BÁDMINTON

Diez años del oro histórico de Carolina Marín en los JJOO de Río

La onubense se ha convertido en una de las referentes del deporte español alrededor del mundo. Abrió camino en un deporte dominado por las potencias asiáticas

Carolina Marín posando con su medalla de oro en los Juegos de Río 2016.
Carolina Marín posando con su medalla de oro en los Juegos de Río 2016.
@carolinamarin

Hace diez años se logró una de las medallas olímpicas más memorables en la historia del deporte en España. Una década de un objetivo que en el pasado parecía imposible. En las pistas de bádminton de Río, durante los Juegos Olímpicos, el 19 de agosto de 2016, Carolina Marín se convirtió en la primera jugadora no asiática en obtener una medalla de oro olímpica en bádminton.

Previamente, la jugadora de Huelva ya había desafiado todas las expectativas al ser la primera de fuera del continente asiático en ganar dos Mundiales seguidos (2014 y 2015). No había un ejemplo similar en el deporte europeo, y mucho menos en el español. Carolina Marín llegó a Brasil como una innovadora en el bádminton, respaldada por sus dos campeonatos mundiales y sus dos títulos europeos (2014 y 2016).

“Estoy en una nube, el sueño se ha hecho realidad”, remarcó en zona mixta la onubense, que por aquel entonces contaba con 23 años.

Una remontada que hizo historia

La final de Río fue también una demostración de la personalidad de una deportista que había construido su carrera alrededor de la intensidad y la ambición. El primer set perdido obligó a Carolina Marín a reaccionar y, según explicó después, fue precisamente Fernando Rivas, su entrenador, quien le recordó el sueño que perseguía desde adolescente.

La celebración de la andaluza reflejó todo lo que había detrás de aquel momento. Carolina Marín se arrodilló sobre la pista, se dejó caer boca abajo y golpeó el suelo con el puño antes de recibir el abrazo de su equipo. “Me he acordado de los dos meses infernales que he tenido que pasar para conseguir el sueño que tenía desde los 14 años, cuando fui al CAR”, explicaba.

Aquel oro no fue el final de su dominio. Carolina siguió ampliando su palmarés y consiguió posteriormente su tercer Campeonato del Mundo en 2018, además de nuevos títulos europeos. Su éxito contribuyó también a aumentar la visibilidad del bádminton en España y convirtió su nombre en una referencia para las nuevas generaciones.

Diez años de una campeona como ninguna

La historia posterior de Carolina Marín ha estado marcada, sin embargo, por las lesiones. En 2019 sufrió una grave rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Dos años después, en 2021, volvió a romperse el cruzado, esta vez en la rodilla izquierda, además de sufrir daños en los meniscos. El último gran golpe llegó en los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando sufrió otra grave lesión en la rodilla derecha.

A pesar de todos esos obstáculos, la onubense siguió intentando regresar a las pistas. Finalmente, el 26 de marzo de 2026, anunció su retirada definitiva del bádminton profesional. Lo hizo pocos días antes del Europeo de Huelva, que habría supuesto una despedida ideal ante su público, pero decidió priorizar su salud.

“Mi camino en el bádminton profesional ha terminado y, por tanto, no participaré en el Europeo de Huelva. Quería que nos viéramos por última vez en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello. Lo dije muchas veces. Soy consciente con mi decisión. Quería que mi final como jugadora hubiese sido de otra forma, pero en la vida, las cosas no siempre pasan como queremos y tenemos que asumirlo“, afirmaba Carolina Marín.

Diez años después de aquella tarde de Río, el oro olímpico permanece como el símbolo de una carrera excepcional. Carolina no solo consiguió una medalla que parecía reservada históricamente a las potencias asiáticas. Cambió para siempre el bádminton español y demostró que también era posible desafiar el orden establecido.

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