El último gol de Edna Imade con La Roja estaba cargado de fuerza. Era un premio al trabajo constante. La señal de quien sabe que está caminando en el sentido correcto. A por sus objetivos. En el horizonte, un sueño: su primer Mundial. Una cita asegurada por ella y sus compañeras tras sellar el billete en esta última jornada de la clasificación, con goleadas ante Inglaterra e Islandia. Si bien es cierto que aún queda un año para la Copa del Mundo que se disputará en Brasil, es inevitable pensar en un vestuario sin Edna a día de hoy. Una ‘9’ total, de poderío y en pleno crecimiento.
Lo cierto es que la clasificación de España para el Mundial de Brasil 2027 tiene muchos nombres propios. Y uno de los que aparece subrayado es el de Edna Imade. La delantera se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la nueva etapa de la Selección y ha respondido con lo que mejor sabe hacer: marcar goles. Su tanto en la victoria frente a Islandia confirmó una tendencia que ya venía consolidándose durante toda la fase de clasificación y reforzó su creciente importancia dentro del equipo nacional.

España afrontaba el encuentro ante Islandia con el objetivo de certificar matemáticamente su presencia en el Mundial. Después de la contundente victoria por 4-0 frente a Inglaterra, el combinado dirigido por Sonia Bermúdez dependía de sí mismo para sellar el billete mundialista. La respuesta volvió a ser contundente: triunfo en Reikiavik y clasificación asegurada.
En ese partido apareció nuevamente Edna Imade, que repitió como titular en el once de España. La atacante cerró la victoria con el tercer gol español, culminando una actuación en la que volvió a demostrar potencia física, capacidad para atacar los espacios y un gran instinto dentro del área. Su tanto no solo sirvió para redondear el marcador, sino también para confirmar su extraordinario rendimiento durante toda la fase clasificatoria.

La historia de Edna Imade trasciende lo deportivo. Llegó a España en patera siendo apenas un bebé junto a su hermano y a su madre, quien cruzó el Sáhara embarazada desde Nigeria. Su trayectoria hasta la élite ha estado marcada por el esfuerzo y la perseverancia. Durante años fue construyendo una carrera alejada de los focos hasta convertirse en una de las delanteras más prometedoras del fútbol español. Su irrupción definitiva la llevó a ganarse un sitio en la Selección. Previa batalla burocrática para lograr los papeles.
Más allá de la carga simbólica de su historia, lo que explica su importancia en la Selección son sus números. Desde su irrupción en el equipo nacional ha aportado una solución que España buscaba para determinadas situaciones de juego: una referencia ofensiva capaz de fijar centrales, ganar duelos físicos y convertir centros laterales en ocasiones de gol.
Su primer gol llegó precisamente ante Islandia en marzo, en el estreno de la fase clasificatoria. Después continuó ampliando su cuenta goleadora, destacando especialmente su doblete frente a Ucrania, fundamental para mantener a España en la pelea por el liderato del grupo.

Con el tanto anotado en Reikiavik, Edna alcanzó los cinco goles en la fase de clasificación, una cifra que la sitúa entre las futbolistas más decisivas del recorrido mundialista de La Roja. De hecho, está entre las diez futbolistas que más tantos ha protagonizado en esta ronda previa. Su producción ofensiva ha permitido a España sumar puntos clave y afrontar con mayor tranquilidad los encuentros más exigentes del grupo.
El ‘plus’ de Edna Imade en la Selección
España ha construido su éxito reciente alrededor de futbolistas de enorme calidad técnica como Alexia Putellas, Aitana Bonmatí o Mariona Caldentey. Sin embargo, la aparición de Edna añade un matiz distinto al juego del equipo. Su capacidad para jugar de espaldas, atacar el área y rematar centros ofrece variantes tácticas que enriquecen el repertorio ofensivo español. En partidos cerrados, donde las defensas rivales se repliegan y reducen espacios, la presencia de una delantera con sus características puede marcar diferencias. Esa versatilidad ha sido una de las razones por las que Sonia Bermúdez ha apostado por la futbolista del Bayern en momentos importantes.

La clasificación para el Mundial supone un nuevo paso en la consolidación de España como una de las grandes potencias del fútbol femenino. Campeona del mundo en 2023, subcampeona de la Eurocopa y habitual protagonista en las grandes competiciones, la Roja continúa renovándose sin perder competitividad. Dentro de ese proceso, Edna Imade emerge como una de las figuras llamadas a liderar el relevo generacional.
Su capacidad goleadora, su crecimiento constante y su adaptación inmediata al máximo nivel la convierten en una de las grandes noticias para el fútbol español. Con cinco goles en la fase clasificatoria y una influencia cada vez mayor en el juego del equipo, la delantera ha demostrado que no es una aparición pasajera. España ya está en el Mundial, que puede ser el primero de Edna. Por lo pronto, ya se ha ganado el mérito de estar en la lista de favoritas para estar en Brasil 2027.

