EE UU

Las estudiantes que destaparon el caso de los siete de Cornell

La periodista de The Cornell Daily Sun siguió durante 23 meses una denuncia por agresión sexual hasta sacar a la luz la demanda contra siete estudiantes y cuestionar la respuesta de la universidad

Fotogrfías de perfil de Linkedin de Sophia Dasser (d.) y Cereese Qusba (i.)
Fotogrfías de perfil de Linkedin de Sophia Dasser (d.) y Cereese Qusba (i.)

En noviembre de 2024, un correo alteró a la Universidad de Cornell. La institución y su policía habían enviado a los estudiantes una alerta de seguridad con un asunto inequívoco: “ALERTA DE CRIMEN: Agresión sexual”. Una alumna había denunciado una agresión ocurrida en la casa de la fraternidad Chi Phi. Casi dos años después, aquella historia que parecía haberse diluido volvió a los periódicos gracias al trabajo de una estudiante de 22 años.

Cereese Qusba, editora sénior de The Cornell Daily Sun, el periódico independiente gestionado por estudiantes de la universidad, dedicó meses a investigar qué había sucedido después de aquella primera alerta. Su trabajo terminó convirtiéndose en la primicia que destapó la demanda civil presentada por la denunciante, identificada como Jane Doe, contra siete miembros de Chi Phi, Cornell y otras organizaciones vinculadas al campus.

Tras conocerse la denuncia inicial, la tensión había sido inmediata. Hubo protestas y estudiantes que lanzaron huevos contra la casa de la fraternidad. Cornell creó posteriormente un grupo de trabajo sobre agresiones sexuales, mientras Chi Phi quedó fuera del campus. Sin embargo, con el paso del tiempo el caso fue perdiendo relevancia.

Qusba no dejó de investigarlo. Contactó con Jane Doe y con sus abogados, examinó las políticas de Cornell sobre violencia sexual y preguntó a responsables universitarios por los procedimientos disciplinarios. Su objetivo era acumular suficiente información para estar preparada si el caso llegaba algún día a los tribunales.

A comienzos de 2026, mientras estudiaba temporalmente en Australia, Qusba llamó a Sophia Dasser, nueva directora de The Cornell Daily Sun. “Estoy trabajando en esta historia. Quiero que sea el tema central de The Sun”, le adelantó.

La oportunidad llegó el 18 de septiembre. La presentación de una demanda civil permitió al periódico publicar la investigación y reconstruir la denuncia sobre lo ocurrido durante la noche del 19 al 20 de octubre de 2024. Jane Doe sostiene que fue drogada y agredida sexualmente durante horas en la casa de Chi Phi. Los siete hombres señalados en la demanda no habían sido procesados penalmente por aquellos hechos.

“Lo que me pasó fue horrible y profundamente perturbador”, declaró la joven al periódico. “Casi dos años después, sigo cargando con el peso de sus consecuencias día y noche”.

“Cornell no lo hará, nosotras sí”

Después de consultar a sus abogados, The Cornell Daily Sun decidió publicar sus nombres tanto en portada como en un editorial. Dasser resumió el planteamiento del periódico en un titular concebido mientras asistía a una clase de Derecho Constitucional: “Cornell no lo hará, nosotras sí”.

El editorial acusaba a la universidad de falta de transparencia y cuestionaba su respuesta ante la violencia sexual. Para Dasser, el principal problema era que la comunidad universitaria había permanecido durante 23 meses prácticamente sin información sobre lo ocurrido.

“Como estudiantes de periodismo, nuestra responsabilidad con la comunidad universitaria es sacar a la luz los aspectos opacos, los rincones oscuros de Cornell”, explicó posteriormente. La independencia de The Sun, cuya redacción está fuera del campus, también ha sido fundamental en su cobertura.

La historia pronto dejó de ser únicamente un asunto de Cornell. Medios nacionales comenzaron a seguir el caso y la Fiscalía del condado de Tompkins reabrió la investigación penal. La repercusión también multiplicó los mensajes que llegaban al periódico.

Según Dasser, estudiantes y antiguos alumnos comenzaron a enviar relatos sobre otras presuntas agresiones sexuales y sobre sus experiencias con los mecanismos de denuncia de la universidad.

La estudiante insiste en que su trabajo no termina con la repercusión nacional. “Espero que nuestros reportajes arrojen luz sobre temas que, de otro modo, no se estarían cubriendo como deberían”, afirmó para The Cut.