Octubre comienza con un episodio meteorológico potencialmente adverso en buena parte del este de España. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso especial ante la llegada de lluvias muy fuertes y persistentes que afectarán principalmente al tercio oriental de la Península y a Baleares desde este jueves 1 de octubre y, al menos, hasta el lunes.
Las precipitaciones comenzarán a ganar intensidad a partir del mediodía y tendrán especial incidencia en la fachada mediterránea. Castellón, Valencia, el norte de Alicante y el sur de Tarragona se encuentran entre las zonas donde los chubascos podrán alcanzar mayor intensidad, aunque la inestabilidad también se extenderá hacia Lleida, Teruel y Cuenca.
La situación podría dejar más de 150 litros por metro cuadrado en menos de seis horas en determinados puntos del litoral y prelitoral. La Aemet advierte de que estas cantidades pueden provocar crecidas súbitas de cauces, inundaciones en zonas bajas y problemas en ramblas y arroyos.
Las lluvias más fuertes comienzan este jueves
El episodio de lluvias comenzará a intensificarse durante la segunda mitad del jueves. Una onda corta en niveles altos atravesará la Península mientras el aire frío en capas medias y altas de la atmósfera se combina con una elevada cantidad de humedad procedente del Mediterráneo.
Las primeras precipitaciones se desarrollarán en zonas del interior oriental y avanzarán posteriormente hacia el Levante. En un primer momento serán en general moderadas, pero podrán convertirse en chubascos localmente muy fuertes conforme avance la jornada.
La Aemet sitúa entre los puntos más expuestos partes de Castellón, Valencia, el litoral norte de Alicante y el sur de Tarragona. También pueden producirse lluvias intensas en sectores próximos de Lleida, Teruel y Cuenca.
El riesgo aumentará especialmente desde las últimas horas del jueves y durante la primera mitad del viernes, cuando las precipitaciones podrían ganar persistencia en las áreas costeras y prelitorales mediterráneas.
Más de 150 litros en menos de seis horas
La cifra que refleja mejor la magnitud potencial del episodio son los acumulados previstos. La Aemet contempla que en determinados puntos puedan superarse los 150 milímetros, equivalentes a 150 litros por metro cuadrado, en periodos inferiores a seis horas.
No significa que esas cantidades vayan a registrarse de forma generalizada. Las lluvias tendrán una distribución irregular y dependerán de la localización exacta de las tormentas y de su capacidad para mantenerse durante varias horas sobre una misma zona.
Sin embargo, cuando las células tormentosas se regeneran continuamente o descargan sobre áreas muy próximas, el agua puede acumularse con enorme rapidez. Es precisamente ese escenario el que aumenta el peligro de inundaciones locales y crecidas repentinas.
La Agencia considera que el nivel de peligro potencial del episodio es elevado y recomienda extremar la precaución en zonas bajas, cauces, ramblas y arroyos.
Ocho comunidades tienen avisos este jueves
El comienzo del temporal se refleja ya en el mapa de avisos meteorológicos. Este jueves hay advertencias activas en ocho comunidades autónomas por diferentes fenómenos.
Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña y Comunidad Valenciana alcanzan el nivel naranja por lluvias en algunas de sus zonas. Cataluña y la Comunidad Valenciana presentan además avisos naranjas por tormentas.
Andalucía y Murcia tienen activados avisos amarillos por precipitaciones y tormentas, mientras Galicia mantiene avisos relacionados con fenómenos costeros.
El viernes continuará la situación adversa en varias regiones. Cataluña y Comunidad Valenciana volverán a concentrar algunos de los avisos de mayor nivel, mientras las lluvias seguirán afectando a otras áreas del este y del interior peninsular.
El Mediterráneo alimenta el episodio
Uno de los elementos fundamentales para entender la intensidad potencial de las precipitaciones es el estado del Mediterráneo. Las temperaturas del agua continúan siendo muy elevadas para esta época del año, lo que permite incorporar una gran cantidad de humedad a la atmósfera.
