Ulle Madise ha pasado a engrosar la exclusiva lista de mujeres jefas de Estado. A sus 51 años, Madise, jurista constitucional fue elegida por el Parlamento de Estonia (Riigijogu) este miércoles después de que ningún candidato rival obtuviera el apoyo suficiente para presentarse. Sucede a Alar Karis, que no se presentó a la reelección, y ejercerá el cargo durante cinco años.
Madise será la segunda presidenta del país, un cargo en gran medida ceremonial. A diferencia de numerosos países de la UE, Estonia ya ha tenido una primera mujer presidenta, Kersti Kaljulaid (2016-2021), y hasta una primera ministra, Kaja Kallas (2021-2024), la actual Alta Representante de la UE.
Para el país de 1,4 millones de habitantes y fronterizo con Rusia, esta elección llega en un momento decisivo. Estonia se ha convertido en uno de los mayores defensores de Ucrania y en uno de los más críticos con Moscú tanto dentro de la OTAN como de la UE. También es uno de los que más gasta en defensa, este año Estonia ha destinado el 5,4% del PIB a Defensa.
Quién es Ulle Madise
Madise llega a la presidencia de Estonia como una de las juristas constitucionales más destacadas del país. Licenciada por la Facultad de Derecho de la Universidad de Tartu, ha dedicado tres décadas a la administración pública de Estonia, al frente de organismos gubernamentales y trabajando en importantes reformas institucionales. A principios de la década de 2000, contribuyó a la implantación del sistema de voto por internet en Estonia mientras dirigía el departamento de política legislativa del Ministerio de Justicia. Más tarde, como jefa de la secretaría de la Comisión Constitucional del Riigikogu, ayudó a incorporar la legislación de la Unión Europea al ordenamiento jurídico estonio.

Apodada por la prensa como la “guardiana de la Constitución”, su prestigio creció gracias a sus frecuentes apariciones en los medios de comunicación y a su reputación de explicar con claridad cuestiones constitucionales complejas. En 2009, el presidente Toomas Hendrik Ilves la contrató como su asesora jurídica. Durante el llamado “proceso de la Bodega de Hielo”, se convirtió en una figura destacada dentro de la oficina presidencial. Ilves recordó más tarde que la presencia de Madise como su “mano derecha” resultaba natural, ya que las cuestiones en juego eran de carácter constitucional y jurídico.
En enero de 2015, Madise se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de canciller de Justicia de Estonia, un puesto que ha desempeñado durante 11 años consecutivos. En este cargo ha tenido que hacer equilibrios entre el derecho constitucional, los derechos fundamentales y la rendición de cuentas del Gobierno.
Madise no ha dudado en plantar cara a las autoridades. Ha criticado los excesos de la burocracia en Estonia, el uso de cámaras de reconocimiento de matrículas por parte de la Policía y la Guardia Fronteriza, y los intentos del Gobierno de acceder a los datos bancarios de los ciudadanos.
Una presidenta para Estonia
Cuando la cadena ERR le preguntó qué tipo de presidenta tendría Estonia, Madise respondió que “si la salud y la vida lo permiten, creo que una presidenta dedicada y trabajadora, pero también con los pies en la tierra”. La mandataria estonia añadió que no tenía intención de abandonar su creencia en “la ligereza, el humor y la creatividad”.
“La verdad es que he oído que debería ser, de alguna manera, más guapa y más refinada, pero, para ser sincera, soy tal y como soy y no creo que pueda cambiar tanto, ni tampoco creo que necesite cambiar tanto”, confesó a la ERR. “Cuando se ocupa el cargo de presidenta, sí que hay que tener buena presencia y comportarse de forma adecuada, pero creo que, en cuanto una persona se deja moldear para convertirse en otra y empieza a hablar como la gente considera apropiado, se vuelve artificial. No sale del corazón y no se ha reflexionado sobre ello”, concluyó la nueva presidenta de Estonia.

