Un guardia civil de 62 años ha fallecido en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, durante el operativo de desembarco de los pasajeros del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus que ha obligado a activar un amplio dispositivo sanitario y policial en Canarias. El agente sufrió un infarto mientras participaba en la operación y, pese a los intentos de reanimación de los equipos sanitarios desplazados al muelle, no pudo ser salvado. Según las informaciones publicadas, los servicios de emergencia trataron de reanimarlo durante unos 40 minutos.
El fallecimiento añade un elemento de conmoción a una crisis sanitaria que ya venía marcada por la tensión logística, la vigilancia epidemiológica y la necesidad de repatriar a los pasajeros del MV Hondius bajo protocolos especiales. La asociación profesional Jucil informó de la muerte del agente y trasladó sus condolencias, al tiempo que el dispositivo continuaba activo en el puerto tinerfeño. El guardia civil estaba destinado en la Comandancia de Tenerife y se encontraba en posición de reserva en el puesto de mando operativo cuando sufrió el infarto.
Un operativo marcado por la tensión sanitaria
El desembarco del MV Hondius se ha desarrollado en un contexto excepcional. El buque llegó a Tenerife después de varios días de incertidumbre por el brote de hantavirus detectado a bordo, con pasajeros de distintas nacionalidades pendientes de evacuación, cuarentena o repatriación. La operación en Granadilla de Abona movilizó a autoridades sanitarias, cuerpos de seguridad y equipos de emergencia, con el objetivo de evitar contactos innecesarios y garantizar que los pasajeros fueran trasladados de forma controlada.
Un total de 94 pasajeros desembarcaron este domingo en el puerto de Granadilla para tomar distintos vuelos hacia sus países de origen. La operación, sin embargo, no se cerró por completo en esa jornada. Para este lunes estaba previsto que el MV Hondius realizara tareas de repostaje a primera hora y que por la tarde se completaran nuevos vuelos de salida, entre ellos uno procedente de Australia, con seis personas, y otro de Países Bajos, con 18 pasajeros.
Después de esas repatriaciones, en el barco permanecerían alrededor de 34 miembros de la tripulación, que continuarían el trayecto hacia Países Bajos. La previsión inicial es que el MV Hondius ponga rumbo a Róterdam, donde deberá someterse a los procedimientos de control y descontaminación previstos tras el brote.
Nuevos positivos y pasajeros con síntomas

La crisis del MV Hondius no solo afecta a España. Las autoridades de Estados Unidos han confirmado un caso positivo leve de hantavirus entre los 17 ciudadanos estadounidenses repatriados desde el crucero. Además, otro pasajero estadounidense presenta síntomas leves durante el traslado, según la información conocida este lunes. Ambos forman parte del grupo evacuado bajo medidas especiales de control sanitario.
También se ha notificado que un pasajero repatriado a Francia presentó síntomas durante el vuelo de regreso. Estos casos mantienen abierta la vigilancia internacional sobre los contactos del crucero, especialmente porque el episodio ha implicado a pasajeros de diferentes nacionalidades y ha exigido coordinación entre varios países.
En España, la situación de las dos mujeres aisladas por haber sido consideradas contactos de una de las afectadas evoluciona de forma más favorable. Tanto la mujer de Alicante como la de Barcelona han dado negativo en la PCR, según la información facilitada en el marco del seguimiento sanitario.
El MV Hondius, bajo control tras el desembarco

El caso del MV Hondius ha obligado a desplegar una operación de alta sensibilidad. Las autoridades han tratado de reducir al mínimo el riesgo para la población general, organizar salidas escalonadas y mantener bajo observación a las personas que pudieron haber estado expuestas al virus. El desembarco en Tenerife ha sido, por tanto, una pieza central para cerrar una de las fases más delicadas de la crisis.
La muerte del guardia civil, aunque no está vinculada al contagio sino a un infarto durante el dispositivo, ha golpeado emocionalmente el operativo. Su fallecimiento se produce en plena intervención de asistencia, control y evacuación de los pasajeros del MV Hondius. Una trabajo que ha requerido presencia permanente de efectivos en el puerto de Granadilla.
La asociación Jucil ya había reclamado días antes un protocolo específico y equipos de protección individual para los agentes destinados al dispositivo por la llegada del crucero a Tenerife. La petición se produjo ante la preocupación por la seguridad de los efectivos implicados en la intervención, en un escenario sanitario complejo y con un brote sometido a seguimiento internacional.
