España mantiene intacto su sueño mundialista. Tras superar a Portugal en los octavos de final, el equipo de Luis de la Fuente afronta ahora una nueva cita decisiva ante Bélgica, con un billete para las semifinales en juego. Aunque el protagonismo recae sobre los futbolistas, el éxito de una selección también depende de quienes trabajan fuera de las cámaras. Entre esas figuras destaca Nuria Martínez Navas, la team manager encargada de coordinar la compleja organización que acompaña al equipo en cada concentración, viaje y partido, para que la plantilla pueda centrarse exclusivamente en el rendimiento sobre el césped.
Más de 20 años de experiencia
Antes de convertirse en una pieza fundamental de la selección española, Nuria Martínez Navas ya había construido una sólida carrera en la gestión del deporte de élite. Durante más de veinte años ha desarrollado su trayectoria en puestos donde la planificación, la coordinación y la capacidad para resolver cualquier imprevisto forman parte del trabajo diario, una experiencia que la ha llevado a ganarse la confianza de algunas de las principales instituciones deportivas del país.
Uno de los capítulos más importantes de ese recorrido fue su etapa en la Federación Española de Baloncesto, donde ocupó la dirección del Gabinete de Presidencia. Allí participó en la organización de competiciones internacionales y adquirió un profundo conocimiento del funcionamiento interno de una federación, desde la planificación logística hasta las relaciones con organismos deportivos.
Más adelante asumió nuevos retos en el Atlético de Madrid como responsable de Relaciones Institucionales. Ese cargo le permitió ampliar su experiencia en la organización de eventos, la gestión protocolaria y la representación institucional del club, además de trabajar de forma permanente con entidades nacionales e internacionales. Todo ese bagaje terminaría convirtiéndose en la mejor carta de presentación para dar el salto a la selección absoluta.

La llamada de la RFEF
El salto a la selección española fue el resultado de una trayectoria construida durante años. A la experiencia acumulada en la gestión del deporte de élite se unía una formación especializada en dirección de entidades deportivas, un perfil que convenció a la Real Federación Española de Fútbol para confiarle una de las responsabilidades más importantes dentro de la estructura del primer equipo.
Su incorporación llegó en 2021 para sustituir a Silvia Dorschnerova, referente durante cerca de tres décadas en ese mismo puesto. Antes de asumir plenamente sus nuevas funciones, ambas trabajaron juntas durante varios meses para facilitar el relevo y garantizar que la transición se desarrollara con total normalidad.
Desde entonces ha estado presente en algunos de los momentos más destacados de la historia reciente del combinado nacional. Formó parte de la expedición en el Mundial de Qatar 2022, vivió desde dentro la conquista de la Eurocopa de 2024 y, ahora, acompaña al equipo en su intento por alcanzar un nuevo título Mundial de 2026.

Detrás de cada partido
La mayoría de su trabajo pasa inadvertido para el aficionado, pero cada concentración depende en gran medida de su capacidad de organización. Antes de que el balón eche a rodar, ya ha coordinado viajes, alojamientos, horarios, entrenamientos, acreditaciones y decenas de aspectos logísticos necesarios para que la expedición funcione sin contratiempos.
Su responsabilidad también se extiende a los días de partido. Mantiene el contacto con organismos como la FIFA y la UEFA, participa en las reuniones técnicas previas y actúa como representante del equipo en distintos procedimientos oficiales, entre ellos la comunicación de las sustituciones al cuarto árbitro. Son tareas que permiten que futbolistas y cuerpo técnico puedan concentrarse únicamente en lo que ocurre sobre el terreno de juego.
El sueño sigue vivo
España afronta la fase decisiva del Mundial con la ilusión de volver a conquistar el título. Tras dejar atrás la fase de grupos y superar a Austria en dieciseisavos y a Portugal en los octavos de final, el próximo desafío será Bélgica en unos cuartos de final que pueden abrir la puerta a las semifinales del torneo.
Mientras los focos seguirán apuntando a los protagonistas sobre el césped, el trabajo fuera del campo continuará siendo igual de importante. Cada concentración, cada desplazamiento y cada detalle de la planificación requieren una coordinación constante, una responsabilidad que recae sobre profesionales como Nuria Martínez Navas. Su labor forma parte de ese engranaje invisible que permite al equipo competir en las mejores condiciones en la lucha por un nuevo Mundial.

