NATACIÓN ARTÍSTICA

Plata con sabor a oro y a polémica para la natación artística española

El equipo nacional firmó una nueva exhibición en el Europeo, aunque la final quedó envuelta en la controversia de un supuesto plagio por parte de Rusia

El equipo español de natación artística durante la rutina libre en París 2024
El equipo español de natación artística durante la rutina libre en París 2024
@Coe_es

La selección española de natación artística volvió a demostrar en el Campeonato de Europa de París que atraviesa uno de los mejores momentos de su historia. El equipo dirigido por Andrea Fuentes conquistó la medalla de plata en la rutina libre por equipos, solo superado por una Rusia que regresaba a la competición continental tras años de ausencia. Sin embargo, el resultado quedó marcado por una inesperada polémica después de que la internacional española Alisa Ozhogina acusara al conjunto ruso de incorporar a su ejercicio uno de los elementos híbridos que España había estrenado esta temporada.

La final, disputada en el Centro Acuático Olímpico de Saint-Denis, dejó una de las actuaciones más brillantes del combinado español. Con su rutina “La Locura”, una coreografía estrenada durante la Copa del Mundo de Pontevedra y concebida por Andrea Fuentes para llevar al límite la creatividad y la dificultad técnica, España obtuvo la medalla de plata con una diferencia de apenas 2,68 puntos respecto al oro ruso. Italia completó el podio.

Pese a quedarse a las puertas del título, las sensaciones del equipo fueron muy positivas. La ejecución mejoró respecto a la fase preliminar y confirmó que España continúa siendo una de las grandes referencias mundiales de este deporte. No obstante, tras la competición fueron las declaraciones de Alisa Ozhogina las que acapararon la atención. La sevillana, nacida en Moscú, mostró públicamente su malestar al considerar que Rusia había reproducido uno de los elementos técnicos más innovadores que el conjunto español había presentado esta temporada.

“¿Ese es el camino, robar una idea?”, cuestionó la nadadora española en sus redes sociales tras la final, dejando claro su desacuerdo con la decisión del equipo ruso de incorporar un híbrido prácticamente idéntico al diseñado por el cuerpo técnico español.

Alisa Ozhogina quiso matizar, sin embargo, que su crítica no iba dirigida al regreso de las deportistas rusas a la competición internacional. Todo lo contrario, aseguró que siempre ha defendido que las atletas puedan competir. Aunque considera que la originalidad forma parte de la esencia de la natación artística y que copiar un elemento diferenciador resta valor al trabajo creativo desarrollado durante meses por otros equipos.

Captura de pantalla de la queja pública de Alisa Ozhoniga en su historia de Instagram. @alisincro31
@alisincro31

“La Locura” una revolución en la natación artística

Esta polémica no hace otra cosa más que reforzar el impacto que ha tenido la nueva propuesta de España. La rutina libre por equipos, bautizada como “La Locura”, se presentó oficialmente en la Copa del Mundo de Pontevedra y desde entonces ha sido considerada una de las composiciones más innovadoras del circuito internacional.  Su dificultad técnica, narrativa artística y sincronización excelente convirtió al equipo español en la referencia de la temporada.

Andrea Fuentes y su equipo técnico llevan meses apostando por ampliar los límites de este deporte mediante coreografías que mezclan un elevado riesgo técnico con una fuerte carga interpretativa. El objetivo no es únicamente aumentar la dificultad, sino construir rutinas que cuenten una historia y conecten emocionalmente con jueces y espectadores.

La evolución del equipo español ya había quedado patente en Pontevedra, donde recibió elogios por parte de entrenadores internacionales. Ese reconocimiento hace todavía más significativa la denuncia de Alisa Ozhogina. Aunque, paradójicamente, la propia nadadora reconoció que el hecho de que otras selecciones imiten elementos españoles también puede entenderse como una forma de reconocimiento.

España sigue reinando a pesar de la polémica

Más allá de la controversia, el Europeo de París está sirviendo para confirmar el extraordinario momento que vive la natación artística española. Bajo la dirección de Andrea Fuentes, España se ha consolidado como una de las selecciones más competitivas del panorama internacional gracias a una apuesta decidida por la innovación, el riesgo y la excelencia técnica.

España ha conseguido que sus coreografías sean reconocibles incluso antes de entrar al agua. La creatividad se ha convertido en una seña de identidad y la dificultad técnica en una de sus principales fortalezas. Precisamente por eso, la polémica surgida tras la final también puede interpretarse como una consecuencia del liderazgo que ha adquirido el conjunto nacional.

Aunque el oro acabó viajando a Rusia, la sensación que dejó el equipo español fue la de una selección capaz de marcar el camino de la natación artística moderna. La plata sabe a recompensa por el trabajo realizado, pero también alimenta la ambición de un grupo que sigue convencido de que las próximas grandes innovaciones volverán a llevar sello español.

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