilegalmente habían accedido a la península y, por lo tanto, al territorio Schengen. En medio del debate creado a nivel nacional, en la discusión con España y en sede europea, Meloni quiso dar un paso más e intentar mostrar su fortaleza precisamente entre los países miembros. Sorprendió, de hecho, la carta publicada el lunes 10 de agosto junto a la homóloga danesa Mette Frederiksen, de opuesto color político, con la que intentaba marcar de nuevo terreno.

En esa carta y en general en el debate abierto también por el ministro de Interior Piantedosi en Europa, Italia intentaba de nuevo reivindicar la fórmula Meloni: la de la externalización migratoria en terceros países. Por un lado el nuevo Pacto de Migración y Asilo europeo, que entró en vigor este 12 de junio, pone el marco legislativo para este tipo de “soluciones”; por otro, en realidad, la líder italiana lleva intentando que sus centros en Albania funcionen desde su apertura en otoño de 2024 sin mucho éxito. Un proyecto costoso y poco viable, hasta ahora, a nivel legal, pero que Meloni espera que pueda desarrollarse ahora a mayor escala, con centros en África bajo el paraguas económico y judicial de la UE, vendiendo, además, su figura como pionera.

CASTILLEJOS (MARRUECOS), 14/08/2026.- Vista de la playa ‘El Trampolín’ de Ceuta donde se encuentran los migrantes que llegaron a la playa del Tarajal. La entrada masiva de migrantes desde Marruecos a Ceuta, el 30 de julio, ha provocado una tragedia sin precedentes en esta frontera, con más de 70.000 personas que cruzaron a pie o nado al enclave español; 141 muertos, según organizaciones humanitarias, y tensiones entre Madrid y Rabat. EFE/ Reduan
Vista de la playa ‘El Trampolín’ de Ceuta donde se encuentran los migrantes que llegaron a la playa del Tarajal.
EFE/ Reduan

Le preguntamos a la politóloga de la Universidad de Perugia, Cecilia Emma Sottilotta, sobre la estrategia de Meloni y cuánto tiene que ver con el escenario político italiano actual. “Lo que tenemos claro tras este verano es que para atacar a la primera ministra se ha demostrado que no funciona hacerlo desde la izquierda, sino desde la derecha, asediarla desde su parte”, explica.

La oposición, por su parte, reprocha a Meloni que este verano de crisis con España haya sido solo para acercarse a su electorado. La líder del Partido Democrático y de la oposición, Elly Schlein, ha dicho este jueves: “Meloni no ha hecho nada en cuatro años para mejorar la vida de las personas. Con su propaganda contra los migrantes nadie paga el alquiler”. Por su parte el otro líder de la oposición, del Movimiento Cinco Estrellas, Giuseppe Conte, ha insistido en que el comportamiento de Meloni aísla a Italia en Europa. “Meloni ha legitimado el hecho de que en el futuro, ante una crisis migratoria en nuestro territorio, otros estados de la UE puedan suspender Schengen y dejarnos solos. No hubo ningún peligro real para Italia. La reacción de Meloni daña los intereses nacionales”, ha dicho. Aunque para la politóloga al progresismo italiano le falta marcar el debate con sus propias ideas y el hecho de que se dedique solo a criticar a Meloni no permite que conecte con el electorado, “ni en este ni en otros temas”.

Es ahí, explica, donde la derecha de Vannacci ha irrumpido. El nuevo partido, Futuro Nacional, del mediático general, más radical que el de Matteo Salvini, la Liga, y que el de Giorgia Meloni, Hermanos de Italia, repite la misma estrategia de la primera ministra hace 5 años: aprovechar el privilegio de la oposición, donde vale casi todo. “La prisa de Meloni ante esta crisis era apropiarse de este debate migratorio, que conecta tanto con el italiano medio, antes de que lo hiciera él y cubrir así un poco la ausencia de reformas y medidas concretas que han caracterizado esta legislatura, estable pero plana para ella”, dice a Artículo14 la experta. “Lo que no ha calculado es que puede convertirse en una trampa”, finaliza.

EVIAN-LES-BAINS (France), 15/06/2026.- Italy's Prime Minister Giorgia Meloni arrives at the Hotel Royal ahead of the G7 summit in Evian-les-Bains, France, 15 June 2026. The 52nd G7 Summit takes place in Evian-les-Bains from 15 to 17 June 2026. (Francia, Italia) EFE/EPA/YOAN VALAT
Giorgia Meloni llega al Hotel Royal antes de la cumbre del G7.
EFE/EPA/YOAN VALAT

Lo cierto es que otro frente abierto ha sorprendido al Gobierno Meloni. En los últimos días el ejecutivo alemán ha anunciado que pondrá en marcha el envío de migrantes llegados a su país a los estados europeos de llegada para poner en marcha la solicitud de asilo, tal y como prevé ese nuevo marco europeo ya en vigor, el Pacto de Migración y Asilo. En este caso concreto, en el centro de la fricción entre Giorgia Meloni y Friedrich Merz se encuentra el tema de los solicitantes de asilo que llegaron a las costas italianas y, en lugar de quedarse en Italia, cruzaron los Alpes y viajaron a Alemania.

Sobre este tema el Ministerio del Interior italiano ha enviado una comunicación formal al gobierno alemán explicando que no aceptará a tres migrantes, ahora en el centro de la cuestión, expulsados antes de la entrada en vigor del nuevo pacto europeo, el 12 de junio. Por su parte, en las redes sociales, Meloni lanza el último de los mensajes en esta línea: un vídeo en el que defiende que sigue “la expulsión de inmigrantes del suelo italiano”. El mismo mensaje que lanza su ministro de Interior, Piantedosi, convocado el jueves para explicar las medidas adoptadas por el Ejecutivo italiano tras la crisis migratoria en Ceuta. Italia presume desde el inicio de esta crisis de que los datos han mejorado bajo el Gobierno Meloni, por ejemplo, las llegadas han bajado un 55% en un año y un 82% desde 2023. Con datos mejores y una situación en Lampedusa que, desde hace tiempo, no preocupa, ¿por qué este mensaje tan duro?