A ello se suma la formación de un área de bajas presiones entre el litoral sureste peninsular y Baleares. Esta configuración favorecerá un flujo húmedo de componente este que llegará directamente desde el mar hacia la fachada mediterránea.
Cuando ese aire cálido y cargado de vapor de agua se encuentra con aire más frío en altura, aumenta la inestabilidad y crece la posibilidad de que aparezcan tormentas de gran desarrollo vertical.
El resultado puede ser la formación de chubascos muy intensos y persistentes, especialmente cuando los vientos mantienen durante varias horas el aporte de humedad sobre una misma región.
Baleares ganará protagonismo a partir del viernes
La inestabilidad no quedará limitada a la Península. Baleares también entrará progresivamente dentro del radio de acción del episodio.
La Aemet contempla lluvias acompañadas de tormenta que podrían alcanzar intensidad fuerte o muy fuerte, especialmente desde las últimas horas del viernes.
La evolución concreta dependerá de la posición de las bajas presiones y del flujo mediterráneo, por lo que las zonas con mayores acumulados podrán variar conforme se actualicen los modelos meteorológicos.
La situación continuará durante el fin de semana tanto en Baleares como en amplias áreas peninsulares, aunque inicialmente se esperan cantidades y intensidades inferiores a las previstas entre el jueves y el viernes.
La posible DANA llegaría a partir del domingo
El siguiente cambio importante se produciría durante el domingo 4 de octubre. La Aemet prevé que parte del aire frío termine aislándose al oeste de la Península y forme una depresión aislada en niveles altos, una DANA.
Ese escenario ayudaría a mantener la inestabilidad durante el domingo y al menos la mañana del lunes, aunque todavía existen grandes incógnitas sobre cómo evolucionará.
La Agencia insiste en que la posición y la intensidad de la posible DANA presentan una elevada incertidumbre tanto espacial como temporal. Una pequeña modificación de su trayectoria podría cambiar notablemente la distribución de las lluvias.
Por esa razón, no puede determinarse todavía qué territorios recibirán los mayores acumulados durante esta segunda fase del episodio ni si la DANA intensificará nuevamente las precipitaciones en las zonas mediterráneas.
La DANA no provoca las primeras lluvias del episodio
La cronología resulta importante. Las fuertes lluvias previstas para este jueves y viernes no estarán causadas inicialmente por una DANA.
El episodio comienza con el avance de un frente relacionado con una profunda borrasca situada al norte del Atlántico, una onda de aire frío en altura y el aporte continuo de humedad procedente del Mediterráneo.
Será posteriormente cuando el estrangulamiento de una masa de aire frío pueda terminar formando la depresión aislada al oeste peninsular.
Por tanto, aunque todo forma parte de una situación atmosférica prolongada, las precipitaciones más intensas podrían producirse antes de que llegue a formarse la DANA.
Riesgo de inundaciones repentinas y crecidas
La principal preocupación no reside únicamente en la cantidad total de agua, sino en la rapidez con la que puede caer. Las precipitaciones intensas concentradas en intervalos reducidos pueden superar rápidamente la capacidad de drenaje de ciudades y carreteras.
Las ramblas, barrancos y pequeños cauces presentan un riesgo particular porque pueden experimentar crecidas súbitas incluso aunque en el lugar concreto donde se encuentre una persona no esté lloviendo con intensidad.
La Aemet recomienda seguir las actualizaciones de los avisos y las indicaciones de Protección Civil durante los próximos días. La previsión se irá ajustando conforme se conozca mejor la evolución de los distintos sistemas atmosféricos.
Octubre comienza así con un episodio de lluvias potencialmente muy adverso. El momento más delicado se espera inicialmente entre la tarde del jueves y la primera mitad del viernes en el este peninsular, pero la inestabilidad puede prolongarse hasta el lunes y abrir una segunda fase con la posible formación de una DANA durante el domingo.

