Lo más leído en las últimas horas han sido los informes de la UDEF. Igual que el auto de imputación, los PDFs han volado por chats y canales internos. Muchos dirigentes no ven una implicación directa de Zapatero, ni las “pistolas humeantes”, pero incluso los más benevolentes ven cuestiones clave por aclarar. Quién habló con quién dentro de la SEPI, hasta qué punto Zapatero conocía o dirigía estas gestiones, sobre qué cargos públicos se pudo influir y qué contraprestaciones recibió el funcionario implicado y por qué trabajos.
El Consejo de ministros fue la última parada del rescate Plus Ultra. Y este martes no saldrá indemne. Aunque la SEPI pedía información a los directivos de la aerolínea y no fue un camino de rosas, las gestiones salieron y el 1% de comisión a “Julito” Martínez se pagó. Aunque la Comisión Europea ha defendido que los 53 millones de ayuda pública cumplieron con la normativa y rechazan reabrir el expediente, el Gobierno cuenta con que el PP seguirá presionando por abrirlo.
La tensión con los socios está presente aunque no se verbalice. Creen que a la falta de mayoría parlamentaria está la virtud de la falta de mayoría alternativa para una moción de censura. Confían en que Junts y el PNV no están en este punto de momento pero el miedo está en aguantar hasta verano. Si hay más novedades explosivas, todo puede pasar, admiten. O moción de censura, o ceder a la petición de anticipo electoral.
La tensión con los socios existe, aunque no se verbalice. En el Gobierno asumen que su debilidad parlamentaria sólo se sostiene por la ausencia de una mayoría alternativa capaz de articular una moción de censura. Confían en que ni Junts ni el PNV se muevan en esa dirección por ahora, pero el temor es resistir hasta el verano. Si llegan nuevas revelaciones de impacto, admiten, el escenario puede cambiar por completo. Entre los posibles desenlaces que se manejan internamente está la moción “instrumental” y aguantar la presión del adelanto electoral.
Los hitos de la semana pasan por el Pacto Social por el Clima, el Anteproyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial -la Ley IA que tanto ha costado- y no se descarta que se acelere la tramitación de la ley de lobbies. Dará igual el acto o el anuncio. Lo importante y lo urgente seguirán en el vendaval Zapatero.
En las novedades que destape el levantamiento parcial del secreto de sumario previsto para el arranque de semana. Lo conocido hasta ahora ya sitúa a Zapatero en una posición extremadamente delicada para el PSOE y el Gobierno, reconocen. Más allá de la dimensión penal, en el partido cuesta entender cómo decidió hacer dinero. “Si quería enriquecerse, podía haber multiplicado las conferencias con Thinking Heads o trabajar para cualquier gran consultora”, apuntan fuentes socialistas. Lo incomprensible para muchos es haberse vinculado a un empresario como Julio Martínez: un desconocido de Elda, con dinero en Miami, un entramado opaco y trescientos mil euros en efectivo incautados en su domicilio.
Para Zapatero la defensa de sus hijas es vital. Pero incluso quienes le conocen admiten que esta parte resulta difícil de explicar. “Con toda la gente que conoce, acabar en manos de este marchante para montar negocios…”, deslizan. “Julito” creó Análisis Relevante, una sociedad sin apenas estructura visible, sin web y sin actividad reconocible, que actuaba como intermediaria y canalizaba ingresos hacia What the Fav y el propio expresidente sin que esté claro el origen de esos fondos. Esa es, admiten, una de las preguntas más comprometedoras: de quién cobraba realmente “Julito”.
Hasta “las cejas”
Análisis Relevante e Inteligencia Prospectiva transfirieron cantidades millonarias a What the Fav. Además, Zapatero figuraba como autorizado en las cuentas de sus hijas. “¿Alguien puede sentirse tan impune y por qué?”, se preguntan dirigentes socialistas. Sobre todo alguien que, recuerdan, lleva años convencido de que determinados sectores “iban a por él” desde 2004. La duda en el PSOE es en qué momento el expresidente pudo llegar a pensar que estaba al margen de cualquier riesgo político o judicial, cuándo se ha podido sentir al margen de la ley.
Incluso entre quienes sostienen su presunción de inocencia, el partido espera explicaciones. El PSOE, reconocen fuentes internas, “es todo oídos”. La cuestión ya no es solo judicial, es política y ética: o Zapatero fue víctima de las malas compañías o se benefició —aunque fuera legalmente— de los negocios ilegales de terceros. Y, si es así, tampoco es inocente. La confianza oficial en la Justicia y en el expresidente seguirá formando parte del argumentario público del Gobierno, a la interna pocos creen que esa posición pueda sostenerse mucho tiempo.
Un erial en campaña
El golpe ideológico y la crisis de identidad que deja la imputación no tiene precedentes en la historia del socialismo. “Zapatero es otro nivel, este palo es devastador. El partido no puede recuperarse de algo así. Es mucho”, admiten fuentes del PSOE. El expresidente era, como Pedro Sánchez, un ídolo y uno de los grandes activos electorales. “En campaña tenías dos caravanas y ambas llenaban. Era como tener a dos presidentes haciendo campaña al mismo tiempo”, recuerdan dirigentes socialistas. Cuando Sánchez no podía acudir a Andalucía, bajaba Zapatero. “Un lujo, podías llegar a muchos sitios, con impacto televisivo”.
Los responsables de campaña evocan todavía el 23J: un acto previsto para quinientas personas terminó reuniendo a más de dos mil con Zapatero como reclamo. “Era una baza electoral tremenda”, resumen.
Solo queda Sánchez
“Si no es Zapatero, ¿quién puede ahora ocupar ese espacio?”, se preguntan en el partido. La sensación que describen es de vacío. “En esta legislatura ya ha habido ministros imputados; ahora, un expresidente. No hay nadie más en la escala. Por encima solo queda Pedro Sánchez”. Y hay ex altos cargos de Moncloa y el partido que ven un punto de inflexión irreversible. “En cualquier otro país ya se habrían convocado elecciones”, sostienen.
El shock de la imputación mantiene paralizados a afiliados, cargos y altos cargos. Y no ven cambiar gran cosa tras la declaración prevista para el 2 de junio. Zapatero era el “faro moral” en el que se miraba todo el mundo. Ahora es un drama de un calibre nunca visto. Todo lo que se había depositado en Zapatero ha caído. El 23J tiró del carro y seguía tirando desde la atalaya de un presidente que no había tenido ninguna causa abierta durante su mandato. Caminaba por esa mácula moral de quien no había probado la corrupción. Zapatero era medio partido, hoy es su mayor amenaza.

