Hay puertas que se abren de golpe y otras que se empujan poco a poco hasta encontrar un hueco. Oihane San Martín está haciendo lo segundo en Valdebebas. La centrocampista navarra, que llegó al Real Madrid procedente del Athletic, ha aprovechado cada oportunidad que le ha brindado Pau Quesada durante esta pretemporada, hasta estrenarse como goleadora ante el Deportivo. A sus 21 años y con un Europeo sub-19 en su palmarés, la joven canterana empieza a dejar de ser una promesa para convertirse en un nombre a seguir.
La llamada del primer equipo
Las lesiones han abierto una puerta inesperada en el Real Madrid y Oihane ha sido una de las que lo ha aprovechado. Pau Quesada ha echado mano de la cantera durante una pretemporada marcada por las bajas y la centrocampista del filial ha respondido con minutos y protagonismo. El momento que ha terminado de ponerla en el foco llegó el pasado 16 de agosto ante el Deportivo: con el conjunto gallego por delante, Oihane apareció en el minuto 60 para firmar el empate, apenas dos minutos después del 0-1 de Lucía Pardo. El Madrid acabaría remontando 2-1 con el tanto de Pau Rubio.
El gol no fue un episodio aislado dentro de su irrupción. Oihane forma parte del grupo de jóvenes del filial que ha trabajado durante esta preparación con el primer equipo, en un verano en el que hasta doce canteranas han tenido presencia en la dinámica de Quesada. El Madrid ya la señala entre las futbolistas que están dando el paso hacia arriba y su nombre aparece junto al de Claudia de la Cuerda, Irune Dorado o Yasmine Zouhir. De momento, sigue perteneciendo al Real Madrid B; pero después de una pretemporada en la que ha tenido su oportunidad y ha respondido con un gol cuando más lo necesitaba su equipo, la pregunta ya no es quién es Oihane, sino cuánto tardará en dar el salto definitivo al primer equipo.

De Navarra a Valdebebas, pasando por Lezama
Antes de vestir de blanco, Oihane San Martín tuvo que hacerse un nombre lejos de los focos. Nacida en Pamplona en 2005, comenzó a jugar en el Mulier, donde pronto empezó a destacar entre las futbolistas de su edad. Con 15 años llegó al Athletic y entró en la estructura de Lezama, un cambio importante para una jugadora que todavía estaba en plena formación. Allí pasó por diferentes categorías hasta encontrar su sitio en el filial, donde fue ganando peso a medida que avanzaban las temporadas.
Su último curso en Bilbao terminó de confirmar esa progresión. Oihane disputó 30 partidos con el Athletic B y marcó siete goles, sus mejores registros desde que llegó a Lezama. No fue un paso testimonial por el fútbol de formación: llegó a tener presencia en la dinámica del primer equipo y cerró su etapa rojiblanca convertida en una de las jugadoras con mayor proyección de la cantera. El verano siguiente cambió de escudo, pero no de objetivo. El Madrid puso sus ojos en ella y Oihane cambió Lezama por Valdebebas para continuar allí una carrera que llevaba años creciendo en silencio.

Un futuro que promete
Oihane ya sabe lo que significa competir por un título con España. En 2024 formó parte de la selección sub-19 que conquistó el Europeo de Lituania, un torneo en el que tuvo minutos tanto en la semifinal ante Inglaterra como en la final frente a Países Bajos. Aquel campeonato terminó con España levantando su tercer título continental consecutivo y dejó a la jugadora navarra dentro de una generación que ya empezaba a apuntar alto.

Ahora el siguiente escalón está en casa. Con 21 años, todavía pertenece al Real Madrid B, pero su presencia en la pretemporada y su gol ante el Deportivo han cambiado el contexto. El club la ha probado junto a las mayores y ella ha respondido cuando ha tenido minutos. No hay que correr para ponerle un techo, pero sí razones para mirar hacia arriba: si esta pretemporada ha servido para descubrir a Oihane, lo que venga después dirá hasta dónde puede llegar.
- Athletic de Bilbao
- deporte
- Deporte femenino
- Fútbol
- Fútbol femenino
- Liga F
- Real Madrid
- Selección española de fútbol

