La pequeña ‘revolución’ del Real Madrid para dar un paso al frente

Real Madrid Femenino vive otro verano importante desde su creación en 2020. Tras una temporada en la que el equipo volvió a consolidarse como la principal alternativa al dominio del Barcelona, aunque sin lograr conquistar ningún título, la dirección deportiva...

Real Madrid Femenino vive otro verano importante desde su creación en 2020. Tras una temporada en la que el equipo volvió a consolidarse como la principal alternativa al dominio del Barcelona, aunque sin lograr conquistar ningún título, la dirección deportiva encabezada por Ana Rossell ha puesto en marcha una profunda remodelación de la plantilla. El objetivo es claro. Hay que dar un salto competitivo que permita pelear por todos los títulos, reducir la distancia con el conjunto azulgrana y conquistar, por fin, el primer trofeo de la historia de la sección.

La entidad blanca afronta una nueva etapa marcada por la salida de varias futbolistas que han sido pilares del proyecto. En total serán seis bajas, aunque dos de ellas sobresalen por encima del resto. Misa Rodríguez pone fin a cinco temporadas en el club después de convertirse en una de las grandes referencias del equipo, capitana y primera portera del Real Madrid en conquistar el Trofeo Zamora.

También dice adiós Caroline Weir, que se marcha al Olympique de Lyon tras finalizar su contrato. La internacional escocesa deja una huella imborrable como máxima goleadora y máxima asistente de la historia del Real Madrid Femenino, siendo una de las futbolistas más determinantes desde la creación del equipo.

A estas dos salidas se unen Teresa Abelleira, Naomie Feller, Rocío Gálvez y Yasmim Ribeiro, completando una renovación que obligará al conjunto madridista a reinventarse prácticamente en todas sus líneas.

Hasta el momento, el club ha oficializado tres incorporaciones. La centrocampista alemana Elisa Senß llega procedente del Eintracht Frankfurt para reforzar una medular que había perdido peso con las salidas de Weir y Abelleira. Internacional con Alemania, destaca por su despliegue físico, capacidad de recuperación y llegada desde segunda línea. También se ha confirmado el fichaje de la portuguesa Andreia Jacinto, centrocampista procedente de la Real Sociedad y ex del Sporting de Portugal. La mediocentro portuguesa, que ha brillado como txuri-urdin en las últimas temporadas, está llamada a aportar equilibrio, intensidad y capacidad táctica en la sala de máquinas.

En ataque, el Real Madrid ha apostado por experiencia y velocidad con la incorporación de Lineth Beerensteyn. La internacional neerlandesa, procedente del Wolfsburgo, aterriza como una de las delanteras más contrastadas del fútbol europeo. Su capacidad para atacar los espacios y su potencia al contragolpe ofrecen un perfil diferente al que tenía la plantilla y añaden un importante salto de calidad en el frente ofensivo.

Además, Laia López promociona desde el filial para formar parte de la primera plantilla y cubrir una de las plazas en la portería tras la salida de Misa, una apuesta por el talento de la cantera dentro de una reconstrucción que combina fichajes con desarrollo interno.

Sin embargo, el mercado blanco todavía no está cerrado. La dirección deportiva continúa trabajando para incorporar nuevas piezas, especialmente en defensa y algún nombre más para la zona de creación, ataque y portería.

En el plano ofensivo no se descartan nuevos movimientos. El club permanece atento a oportunidades de mercado que permitan aumentar el nivel competitivo de una plantilla que necesita más profundidad para afrontar una temporada con Liga F, Copa de la Reina, Supercopa y Liga de Campeones.

La política deportiva mantiene la línea que ha caracterizado al Real Madrid desde el nacimiento de la sección. Por un lado, captar futbolistas jóvenes con margen de crecimiento. Por otro lado, combinar ese talento con jugadoras contrastadas en el panorama internacional y construir un proyecto sostenible a medio y largo plazo.

En apenas cinco temporadas, el equipo se ha consolidado como un habitual de la Liga de Campeones y como el segundo gran referente del fútbol femenino español, aunque la diferencia con el Barcelona sigue siendo considerable tanto en títulos como en rendimiento competitivo.

Precisamente por ello, esta profunda remodelación responde a una ambición evidente. El objetivo pasa por construir un equipo más físico, con mayor fondo de armario, más competitivo en los grandes partidos y capaz de mantener un alto nivel durante toda la temporada. El reto no será sencillo. Tendrán que superar a un Barcelona que continúa dominando el fútbol español y asentarse definitivamente entre los mejores clubes de Europa, donde el techo madridista sigue estando en los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Con una mezcla de juventud, talento internacional y experiencia, el Real Madrid Femenino encara una nueva etapa. Un verano de cambios que puede marcar el rumbo del proyecto durante los próximos años y que refleja la voluntad del club de dejar de ser únicamente la alternativa al Barcelona para convertirse en un auténtico aspirante a todos los títulos.

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