Lo que durante meses fue una lucha silenciosa por el control del Olympique de Lyon ha acabado en los tribunales. John Textor ha demandado a Michele Kang en un juzgado de Florida y le reclama al menos 400 millones de dólares, convencido de que perdió el control de Eagle Football como consecuencia de una maniobra para apartarle del proyecto.
Kang niega por completo esa versión. La actual presidenta del Lyon sostiene que el relevo respondió únicamente a la reestructuración del grupo y que todas las decisiones se tomaron dentro de la legalidad para garantizar la continuidad del club.
Con dos versiones completamente enfrentadas, el conflicto ha dejado de ser una cuestión interna para convertirse en una batalla judicial que amenaza con marcar el futuro de una de las entidades más importantes del fútbol francés.
La versión de Textor
Según explica en su demanda, Textor cree que nunca perdió el control del grupo por la crisis económica, sino porque se diseñó un plan para sustituirle. El empresario señala directamente a Michele Kang y sostiene que contó con el respaldo de Ares, el principal acreedor de Eagle Football, para hacerse con el control de la compañía.
Uno de los episodios clave, siempre según su relato, fue su salida de la presidencia. Asegura que aceptó dar un paso al lado para facilitar las conversaciones con la DNCG, el organismo que controla las cuentas del fútbol francés, convencido de que sería una decisión temporal. Sin embargo, sostiene que ese movimiento terminó dejándole definitivamente fuera del proyecto.
Además de reclamar una indemnización de 400 millones de dólares, la demanda incluye acusaciones por conspiración civil, difamación, ocultación fraudulenta e interferencia en sus actividades empresariales. Por ahora, todas esas acusaciones forman parte del procedimiento judicial y no han sido acreditadas.

La respuesta de Kang
La versión de Michele Kang es muy diferente. La empresaria rechaza todas las acusaciones y defiende que los cambios en la dirección fueron una consecuencia de la delicada situación financiera de la empresa.
Desde el entorno del Lyon insisten en que la prioridad era estabilizar el grupo y proteger el futuro del club. En su opinión, la reorganización era necesaria y se llevó a cabo respetando el marco legal, por lo que niegan que existiera una estrategia para desplazar a Textor.

Un conflicto que venía de lejos
La demanda no ha abierto el enfrentamiento entre ambas partes, simplemente lo ha llevado a los tribunales. Durante meses, la tensión fue creciendo a medida que avanzaba la reestructuración de Eagle Football y cambiaba el equilibrio de poder dentro del grupo.
Mientras Textor considera que fue apartado del proyecto que él mismo impulsó, Kang sostiene que el relevo era inevitable para garantizar la estabilidad económica del Lyon. Dos interpretaciones completamente distintas de una misma historia que ahora deberán resolverse ante la Justicia.
Todo queda en manos del juez
El procedimiento acaba de comenzar y no se espera una resolución a corto plazo. Será la Justicia la que determine si las acusaciones de Textor tienen fundamento o si, como sostiene Kang, el cambio de liderazgo fue una consecuencia legítima de la reestructuración del grupo.
Hasta entonces, el Olympique de Lyon seguirá siendo el escenario de un enfrentamiento que ya ha trascendido los despachos y que promete convertirse en uno de los casos empresariales más seguidos del fútbol europeo.

