La investigación por el asesinato de Susy Aponte Polo, periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash, avanza en Perú con tres personas detenidas por su presunta relación con el crimen. La comunicadora, conocida popularmente como La China Polo, fue asesinada a tiros el pasado sábado mientras participaba en un acto electoral en la ciudad de Caraz, a apenas dos semanas de las elecciones regionales y municipales del 4 de octubre.
El fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, ha explicado que entre los arrestados se encuentra el hombre al que las autoridades consideran presunto autor material de los disparos. También han sido detenidas otras dos personas: una que estaría relacionada con la financiación del ataque y otra que supuestamente habría trasladado al tirador antes del asesinato. La Fiscalía mantiene abiertas varias líneas de investigación para tratar de determinar quién pudo ordenar el crimen.
Las autoridades investigan los hechos como un presunto sicariato y trabajan ahora para reconstruir tanto la preparación como la ejecución del ataque. Las pesquisas incluyen el análisis de cámaras de seguridad y otras diligencias destinadas a establecer el grado de participación de cada uno de los detenidos. La responsabilidad penal de los arrestados deberá ser determinada judicialmente.

Asesinada en plena campaña electoral
Aponte se encontraba realizando una actividad de campaña en Caraz, en la provincia de Huaylas, cuando fue atacada. La periodista concurría a las elecciones con el movimiento Socios por Áncash y aspiraba a dirigir el Gobierno Regional.
El ataque se produjo en las inmediaciones de un mercado de la avenida Ramón Castilla, donde Aponte recorría la zona acompañada por simpatizantes. Un hombre armado abrió fuego contra ella y el tiroteo dejó además cinco personas heridas, según las informaciones difundidas tras el crimen.
La Policía puso en marcha un operativo inmediatamente después del asesinato. El primer sospechoso fue arrestado el mismo sábado y las investigaciones posteriores condujeron a nuevas detenciones. El Ministerio del Interior peruano también dispuso que el comandante general de la Policía Nacional, Fredy López, se desplazara hasta Caraz para dirigir las actuaciones policiales relacionadas con el caso.
Las amenazas que denunció antes de morir
Pocos días antes la periodista aseguró públicamente que estaba recibiendo amenazas contra su vida y afirmó haber recibido llamadas procedentes de tres establecimientos penitenciarios.
En un vídeo difundido antes de su muerte, llegó a asegurar que había sido informada de la existencia de un supuesto plan para atentar contra ella. Las autoridades todavía no han establecido públicamente que aquellas amenazas estén directamente relacionadas con su asesinato, por lo que determinar si existe una conexión entre ambos hechos forma parte de las incógnitas de la investigación.
Aponte había desarrollado durante años una actividad periodística marcada por las denuncias sobre presuntas irregularidades. Era responsable del portal informativo China Polo Dominical, desde el que abordaba, entre otros asuntos, supuestos casos de corrupción y actuaciones irregulares de autoridades y miembros de la Policía. Posteriormente dio el salto a la política y se presentó como candidata regional.

Violencia contra periodistas en Perú
Su muerte ha provocado además la reacción de organizaciones vinculadas a la prensa peruana, que reclaman que las pesquisas no se limiten a identificar al autor de los disparos y permitan esclarecer también quién pudo estar detrás de la planificación del asesinato.
El caso se produce en un contexto de preocupación por la seguridad de los profesionales de la información en el país. Cuatro periodistas fueron asesinados en Perú durante 2025, mientras que organizaciones periodísticas han advertido de un aumento de las agresiones y amenazas contra comunicadores durante 2026.
La investigación sobre Aponte continúa ahora con dos grandes cuestiones pendientes: establecer el móvil del asesinato e identificar a sus posibles autores intelectuales. Gálvez ha señalado que la Fiscalía trabaja con varias hipótesis, aunque ha evitado hacerlas públicas para no interferir en las diligencias. Las tres detenciones suponen, por el momento, el principal avance en un crimen cometido en plena campaña electoral y pocos días después de que la propia víctima alertara públicamente de que estaba siendo amenazada.

