FÚTBOL

El insólito gesto de Corea del Sur con un equipo de Corea del Norte

Los fondos públicos destinados a sufragar el viaje de un club femenino norcoreano han reactivado la discusión sobre la política de acercamiento entre ambos países

Las jugadoras del Naegohyang Women's FC celebrando el título de Liga de Campeones Femenina de la AFC
Las jugadoras del Naegohyang Women's FC celebrando el título de Liga de Campeones Femenina de la AFC
FIFA

Las relaciones entre las dos Coreas rara vez dejan espacio para la indiferencia, ni siquiera cuando el fútbol entra en escena. Lo que comenzó como la participación del Naegohyang Women’s FC, en un partido de la Liga de Campeones Femenina de la AFC celebrado en Corea del Sur terminó provocando un intenso debate fuera de los terrenos de juego. El motivo fue la decisión de las autoridades surcoreanas de asumir parte de los gastos del desplazamiento y la estancia de la delegación, un desembolso cercano a los 235 millones de wones coreanos (unos 136.000 euros).

La noticia ha situado el foco en la utilización de fondos públicos para respaldar una iniciativa vinculada a Corea del Norte. Mientras el campeonato pasó prácticamente desapercibido desde el punto de vista deportivo, la financiación de la visita ha reavivado la discusión sobre hasta qué punto este tipo de intercambios contribuyen al acercamiento entre ambos países o, por el contrario, generan una nueva fuente de controversia.

¿Por qué asumió los gastos Corea del Sur?

La decisión de financiar parte de la presencia del Naegohyang Women’s FC en la fase final de la Champions asiática no fue improvisada. El Ministerio de Unificación explicó que el apoyo económico se concedió a través del Fondo de Cooperación Intercoreana, una herramienta pública destinada a impulsar proyectos que faciliten el contacto entre las dos Coreas.

Con cargo a ese fondo se cubrieron diferentes gastos de la delegación norcoreana, desde el alojamiento hasta el transporte y la organización de su estancia en Mungyeong, ciudad que acogió la competición. Según el Gobierno surcoreano, este tipo de ayudas forman parte de una estrategia para preservar vías de comunicación y cooperación con Pionyang mediante iniciativas no políticas, como los intercambios culturales o deportivos, incluso en momentos en los que las relaciones bilaterales atraviesan una etapa de especial tensión.

Las jugadoras del
Las jugadoras del Naegohyang FC, equipo de Corea del Norte
@afcwomensfootball

El fútbol como puente

La participación del club norcoreano no solo despertó interés por lo que pudiera suceder durante la competición. En la península coreana, cualquier contacto entre representantes del norte y del sur suele interpretarse también desde una perspectiva política, especialmente en un momento en el que las relaciones entre ambos gobiernos continúan marcadas por la tensión y la falta de diálogo.

No es la primera vez que el deporte sirve como punto de encuentro entre las dos Coreas. A lo largo de las últimas décadas, distintas competiciones y eventos internacionales han permitido mantener abiertos algunos espacios de comunicación cuando las conversaciones diplomáticas atravesaban sus etapas más complicadas. El fútbol femenino ha formado parte de esos intentos de acercamiento, demostrando que, en ocasiones, un torneo puede abrir puertas que permanecen cerradas en otros ámbitos.

Las jugadoras del Naegohyang FC
Las jugadoras del Naegohyang FC
@afcwomensfootball

División de opiniones

El desembolso de dinero público para esta causa no ha pasado desapercibido en Corea del Sur. La decisión ha provocado críticas desde algunos sectores políticos y sociales, que consideran injustificado destinar recursos estatales a una delegación procedente de Corea del Norte mientras existen otras prioridades dentro del país.

Frente a esas voces, el Ejecutivo sostiene que la financiación responde al propósito con el que fue creado el Fondo de Cooperación Intercoreana. Su función, argumentan, es respaldar iniciativas que favorezcan el contacto entre las dos Coreas, ya sea mediante proyectos culturales, deportivos o de intercambio, con la intención de mantener abiertas vías de comunicación incluso en los momentos de mayor tensión diplomática.

Un torneo con consecuencias políticas

La polémica generada por la visita del Naegohyang Women’s FC demuestra que, en la península coreana, el deporte difícilmente puede separarse del contexto político. Lo que comenzó como una competición continental terminó reabriendo el debate sobre el uso de fondos públicos, las relaciones entre Seúl y Pionyang y el alcance de las iniciativas destinadas a favorecer el acercamiento entre ambos gobiernos.

El episodio vuelve a poner de manifiesto que cualquier intercambio entre las dos Coreas, por pequeño que parezca, adquiere una dimensión que supera lo estrictamente deportivo. En este caso, un torneo de fútbol femenino ha servido para recordar que, en una de las regiones con mayor tensión geopolítica del mundo, incluso un balón puede acabar formando parte de una conversación mucho más amplia.