Redacción en serie

He visto Vicios Ocultos 2 y esto es lo que he aprendido

La segunda temporada de la entretenida serie de Apple TV+ da una lección sobre mujeres, menopausia y cómo representarlas

La serie Vicios Ocultos
John Hamm y Amanda Peet en Vicios Ocultos 2
KiloyCuarto

He visto la segunda temporada de Vicios Ocultos (Your Friends & Neighbours). Reconozco que la primera temporada me encantó y logró engancharme. No sólo por ese momento en que vemos bailar a John Hamm interpretando a John “Coop” Cooper, sino porque también aprendí el precio de un sinfín de artículos de lujo. Gracias a esta temporada sé que un cromo de béisbol puede alcanzar los 300.000 dólares. Sin embargo, lo que más he valorado es la lección de perimenopausia y menopausia que la serie de Apple TV+ da. Si en la 1 quería saberlo todo sobre ese encantador ladrón de guante blanco de la élite estadounidense, en la 2, la protagonista -para mí- ha sido Mel, el personaje que interpreta Amanda Peet, la exmujer de Coop.

Mel es una mujer de unos 50 años atravesada por un fuego interno, literal y figurado. Discute con su hija adolescente, que no quiere ir a Princeton, la universidad familiar. Se enfrenta a sus vecinos por los límites del jardín y su sucio perro. Suda mucho. Se irrita. Duerme fatal. Lo interesante es que vive su transformación física y emocional a la vista de los espectadores. La serie la observa sin caricaturizarla, sin utilizar sus síntomas como recurso cómico fácil y sin relegarla a un papel secundario.

La invisibilidad de la menopausia

Pero que una representación así siga resultando llamativa revela hasta qué punto la menopausia continúa siendo un territorio poco explorado por la ficción. Un estudio del Instituto Geena Davis publicado en 2025, Missing in Action: Writing a New Narrative for Women in Midlife on the Big Screen, analizó 225 películas estrenadas entre 2009 y 2024 con personajes femeninos mayores de 40 años. Apenas el 6% de los títulos -14 películas- mencionaron la menopausia. Además, en la mayoría de los casos, la referencia aparecía de forma tangencial. Solo una película desarrollaba una trama relevante alrededor de esta experiencia. Según el Instituto, la tendencia, además, ha ido a la baja desde 2016. Incluso suele aparecer en pantalla como recurso cómico y vinculado a estereotipos como la “meno-rabia” o mujeres desbordadas por sus hormonas. De ahí que el personaje de Mel adquiera una dimensión casi revolucionaria.

La actriz Amanda Peet

Incluso hay un diálogo al final sobre los tiempos hipócritas en los que vivimos. “Pensé que los libros sobre menopausia estaban de moda”, justifica Mel. “Ya no”, contesta su editora. Pero, ¿acaso alguna vez lo han estado?

Cada año, un millón de mujeres entra en esta etapa de la vida en Estados Unidos. En España, cuatro millones de mujeres se encuentran ya en edad menopáusica. Hablamos de una experiencia multitudinaria, compartida por millones de personas y estrechamente ligada a la mitad de la población mundial. El hacerlo invisible, no es sólo culpa de las productoras y los guionistas. Según el mismo estudio, el 14% de los espectadores conoció aspectos de la menopausia por primera vez a través de la ficción. Para muchos, el cine y la televisión constituyen la primera ventana hacia esta realidad.

Así, lo que Vicios Ocultos 2 hace con Mel tiene cierta relevancia cultural. La serie aborda los sofocos, los cambios de humor, los trastornos del sueño y el temor a perder la propia identidad sexual con una franqueza incómoda y liberadora. Amanda Peet ha explicado en diversas entrevistas que interpretar al personaje tuvo un efecto catártico. Ella misma está en plena menopausia y rechaza la idea de entenderla como un final o una desgracia. También ha hablado de la llamada “dismorfia relacionada con la edad”, es decir, la sensación de seguir habitando mentalmente en los treinta mientras el cuerpo ya ha cruzado los cincuenta, esa dificultad de reconciliar ambas imágenes resulta aún más complicada debido a las expectativas sociales depositadas sobre las mujeres maduras.

El personaje de Mel enseña que te puedes reír con las mujeres menopáusicas en lugar de reírte de ellas y también sentir empatía. Hasta hay un episodio que se titula como se siente Mel y las millones de mujeres que empiezan en la menopausia: “I Feel Lost Without Me” (Me siento perdida sin mí). Y es que hay muchas que al inicio de la menopausia no se reconocen, pues nadie les avisó de que esto iba a ser así. Por eso se agradece que las Mel tengan voz y tramas. Por más personajes como Mel en la ficción.

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