Según ha comunicado el Sindicato de Inquilinas, Maricarmen, la anciana desahuciada el pasado 23 de septiembre, ha fallecido este miércoles a los 87 años. La mujer permanecía hospitalizada desde que tuvo que abandonar su vivienda en Madrid, hace 11 días.
“Lamentamos comunicar que en el día de hoy ha fallecido Maricarmen”, ha anunciado el Sindicato de Inquilinas en un comunicado. La organización ha recordado que, después del desahucio, se alcanzó un acuerdo que habría permitido a la anciana regresar a su casa. Sin embargo, sostienen que “esta solución ha llegado demasiado tarde” después de un proceso que califican de “torturante”.
El caso de Maricarmen provocó una amplia movilización social contra su desahucio. El Sindicato de Inquilinas recuerda las manifestaciones y acampadas organizadas durante las últimas semanas y considera que su situación contribuyó a dar más visibilidad al problema de la vivienda.
En su despedida, la organización ha recuperado una de las peticiones que, según asegura, Maricarmen repetía durante su lucha por permanecer en su hogar: “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”. “Seguiremos luchando por ti, por todas, como siempre quisiste”, concluye el comunicado.

Siete décadas en la misma casa
Maricarmen había vivido durante cerca de 70 años en la vivienda del distrito madrileño de Retiro de la que finalmente fue desalojada. Su avanzada edad y su delicado estado de salud habían llevado a familiares, vecinos y colectivos por el derecho a la vivienda a reclamar que se paralizara el procedimiento y se encontrara una solución que le permitiera permanecer en su casa.
Tras ejecutarse el desahucio, la mujer tuvo que ser trasladada al Hospital Gregorio Marañón, donde ha permanecido ingresada hasta su fallecimiento. Desde allí todavía llegó a enviar mensajes para agradecer el apoyo recibido y animar a quienes se habían movilizado por su situación a continuar con las protestas.
Mientras Maricarmen permanecía hospitalizada, las negociaciones continuaron hasta alcanzar un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble para que pudiera regresar a su vivienda. Una posibilidad que finalmente no ha llegado a materializarse.

