Tenis

Badosa mira con determinación al US Open rozando el top 100

Paula deja atrás sus miedos para volver a ser la mejor Badosa

Paula Badosa

La gira veraniega de Paula Badosa está dejando de ser una simple racha para convertirse en una auténtica declaración de intenciones. Su andadura en el WTA 250 de Iași (Rumanía) está siendo mucho más que un torneo de tenis: es el escenario donde la tenista española ha terminado de dinamitar las dudas sobre su físico y ha certificado, por derecho propio, su regreso al cuadro principal del US Open 2026.

Sin embargo, el destino ha querido añadirle un punto más de suspense a esta semana mágica. La gran final que debía disputarse este domingo contra la egipcia Mayar Sherif tuvo que ser suspendida por las fuertes lluvias y las tormentas que azotaron la localidad rumana. Si el tiempo lo permite, el desenlace definitivo se jugará este lunes a las 12:00, en un choque donde Badosa buscará coronar siete días de pura épica.

 

Iași: El laboratorio de la resistencia extrema

El paso de Badosa por las canchas de arcilla de Iași ha seguido el guion que mejor define su carrera: el de la supervivencia. Tras un debut plácido ante Kalínina (6-3, 6-1), el torneo se transformó en una montaña rusa emocional y física: El aviso en octavos: Su agónica remontada ante la rusa Ibragimova, levantando un 4-1 en contra en el set decisivo. La confirmación en cuartos: Un sólido triunfo ante Panna Udvardy para seguir sumando kilómetros de confianza. La heroicidad en semifinales: Una batalla volcánica contra la eslovena Tamara Zidanšek (3-6, 7-5 y 7-6), donde la catalana rozó el abismo, se peleó contra la frustración y acabó imponiéndose en un tie-break antológico.

Llegar a este último partido encadenando las buenas sensaciones de su reciente éxito en Bastad confirma el mejor de los diagnósticos: su espalda responde y su tenis vuelve a fluir bajo la máxima presión.

Rumbo a Nueva York: ¿Cuáles son sus probabilidades reales en el US Open?

El gran premio de esta semana en Rumanía ha sido colateral pero gigante: el regreso garantizado al top 100 mundial. Al romper esa barrera (donde escalará aproximadamente hasta el puesto 77 del ranking), Paula evita la siempre destructiva e impredecible fase previa de Flushing Meadows. Entra de manera directa al Main Draw.

A partir de ahí, analizar sus probabilidades en el último Grand Slam del año obliga a poner en la balanza dos factores:

1. Los contras: El peligro de no ser cabeza de serie

Al entrar en el torneo fuera del top 32, Badosa no contará con la protección del sorteo. ¿Qué significa esto? Que la suerte del bombo será crucial. Le podría tocar una primera o segunda ronda trampa contra cocos del calibre de Iga Świątek o Aryna Sabalenka. En los Grand Slams, el desgaste de las primeras rondas sin ser cabeza de serie suele ser brutal.

2. Los pros: La superficie y el factor “ex número 2”

La pista rápida de Nueva York se adapta perfectamente al tenis agresivo de Paula cuando está con confianza. Su saque vuelve a hacer daño y su derecha está corriendo con velocidad. Además, ninguna de las favoritas del circuito querrá ver el nombre de Paula Badosa cerca de su lado del cuadro; la española tiene nivel de top 15 y el orgullo competitivo recuperado, lo que la convierte en el peor “puñal” posible del sorteo.

El veredicto de cara al US Open

Si el físico la sigue respetando en la gira norteamericana previa de cemento, Badosa llegará a Nueva York sin nada que perder, con las piernas rodadas y con el chip de “cazadora”. A poco que el sorteo la acompañe en las dos primeras rondas para coger inercia, tiene tenis y madurez de sobra para plantarse en la segunda semana (octavos o cuartos de final) y postularse como la gran revelación del torneo. La pesadilla de la clasificación ya ha terminado; ahora empieza el juego real.

Una racha que ratifica que el bache físico y mental empieza a quedar atrás y que la competitividad salvaje de Badosa está de vuelta.

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