El Real Madrid no pudo pasar del empate (1-1) frente al Paris Saint-Germain en su primer compromiso de la fase de grupos de la UEFA Women’s Champions League. A pesar de adelantarse en el primer suspiro del encuentro disputado en el Alfredo Di Stéfano, las blancas terminaron cediendo dos puntos tras un penalti transformado por el conjunto galo en la recta final del choque, castigando la falta de acierto madridista para cerrar el partido.
El duelo no pudo empezar de mejor manera para las de Pau Quesada. Apenas se habían consumido 120 segundos cuando un error en el despeje de la zaga parisina cayó en los dominios de Caruso. Su centro medido al área encontró a Felicia Schröder, que encontró el espacio entre las centrales para firmar el 1-0. La delantera sueca, el fichaje más caro en la historia del club blanco y máxima artillera de la pasada Europa Cup, sigue demostrando que ha caído de pie en Valdebebas: ha visto puerta en todos los encuentros oficiales de la temporada (de los que ha jugado) y no iba a ser menos en su gran presentación europea.
El gol tempranero definió rápidamente los roles sobre el césped. El PSG, dirigido por Paulo Cesar, asumió el peso de la posesión y se lanzó con urgencia a por el empate. Lideradas por su capitana Karchaoui, las francesas generaron peligro constante. Chagas avisó en el minuto nueve a la salida de una falta, y la exatlética Ajibade tuvo otra clara opción que se marchó por encima del larguero. El Madrid, por su parte, aceptó el repliegue para buscar hacer daño a la contra, explotando la velocidad de jugadoras como Linda Caicedo o Keukelaar.
Tras el descanso, el guión siguió la misma línea. Paulo Cesar movió el banquillo dando entrada a Le Guilly y, a los treinta segundos, Ajibade volvía a perdonar tras quedarse sola en el área. Al Real Madrid le costaba horrores salir de la presión de las francesas y mantener el balón, pero paradójicamente fue en ese momento cuando dispuso de las ocasiones más claras para sentenciar la noche.
El equipo madrileño fue creciendo y a punto estuvo de firmar el 2-0. Tras un primer aviso de Keukelaar y otra jugada de Schröder, llegó la ocasión que pudo cambiar el partido: Linda Caicedo sirvió en bandeja el gol a Schröder, pero la sueca estrelló el balón en la madera y no logró acertar tampoco en el rechace.
Como suele dictar la máxima del fútbol, quien perdona lo acaba pagando. Justo cuando el Madrid parecía tener el partido más controlado tras la entrada de Athenea del Castillo, llegó el error que forzó el empate del PSG. Un desajuste defensivo permitió a Morissaint ganar la posición, obligando a Lakrar a cometer penalti por un agarrón. Karchaoui no falló desde los once metros y devolvió las tablas al marcador (1-1).
En los minutos finales, el Real Madrid se volcó a la desesperada en busca de la victoria, dando entrada a Beerensteyn para acumular talento ofensivo. Sin embargo, el empuje no fue suficiente ante un PSG que también amenazó al contragolpe hasta el último aliento. Un reparto de puntos en el Di Stéfano que, por lo visto sobre el verde y por las ocasiones perdonadas, deja un sabor mucho más dulce en la expedición parisina que en las filas del conjunto español. Las de Pau Quesada empiezan esta edición de la champions con un tropiezo en casa.

