Motor

La comisaria de la velocidad

Noelia Franco es una de las pocas mujeres dentro el masculino ecosistema del automovilismo

Luna Flux
Luna Fluxà en un podio para la historia

Noelia Franco, la jueza que impone la ley en la Fórmula 4

El automovilismo ha sido tradicionalmente un espacio dominado por hombres, no solo detrás de los volantes, sino también en los despachos y en las torres de control. En las categorías de élite, la media de edad de los comisarios y directores de carrera sigue siendo muy elevada. Sin embargo, el relevo generacional y la presencia femenina empiezan a abrirse paso en un sector que necesita renovarse. Noelia Franco López es el ejemplo perfecto de este cambio: una joven comisaria deportiva que ha logrado hacerse un hueco y ejercer la autoridad en competiciones como la Fórmula 4.

De las aulas a la dirección de carrera

Noelia no tenía antecedentes familiares en el mundo del motor ni nadie en su entorno cercano que la empujara hacia los circuitos. Su historia comenzó hace 11 años, cuando apenas tenía 16, por pura proximidad geográfica. “Entré en el karting un poco porque tengo el circuito a 3 km de mi casa, para sacarme un dinero”, relata la propia Noelia.

Aunque su formación académica iba por otro camino y llegó a ejercer como profesora de secundaria, el ambiente de las carreras la atrapó por completo. Empezó como comisaria de ruta, pero tras la pandemia, su carrera dio un salto al empezar a trabajar en circuitos grandes como el Jarama. El verdadero punto de inflexión llegó en 2023. Mientras estudiaba un máster de profesorado y trabajaba a tiempo parcial, un promotor suizo le ofreció un puesto en la administración y organización de campeonatos de karting, lo que le exigía viajar constantemente. Fue entonces cuando decidió dejar su trabajo temporal y apostar por el automovilismo: “Si lo quiero intentar, tiene que ser ahora”, pensó en aquel momento. Hoy en día, cuenta con las licencias de directora de carrera, comisaria deportiva y secretaria de prueba.

Firmeza contra la desigualdad en el ‘paddock’

El ecosistema de las cuatro ruedas presenta un evidente desafío de género. Para entender la magnitud de la brecha, basta mirar la parrilla de la Fórmula 4: de 36 pilotos, solo hay tres chicas, y únicamente una es española. En el ámbito de los oficiales, Noelia también convive con figuras que le triplican la edad, como el actual presidente de los comisarios deportivos de la F4, un veterano estadounidense de más de 80 años.

Para Noelia, la clave para evitar actitudes condescendientes en un entorno donde la inmensa mayoría de mecánicos, ingenieros y pilotos son hombres, es la firmeza profesional. “Si dejas que un hombre sea superior a ti porque tú piensas que puede serlo, lo va a hacer”, advierte. Su estrategia para frenar cualquier intento de menosprecio o discriminación es clara: “Si tú llegas y dices: ‘Aunque yo sea la única mujer aquí, estoy al mismo nivel que los hombres’, ahí puedes”. Gracias a esta actitud, asegura no haber sufrido conflictos directos ni comentarios despectivos por parte de sus compañeros de trabajo por el simple hecho de ser mujer.

La realidad técnica: juzgar a ciegas y a contrarreloj

El trabajo de una comisaria deportiva en categorías de formación dista mucho de los despliegues tecnológicos de la Fórmula 1. Mientras en la categoría reina los comisarios tienen acceso en directo a todas las cámaras para sancionar al instante, en la Fórmula 4 las penalizaciones por salidas de pista o incidentes deben gestionarse a posteriori.

“Nosotros en la Fórmula 4 lo hacemos siempre después de la carrera”, explica Noelia. Los monoplazas llevan cámaras internas (onboard) con tarjetas de memoria que los pilotos deben entregar obligatoriamente al finalizar la competición. Es en ese momento cuando Noelia y su equipo encaran el trabajo duro: revisar los vídeos las veces que haga falta para tomar decisiones justas. Estas revisiones acaban transformándose en sanciones de segundos añadidos al tiempo final o en pérdidas de posiciones para la siguiente carrera.

El horizonte: Madrid y la Fórmula 2

Su capacidad de trabajo y su apuesta por la formación continua ya están dando frutos a nivel internacional. Noelia ha sido designada por la Federación Española de Automovilismo para ejercer como comisaria deportiva de la Fórmula 2 durante el futuro Gran Premio de Madrid. Aunque admite sentir respeto por enfrentarse a un circuito semiurbano completamente nuevo, afronta el reto con mucha ilusión.

La presencia de perfiles como el de Noelia en las torres de control demuestra que las barreras en el automovilismo se pueden derribar. Su trayectoria evidencia que, si las mujeres tienen acceso a la formación adecuada y deciden abrirse paso con determinación, el futuro del motor contará con una autoridad mucho más igualitaria.